China envía dos osos panda a Estados Unidos: así funciona la llamada 'diplomacia del panda'
Dos nuevos habitantes han llegado a Estados Unidos procedentes de China. Los osos panda gigantes Ping Ping y Fu Shuang aterrizaron en Atlanta a bordo de un Boeing 777 especialmente acondicionado y decorado con la imagen de un panda, un avión bautizado como “FedEx Panda Express”. Su destino es el Zoo de Atlanta, que recupera así a estos emblemáticos animales después de que sus anteriores ejemplares regresaran al país asiático en octubre de 2024.
Los dos pandas nacieron en 2020 en la Base de Investigación para la Cría del Panda Gigante de Chengdu, uno de los principales centros dedicados a la conservación de esta especie. Tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson, fueron trasladados hasta las instalaciones del zoológico, donde permanecerán aproximadamente un mes en cuarentena antes de poder ser vistos por el público. “Ping Ping y Fu Shuang se encuentran actualmente entre bastidores completando un periodo de cuarentena rutinario, por lo que aún no se pueden ver”, explicó el centro.
La llegada supone el inicio de una nueva etapa para el zoológico estadounidense. Ambos animales permanecerán allí durante diez años, dentro de un acuerdo de conservación entre el Zoo de Atlanta y la Asociación China para la Conservación de la Fauna Silvestre. El transporte tampoco ha sido convencional: FedEx asumió los gastos del viaje y puso a disposición de los animales el avión conocido como “Panda Express”.
Una tradición de 25 años en Atlanta
No es la primera vez que Atlanta recibe pandas procedentes de China. El zoológico albergó ejemplares de esta especie entre 1999 y 2024, cuando Lun Lun y Yang Yang regresaron al país asiático. Durante esos 25 años, la pareja tuvo siete crías, entre ellas dos parejas de gemelos. Ahora, Ping Ping y Fu Shuang toman el relevo y convierten nuevamente a Atlanta en uno de los pocos lugares de Estados Unidos donde pueden contemplarse estos animales.
Actualmente, solo otros dos zoológicos estadounidenses cuentan con pandas gigantes cedidos por China: el Zoológico Nacional de Washington D. C. y el de San Diego. “Este es un día emocionante para el Zoo de Atlanta y un momento histórico para la ciudad de Atlanta, el estado de Georgia y más allá”, señaló Raymond King, presidente del centro, después de la llegada de los nuevos ejemplares.
Sin embargo, detrás del traslado existe también una larga tradición diplomática. China mantiene la propiedad de los pandas gigantes que viven en zoológicos extranjeros y los cede temporalmente mediante acuerdos internacionales. Incluso las crías que nacen durante esas estancias continúan siendo propiedad china y, generalmente, terminan viajando posteriormente al país asiático.
¿Qué es la “diplomacia del panda”?
Esta práctica es conocida popularmente como “diplomacia del panda” y utiliza uno de los animales más reconocibles de China como símbolo de cooperación con otros países. La llegada de Ping Ping y Fu Shuang se produce precisamente después de que el presidente chino, Xi Jinping, anticipara durante una visita de Estado que los animales estaban a punto de iniciar su viaje. El mandatario los describió como “un enviado de la amistad” entre China y Estados Unidos.
La utilización de estos animales como instrumento diplomático tiene una larga historia. Con el paso del tiempo, las entregas permanentes fueron sustituidas por préstamos temporales vinculados también a programas de investigación y conservación. De esta manera, los zoológicos extranjeros pueden tener pandas durante periodos determinados, mientras China conserva la titularidad de los ejemplares y mantiene su participación en los programas destinados a proteger la especie.
La conservación continúa siendo precisamente uno de los argumentos centrales de estos acuerdos. El panda gigante estuvo clasificado durante años como especie “en peligro de extinción”, aunque la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza rebajó su categoría a “vulnerable” en 2016. Actualmente se calcula que quedan cerca de 1.900 ejemplares en libertad, la mayoría en reservas naturales de China.