Eunice Carter, la mujer afroamericana que llevó ante la ley al mafioso Lucky Luciano
En los años de la ley seca, en la década de los 30, surgieron en Estados Unidos una serie de figuras mafiosas que . Junto a Al Capone o Frank Costello, uno de los mafioses más populares de aquellos años fue “Lucky” Luciano. Nacido como Salvatore Lucania en Sicilia, su trayectoria delictiva lo convirtió en uno de los criminales más famosos de la historia. Fue jefe de la familia Genoveses y se le considera el arquitecto del crimen organizado en Estados Unidos.
Como muchos jefes mafiosos, Luciano también acabó cayendo en las garras de la justicia y puesto en prisión durante una década. Lo que no es tan sabido es que en la caída de Luciano tuvo un papel relevante una auténtica pionera: Eunice Carter, la primera mujer afroamericana que trabajó como fiscal en Nueva York.
Nacida el 16 de julio de 1899 en Atlanta, Georgia, Eunice Roberta Hunton Carter era hija y nieta de esclavos. Tras los disturbios raciales de Atlanta de 1906, una violenta masacre en la que docenas de personas negras fueron asesinadas por los blancos, se trasladó con su familia a Brooklyn. Eunice se crio en una familia plenamente concienciada en la lucha por los derechos humanos. Sin ir más lejos, su padre fundó la división negra de la organización social YMCA y su madre era una activa participante en la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP). Animada por sus padres, Eunice ingresó en el Smith College y se graduó en Trabajo Social. A los 25 años se casó con el dentista Lisle Carleton Carter, y poco después dio a luz a su hijo.
Una mujer negra pionera en el derecho
A pesar de trabajar en el Comité de Ayuda de Emergencia al Desempleo en Harlem, en 1927 decidió matricularse el programa nocturno de la Facultad de Derecho de Fordham en 1927. A pesar de trabajar y cuidar de su familia y su hijo, consiguió sacarse el título en cinco años. Se convertía así en la segunda mujer negra de su facultad en titularse y hacía realidad el sueño de ser abogada.
Destinada a ser una pionera, Eunice fue también la primera mujer negra en ser fiscal adjunta del distrito del estado de Nueva York. Entre sus tareas, estaba la de procesar casos de prostitución. Así fue como se dio cuenta de que todas las mujeres que eran detenidas solían ser procesadas y liberadas, y que todas ellas contaban con los mismos abogados. Eunice vio clara la existencia de un sindicato clandestino que controlaba el comercio sexual y así lo notificó a al fiscal federal de la ciudad de Nueva York.
19 hombres y una sola mujer
El fiscal decidió incorporar a Eunice a un reducido equipo de fiscales de élite que trabajaba para combatir el crimen organizado. Conocidos como los “Veinte contra el hampa”, el grupo estaba integrado por 19 hombres y una sola mujer, Eunice Carter. En este grupo, ella se dedicó a buscar las conexiones entre la mafia y los burdeles de Nueva York. Fue Carter la que organizó una gran redada y consiguió que las prostitutas y madamas testificaran contra sus jefes.
Con toda esta información, Eunice Carter logró reunir las pruebas necesarias para acusar a Lucky Luciano de 62 cargos de prostitución compulsiva. Era la primera vez que una gran figura del crimen organizado era arrestada por algo que no fuera evasión de impuestos, como pasó con Al Capone. El juicio contra Luciano, celebrado en mayo de 1936, tuvo una gran repercusión mediática. El mafioso fue condenado a una pena de entre 30 y 50 años de prisión, de los que solo cumpliría 10 antes de ser indultado por sus servicios durante la IIGM.
A pesar de la importante labor que llevó a cabo Eunice Carter en este caso, su contribución fue olvidada y, a mediados de la década de 1940, había sido apartada de las promociones profesionales y cobraba mucho menos que sus colegas masculinos. Eunice dimitió de la Fiscalía del Distrito en 1945 y dio el salto al trabajo internacional. Dedicó el resto de su vida a luchar por los derechos civiles y de las mujeres.