El hipogeo maltés que, excavado en el siglo XXV a.C., fue descubierto por casualidad durante las obras de unas cisternas

El hipogeo de Hal Saflieni, en la localidad de Paola, es la estructura subterránea más antigua de Malta. Pero su hallazgo es parte de su gran atractivo. Y es que, en el año 1902, un grupo de obreros que trabajaba en la construcción de unas cisternas lo descubrió por accidente. Por temor a perder sus empleos, los constructores ocultaron el hallazgo durante los primeros meses de la obra. Aquellos hombres reforzaron las bóvedas con pilares y continuaron su labor ignorando que estaban ante un tesoro milenario. 

De hecho no fue hasta dos años después, en 1904, cuando las excavaciones científicas comenzaron de manera oficial en el sitio. El rumor del hallazgo se extendió pronto por la isla y atrajo la atención de un reducido grupo de expertos. Este santuario neolítico excavado en roca caliza cambió la comprensión de las sociedades prehistóricas del Mediterráneo. Hoy en día, muchos expertos en la materia lo consideran el único templo prehistórico subterráneo que se conserva en todo el mundo.

El jesuita Manuel Magri fue el primer responsable de las excavaciones, aunque su labor terminó de forma trágica. Magri falleció inesperadamente en Túnez y sus informes originales se perdieron antes de poder ser publicados. Tras él, Temistocles Zammit, el padre de la arqueología maltesa, asumió el liderazgo del proyecto científico. Zammit dedicó treinta años de su vida a estudiar este complejo y lo abrió finalmente al público en 1908. Sus investigaciones confirmaron que el hipogeo fue tallado íntegramente con rudimentarias herramientas de sílex. Los artesanos neolíticos lograron estructuras impecables sin utilizar ningún tipo de herramienta de metal conocida. La construcción de este monumento es muy anterior a las famosas pirámides de Egipto y al conjunto de Stonehenge. Se estima que las partes inferiores del templo fueron excavadas precisamente hacia el siglo XXV a.C.

La joya subterránea se extiende por unos 500 metros cuadrados divididos en tres niveles principales. El nivel superior es el más antiguo y contiene cuevas naturales que fueron adaptadas para fines funerarios. Se cree que esta zona superior comenzó a utilizarse alrededor del año 4000 a.C. por los pobladores. El nivel medio es el más elaborado y muestra una arquitectura que imita fielmente a los templos de superficie. Allí, la roca fue tallada con mimo para formar cornisas, escalones y entradas monumentales muy precisas. En contraste, el nivel inferior es el más profundo y desciende a más de diez metros bajo la superficie. Esta parte final se terminó de excavar en el periodo más tardío del complejo, cerca del 2500 a.C.. El diseño general refleja los conocimientos técnicos que poseía esta civilización neolítica tan avanzada.

Durante las excavaciones se hallaron los restos de aproximadamente 7.000 individuos en las cámaras funerarias. Junto a los esqueletos aparecieron valiosos artefactos como joyas, amuletos y diversas figuras de cerámica. El hallazgo más emblemático de todo el yacimiento es la célebre estatuilla de la Dama Durmiente. Esta pequeña figura sugiere una profunda conexión espiritual con los cultos de fertilidad y de regeneración. Los objetos recuperados se exponen actualmente en el Museo Nacional de Arqueología de la ciudad de La Valeta. 

La Sala del Oráculo es uno de los espacios más fascinantes debido a sus extraordinarias propiedades acústicas. Cualquier sonido emitido en esta estancia resuena de forma impactante por todo el conjunto del templo. Se cree que esta cámara fue utilizada para rituales religiosos donde el componente sonoro jugaba un rol crucial. El techo de esta sala está decorado con intrincadas espirales y manchas realizadas con ocre rojo. Las decoraciones geométricas muestran una sensibilidad artística sorprendente para una época tan remota. Los expertos sugieren que el eco podía producir efectos físicos y mentales en quienes participaban allí.

El Sancta Sanctorum representa el espacio más sagrado y simbólico de todo el complejo religioso subterráneo. Su entrada principal está enmarcada por tres trilitones tallados que se encajan perfectamente unos en otros. Esta sala está orientada para recibir la luz solar directa únicamente durante el solsticio de invierno. Esta alineación demuestra que los antiguos malteses poseían conocimientos astronómicos avanzados para su tiempo. Cerca de allí se encuentra la Sala Decorada, que es circular y posee paredes lisas e inclinadas. También destaca el Pozo de las Serpientes, utilizado probablemente para recolectar limosnas o fines rituales. 

Acceso restringido

Debido a su fragilidad, la UNESCO incluyó el hipogeo en la prestigiosa lista de Patrimonio Mundial en 1980. La humedad constante es el principal enemigo que amenaza la conservación de las pinturas y las rocas. Para proteger este legado, las autoridades han restringido el acceso a solo 80 personas al día. Los visitantes deben caminar por pasarelas de acero para no dañar las superficies originales del sitio. No se permite realizar fotografías ni grabaciones de vídeo en el interior de ninguna de las cámaras. El control de la temperatura y la presión es vital para mantener intacta la estructura milenaria del templo. Esta exclusividad garantiza que la experiencia sea respetuosa con el incalculable valor histórico del monumento.

El Hipogeo de Hal Saflieni sigue siendo un foco de misterio y gran sorpresa para los arqueólogos actuales. Es un testimonio del ingenio de una cultura que desapareció de forma repentina y hasta hoy inexplicable. Su estudio permite adentrarse en el corazón de una de las civilizaciones más avanzadas del periodo Neolítico. Explorar sus cámaras es realizar un viaje de más de cinco milenios hacia el pasado de la humanidad. Malta custodia este santuario único como un recuerdo eterno de nuestra gran capacidad espiritual. Su legado perdura en la roca caliza como una joya prehistórica incomparable en todo el Mediterráneo.