Una investigación española sitúa el posible templo perdido inca de Aconcagua en Perú

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El periodista ciudadrealeño Alejandro Muñoz y el fotógrafo canario Arturo Rodríguez lideran una investigación que expone que el legendario templo de Ancocagua, considerado uno de los principales santuarios religiosos incas, podría encontrarse en el complejo arqueológico de María Fortaleza – T’aqrachullo, situado a unas seis horas de Cusco, en Perú.

La investigación ha alcanzado repercusión internacional tras protagonizar la portada mundial de National Geographic con el reportaje titulado En busca de la ciudad perdida de los incas. El trabajo recoge dos años de documentación, análisis de fuentes históricas y seguimiento de excavaciones arqueológicas desarrolladas en este enclave peruano, donde en los últimos años se han recuperado miles de piezas de oro, plata y cobre, además de restaurarse más de 600 estructuras antiguas.

Muchos años investigando la localizacion de este templo inca

El templo de Ancocagua aparece citado en la Crónica del Perú de Pedro Cieza de León, publicada en 1553. El cronista lo describía como uno de los cinco santuarios más sagrados del mundo inca, aunque nunca llegó a concretarse su ubicación exacta. Desde entonces, historiadores y arqueólogos han intentado localizar este lugar, convertido con el paso de los siglos en uno de los grandes enigmas de la arqueología andina.

“El hallazgo no es definitivo, pero sí una hipótesis muy sólida que podría resolver un misterio de casi cinco siglos”, explica Alejandro Muñoz. La investigación actual se apoya en una línea de trabajo que comenzó hace años y que tuvo su punto más alto en 1987, cuando la historiadora española Mari Carmen Martín Rubio encontró una parte inédita del manuscrito del cronista Juan de Betanzos, lo que permitió ampliar el conocimiento sobre la organización religiosa del Imperio inca.

Años después, el arqueólogo de National Geographic Johan Reinhard retomó aquellas referencias y propuso que el templo podría situarse en T’aqrachullo. La hipótesis volvió a cobrar fuerza en 2024, cuando Muñoz y Rodríguez acudieron a documentar la restauración del complejo arqueológico y descubrieron un espacio ceremonial cuya relevancia todavía no estaba clara.

“En 2023 los arqueólogos desenterraron un templo y un año después, cuando nosotros fuimos a cubrir las excavaciones, nos lo enseñaron. Arturo y yo nos preguntábamos qué sería en realidad aquel increíble lugar”, recuerda Muñoz. El periodista explica que, tras encontrar antiguos estudios de Reinhard, decidió contactar con él para comparar información. “A partir de ahí, los arqueólogos hablaron entre ellos y todo encajó”, añade.

El enclave arqueológico de María Fortaleza – T’aqrachullo ha ganado relevancia en los últimos años gracias a nuevas infraestructuras de acceso, exposiciones temporales y proyectos de conservación del patrimonio. Aunque los investigadores insisten en que todavía serán necesarias nuevas pruebas arqueológicas para confirmar definitivamente la identidad del santuario, consideran que T’aqrachullo es actualmente la posibilidad más sólida de contar con el templo perdido de Ancocagua. De confirmarse, el hallazgo supondría uno de los descubrimientos más importantes relacionados con la religión y la organización ceremonial del Imperio inca en las últimas décadas.