Más de diez millones de vehículos han pasado ya por este cruce marítimo de 55 kilómetros, el más largo del mundo

China lleva años impulsando la integración económica de la conocida como “Área de la Gran Bahía”, una gigantesca región que agrupa Hong Kong, Macao y varias ciudades de la provincia de Guangdong. El objetivo del gobierno no es más que convertir este espacio, en el que viven alrededor de 80 millones de personas, en un mercado totalmente conectado

Uno de los símbolos más visibles de esa estrategia es el puente Hong Kong-Zhuhai-Macao, una impresionante infraestructura de 55 kilómetros de longitud que atraviesa el delta del río de las Perlas y conecta directamente estos tres territorios. Para construirlo, se utilizaron 400.000 toneladas de acero y se necesitaron alrededor de ocho años. 

Fue finalmente inaugurado en 2018, y hoy sigue teniendo el récord al cruce marítimo más largo del mundo. De extremo a extremo, el puente Hong Kong-Zhuhai-Macao es unas 20 veces más largo que el Golden Gate de San Francisco. Pero esta infraestructura es mucho más que un puente, ya que incluye también un túnel submarino de casi siete kilómetros de longitud. 

Menos tiempo y más facilidades para viajar

Una de las mayores aportaciones de este proyecto fue reducir drásticamente los tiempos de viaje de las personas que querían viajar en coche entre las dos regiones administrativas especiales de Macao y Hong Kong y la China continental. Si el viaje en coche alrededor del delta del río llevaba antes al menos cuatro horas, ahora esta construcción permite hacer el recorrido en tan solo 30 minutos. 

Además, hablamos de unos territorios con sistemas legales y políticos diferentes, por lo que es necesario pasar por controles fronterizos. No obstante, desde hace unos años, está en marcha un programa que permite a los conductores que cumplan determinados requisitos conducir directamente desde Hong Kong hasta Guangdong a través de este puente sin necesidad de obtener una matrícula continental ni un permiso especial de doble matrícula.

Estos requisitos limitaron enormemente estos desplazamientos durante años, algo que ahora está cambiando. “Cada vez más residentes optan por viajar en coche hacia el norte, al continente, por motivos turísticos, para visitar a sus familias, realizar actividades de ocio, consumir, emprender y para invertir en propiedades, con una mayor frecuencia de viajes”, declaró Zhang Lei, subdirector de las autoridades de inspección fronteriza del puente.

En un comunicado publicado por las autoridades continentales a finales de mayo, el número de viajes transfronterizos realizados por vehículos con matrícula única desde Hong Kong y Macao a través del puente ha superado ya los 10 millones.