Estos dos son los próximos Masters 1.000 en los que podrían verse las caras Sinner, Djokovic y Rafa Jódar
El circuito de tenis se traslada a Norteamérica para disputar dos citas prestigiosas del calendario mundial: los Masters 1.000 de Montreal y Cincinnati. Este tramo de la temporada, fundamental para el ránking del tenis, presenta un escenario en el que se van a seguir cruzando leyendas consagradas con promesas emergentes. Mientras Jannik Sinner y Novak Djokovic gestionan sus esfuerzos para llegar frescos al último Grand Slam del año, el US Open de Nueva York, el joven madrileño Rafael Jódar, al margen de la vuelta a las pistas de Carlos Alcaraz, emerge como nuestro mejor actor con ganas de dar el gran salto y asentarse entre los mejores del mundo. La gira de superficie dura decidirá si el dominio de los favoritos continúa o si es el momento de que el talento joven rompa los esquemas establecidos.
El National Bank Open de Canadá abre una ventana de oportunidades únicas para los tenistas ya inscritos, entre los que destaca la presencia confirmada de Jódar. A diferencia de las estrellas que han optado por el descanso, el español ha decidido participar tanto en Canadá como en Cincinnati para ganar ritmo competitivo en esta superficie. El de Leganés llega a esta gira norteamericana consolidado como el número 24 del mundo y con la etiqueta de auténtico matagigantes del circuito profesional. El madrileño es actualmente el integrante del Top 50 con más victorias ante rivales de mejor ránking en lo que va de 2026, acumulando once triunfos.
Antes de los mencionados Masters 1.000, Jódar afinará su puntería en el ATP 500 de Washington, donde busca la confianza necesaria para mejorar sus resultados iniciales en pista rápida. Su capacidad para tumbar a jugadores de la talla de De Miñaur o Norrie le convierte en un peligro constante para cualquier favorito que se cruce en su camino. Además, el tenista español cuenta con una baza importante y es que vivió, estudió y jugó una larga temporada en Estados Unidos antes de lanzarse a jugar en las pistas de todo el planeta.
Con el cuadro de Montreal abierto ante la ausencia de Sinner y Djokovic, figuras como Alexander Zverev, muy en forma como demuestra su título en Roland Garros y su final en Wimbledon, además del vigente campeón Ben Shelton, asumirán el rol de favoritos. El torneo canadiense ofrece un escenario idóneo para que los jóvenes talentos den un golpe de autoridad y logren cambiar su estatus en el vestuario profesional. La organización confía en que la lucha por puntos vitales de cara al último tramo tenístico del año convierta cada ronda en una batalla táctica de altísimo nivel.
Tras la cita en Canadá, las miradas se desplazarán hacia el Cincinnati Open, el torneo donde sí coincidirán Sinner, Djokovic y Jódar. Este evento histórico presenta unas instalaciones totalmente renovadas tras una inversión masiva de 260 millones de dólares para mejorar la experiencia de jugadores y aficionados. El Lindner Family Tennis Center se ha transformado para duplicar su extensión y ofrecer un entorno inigualable en el circuito ATP durante las próximas semanas. En Ohio, la competencia será máxima, ya que las estrellas regresarán a la pista para defender sus posiciones de privilegio en el ránking antes de viajar a Nueva York.
Jannik Sinner llegará a Cincinnati como líder absoluto del ránking ATP con un gran colchón de puntos, sabiendo lo que es ganar este torneo, como hizo en 2024. Por su parte, Novak Djokovic, que selecciona con precisión su calendario, reaparecerá en un torneo que ha ganado en tres ediciones anteriores para preparar el US Open. La presencia de estos campeones garantiza que la exigencia en Cincinnati sea absoluta, dejando poco margen de error a los aspirantes que busquen dar la sorpresa.
¿Regreso de Alcaraz?
En este contexto de máxima rivalidad, Rafael Jódar buscará trasladar su eficacia ante rivales superiores a los grandes escenarios que ofrecen los torneos de categoría Masters 1.000. El madrileño ha demostrado que no teme a los grandes nombres y su planificación deportiva refleja una ambición clara por asentarse entre los mejores tenistas mundiales. Mientras Sinner y Djokovic luchan por la hegemonía del circuito, Jódar representa la frescura de una nueva generación que desea dejar de ser una promesa para ser realidad. El enfrentamiento potencial entre el experimentado serbio, el sólido italiano y el impetuoso español es uno de los mayores reclamos de esta gira norteamericana, con la incógnita por resolver de cuándo volverá a competir Carlos Alcaraz, precisamente vigente campeón en Cincinnati.
El desenlace de estos dos Masters 1.000 será determinante para definir quién llega con mejores sensaciones al US Open, el cierre definitivo de la temporada en Norteamérica. Las próximas semanas no solo ponen en juego dos títulos de mucho prestigio, sino también la estabilidad de un ránking que vive cambios significativos en su zona noble. La historia de Montreal y Cincinnati en 2026 marcará el principio del final de una temporada que podría ver cómo regresa por fin Carlos Alcaraz tras su alargada lesión producida en Barcelona el pasado mes de abril.