Por segundo año consecutivo, esta ciudad europea vuelve a liderar el ranking: tiene la mejor calidad de vida del mundo

Que sea fácil encontrar alojamiento, que la calidad del aire sea buena, que haya oportunidades laborales, que los colegios y hospitales estén cerca, que el transporte público funcione bien, que el gobierno sea transparente y eficaz, que haya variedad de tiendas y restaurantes… Son muchas y diversas las cuestiones que uno puede valorar del sitio en el que vive para decidir si este es de calidad o no.

¿Cuáles son las mejores ciudades del mundo para vivir entonces? Responder a la pregunta no es nada fácil, pero es el objetivo que cada año se propone la Economist Intelligence Unit (EIU), la división dedicada a investigación y análisis del Grupo The Economist. Los resultados de este 2026 acaban de ser publicados en su Índice Global de Habitabilidad.

Estos no traen demasiadas sorpresas. La ciudad europea que vuelve a ocupar el primer puesto de la clasificación por segundo año consecutivo es nada más y nada menos que Copenhague. La capital de Dinamarca obtuvo una puntuación perfecta de 100 en tres de los criterios que analiza la unidad: estabilidad, educación e infraestructura.

Por su parte, Viena (Austria) y Melbourne (Australia) mantuvieron su segundo y tercer puesto, también por segundo año consecutivo. Las siguientes ciudades que figuran entre las diez primeras de la clasificación se reparten entre distintos continentes, y son Sidney y Adelaida (Australia), Zúrich y Ginebra (Suiza), Osaka y Tokio (Japón) y Vancouver (Canadá).

Cómo se clasifican las ciudades

La edición de 2026 ha evaluado un total de 173 ciudades utilizando más de 30 indicadores en cinco categorías: estabilidad (seguridad y ausencia de conflictos), sanidad (acceso y calidad de los servicios médicos), cultura y medio ambiente (clima, libertad social, oferta cultural, ocio y disponibilidad de bienes y servicios), educación (acceso y calidad educativa) e infraestructuras (transporte, vivienda, servicios básicos y conectividad).

Cada ciudad recibe una puntuación global sobre 100, las cuales se obtienen combinando la valoración de expertos y colaboradores locales con datos cuantitativos de fuentes externas, y se clasifican de la más a la menos habitable. Según el informe, Europa Occidental sigue siendo la región con la mejor calidad de vida del mundo, seguida de América del Norte.

Una de las mayores sorpresas del año se la ha llevado Estados Unidos, donde la ciudad de Nueva York ha registrado uno de los mayores aumentos de puntuación en todo el índice gracias a las mejoras en el apartado de estabilidad. Según la EIU, esto se debe principalmente a la bajada en sus índices de delincuencia y al menor riesgo de sufrir un ataque terrorista de gran envergadura.

En la otra cara de la moneda están las ciudades de Oriente Medio. “La guerra de Irán ha socavado la estabilidad en toda la región del Golfo, lo que ha contribuido a un descenso de un punto en la puntuación media de habitabilidad de las ciudades de Oriente Medio y el Norte de África. Mascate, en Omán, y la ciudad de Kuwait han registrado el mayor descenso en nuestra clasificación”, confirman los investigadores encargados del estudio. Damasco (Siria) sigue siendo la ciudad con la peor calidad de vida del mundo.