Las películas más censuradas del cine español
La historia del cine español cuenta con grandes cineastas que han sido reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras: Buñuel, Berlanga o Saura son solo algunos de los autores cuyas películas forman parte de las mejores de la cinematografía española. Sin embargo, ésta estuvo también fuertemente condicionada por los mecanismos de control y censura que, muy especialmente durante la dictadura franquista, obligó a modificar guiones, cortar escenas o inclusos cambiar títulos.
No solo se censuraron o prohibieron algunas películas que venían de Hollywood También el cine español sufrió, y mucho, el impacto de las tijeras. Por eso, la historia de los grandes clásicos de nuestro cine incluye también las batallas de los directores y productores contra la censura cinematográfica. Estos son algunos de los casos más sonados.
Viridiana (Luis Buñuel, 1961)
El cine de Luis Buñuel, surrealista y transgresor, no despertó grandes simpatías entre los censores. El caso más famoso es el de su película Viridiana, que da la casualidad de que fue la primera que el director aragonés filmaba en España tras años de exilio en México. La película relata la historia de una novicia que sale del convento para ir a cuidar a su tío en su finca. Allí conoce también a su primo, que flirtea con ella.
En la última escena, la protagonista Viridiana se presentaba en la casa de su primo y cerraba la puerta tras de sí, dando a entender que se entregaba a él. El censor jefe de aquella época, José Arturo Méndez Palacio, no creyó que fuese apropiado por considerarlo demasiado explícito y obligó a cambiar el final. Así fue como Buñuel, para burlarse del censor, incorporó un perverso detalle: el primo estaba jugando a las cartas con una criada y, con la llegada de Viridiana, se sugería que todo acababa con un trio.
Muerte de un ciclista (Juan Antonio Bardem, 1955)
En su momento, la censura consideró esta película como “gravemente peligrosa”, ya que los dos protagonistas mantenían una relación adúltera cuando se comete el accidente que da título al film. Los censores hicieron hincapié en que la pareja mostrara su arrepentimiento y por eso obligaron a insertar y doblar una escena en postproducción en la que el protagonista, Alberto Closas se despide de su amante, Lucía Bosé, y le dice que no volverá a verla nunca más.
La película sufrió otros cortes, por ejemplo, en la secuencia de la protesta estudiantil, donde se mostraba la actuación represiva de la policía. También se se eliminó la imagen de un niño pobre comprando pipas que contrastaba con una boda burguesa y que acusaba las diferencias de clase durante el franquismo.
Los jueves, milagro (Luis García Berlanga, 1957)
Se dice que esta es una de las películas con más cortes del cine español. La película relata como los habitantes de un pueblo termal que ya no atrae turismo, se inventa las apariciones de San Dimas para atraer nuevos visitantes.
Lo que pasó en este caso es que, a medio redactar el guion, el productor inicial vendió su compañía a una empresa vinculada al Opus Dei, que vio con malos ojos una historia que se burlaba de las creencias religiosas. Por esta razón, Berlanga tuvo que modificar su historia y recortar escenas. Incluso se llegó a contratar a un segundo director para filmar nuevas escenas que se ajustaran más a las ideas de los nuevos productores.
Finalmente, hace unos años se pudo rescatar la versión original de Berlanga y que no se llegó a estrenar durante el Franquismo.
La caza (Carlos Saura, 1966)
En los años sesenta, el régimen franquista se abrió ligeramente y dio pie a la aparición de una nueva generación de cineastas que trataron de renovar el cine autóctono con propuestas más atrevidas. Este es el caso de Carlos Saura, que, sin embargo, no se libró de la censura en una de sus primeras y más celebradas películas, La caza. En apariencia, la película solo habla de cuatro amigos que van de caza. Pero entre metáforas e insinuaciones, Saura estaba realizando una gran crítica a la sociedad española de la época, al nepotismo y a las heridas de la Guerra Civil todavía no cerradas.
Saura tuvo la suerte de topar con el censor falangista Marcelo Arroita Jáuregui, gran amante del cine, y que le vio los valores artísticos a su película. Sin embargo, eso no evitó que le obligaran a modificar el título original de la película, La caza del conejo, por tener demasiadas connotaciones sexuales. Es por eso que la película se tituló simplemente La caza.
El crimen de Cuenca (Pilar Miró, 1979)
Con la llegada de la democracia, la censura quedó casi como una cosa del pasado. Pero existe una película rodada durante el periodo de la Transición que sufrió todavía las iras censoras. Se trata de El crimen de Cuenca, la polémica película de Pilar Miró, rodada en 1979.
La capitanía general de la VI Región Militar consideró que la película injuriaba a la Guardia Civil, a pesar de que se basaba en los informes reales de las torturas infringidas a dos inocentes en 1913. Pilar Miró fue procesada y la película secuestrada hasta 1981, cuando pudo finalmente estrenarse tras un largo proceso de revisión y el levantamiento de la orden de prohibición. El crimen de Cuenca fue un auténtico éxito de taquilla.