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Niega morder en la cara a su ex novia y retenerla dos días en su vivienda en Ingenio (Gran Canaria)

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

La Fiscalía solicita imponer 9 años de cárcel para el acusado por presuntos delitos de detención ilegal, lesiones con instrumento peligroso y dos delitos de amenazas

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La Fiscalía solicita imponer 9 años de cárcel para el acusado por presuntos delitos de detención ilegal, lesiones con instrumento peligroso y dos delitos de amenazas

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 27 (EUROPA PRESS)

Un hombre negó hoy haber mordido en la cara en noviembre de 2008 a su entonces novia, con la que mantenía una relación sentimental desde hacía tres meses, y rechazó retenerla dos días contra su voluntad en su vivienda en Carrizal, en el municipio de Ingenio (Gran Canaria). El varón atribuyó la denuncia a "celos" de la víctima.

"Estábamos juntos pero no teníamos nada serio, llevábamos poco tiempo y hacía alrededor de quince días que vivía en mi casa. En ningún momento le impedí la salida de la vivienda ni la agredí", afirmó A.Q.S. durante el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, acusado de presuntos delitos de detención ilegal, lesiones con instrumento peligroso y dos delitos de amenazas leves en el ámbito familiar, por los que la Fiscalía reclama para él una pena de 9 años de cárcel.

El procesado --condenado ejecutoriamente como autor de un delito de lesiones en el ámbito familiar y en situación de prisión provisional por la presente causa-- explicó que durante la madrugada del día 26 de noviembre de 2008 su ex pareja mantuvo una pelea con otra mujer en un bar de la zona del Burrero "por celos" porque otra chica --a la que ella confundió con su novia anterior-- se acercó a saludarle a él.

Como consecuencia de la reyerta la Guardia Civil se personó en el local y su entonces pareja sufrió una crisis de ansiedad, por lo que fue trasladada a un centro de salud, adonde también acudió A.Q.S., quien estaba preocupado porque la Benemérita le realizó varias preguntas acerca de su motocicleta, de la que carecía permiso de conducir y seguro.

Posteriormente, al llegar a la vivienda la pareja inició una fuerte discusión y, según el acusado, prefirió "huir" de la mujer porque "es una chica que se pone un pelín nerviosa" y él "no quería discutir". De forma que, según su versión, regresó al centro de salud a recoger la moto y, tras dar un paseo, volvió a la casa.

Al volver a su casa ella estaba despierta esperándole y le reprochó si se había ido con la otra chica. En todo caso, el procesado narró que al día siguiente se comportaron como "una pareja normal" y fueron a casa de unos amigos para "pedirles una cocinilla". Después, según el acusado, ella se arregló para salir a pasear y él le dijo que no le apetecía "por si se formaba otra trapisonda", por lo que ella se enfadó y le reprobó nuevamente si él quería volver con su anterior compañera sentimental.

"O TE CALLAS O TE ARRANCO LA CARA"

"Al final ella no salió, se asomó a la ventana y se puso a gritar que si yo no era para ella no era para nadie. Le dije que se dejara de escándalos", afirmó A.Q.S., que negó que durante la pelea mantenida con su novia durante la madrugada la empujara contra el suelo, le tirara una mesa encima, asiera un cuchillo de cocina y lo apuntara hacia su abdomen.

Igualmente, rechazó que tras desviar la mujer la hoja del arma para impedir cualquier tipo de agresión sobre su cuerpo, el acusado retirara hacia atrás el cuchillo ocasionándole un corte en la mano, diciéndole a continuación: "Ahora te jodes, eso es superficial y no necesita puntos" para, acto seguido, morder a su pareja en la cara mientras le decía: "O te callas o te arranco la cara", tal como denunció la víctima.

Si bien el acusado negó haber visto que la Guardia Civil acudió a su domicilio tras la pelea durante la madrugada del día 26 y tocara en la puerta, la víctima explicó en su declaración como testigo que A.Q.S. le tapaba la boca para evitar que ella gritase y unos instantes después, ante las insistentes llamadas de los agentes, mientras se ocultaba justo detrás de la puerta de entrada del domicilio con un cuchillo, la obligó a abrir conminando a informar a los agentes de que él se había marchado a la zona del Burrero.

Con posterioridad a estos hechos, su ex pareja aseguró que el acusado la mantuvo encerrada en el citado domicilio durante dos días impidiéndole salir del mismo, ya fuera para denunciar los hechos o para acudir a un centro hospitalario y ser atendida de las lesiones.

Ello sucedió hasta las 20.30 horas del día 27 de noviembre de 2008 en que, personados de nuevo en el domicilio varios agentes de la Guardia Civil y tras llamar a la puerta de la vivienda, con "claro ánimo de atemorizar otra vez a su pareja el acusado tras decirle "ahora te voy a joder", tapó la boca de la chica mientras le ponía un cuchillo en la garganta. Sin embargo, la mujer finalmente pudo zafarse del acusado y lograr en última instancia salir del domicilio para denunciar lo acaecido.

A.Q.S. argumentó que no abrió a la Guardia Civil porque "estaba asustado" porque recordó problemas que su novia "había tenido con otros chicos" y "hacía tiempo que estaba intentando dejarla". "No estaba acostumbrado a este tipo de rollos", añadió, al tiempo que indicó que cuando ella se fue se intentó suicidar.

Subrayó que, posteriormente, se puso en contacto con la mujer, quien le dijo que había dicho "una serie de mentiras" a la Guardia Civil contra él "por nervios y celos", por lo que acudió con ella a las dependencias de la Benemérita para retirar la denuncia, aunque la demanda siguió su curso.

"TOTALMENTE ATEMORIZADA"

Por su parte, la víctima ratificó hoy su denuncia y expuso que la discusión se originó en la madrugada del día 26 cuando él la culpó de que, debido a su crisis de ansiedad y su permanencia en el centro de salud, la Guardia Civil le preguntó por la moto y él temía "terminar en la cárcel", al no contar con la documentación pertinente.

Tras detallar la agresión que presuntamente sufrió en el domicilio, confesó que la "intimidó de una manera" que ella "no sabía qué hacer". "No sabía lo que podía esperar de él porque se volvió totalmente agresivo. Yo estaba totalmente atemorizada", apuntó, al tiempo que incidió en que los días 26 y 27 estuvo "suplicando" que le dejara salir de la casa.

"ESTABA ANULADA"

Asimismo, señaló que el día 27 él abandonó un instante el domicilio, la encerró y se llevó la copia de la llave que tenía ella, quien no alertó a nadie por teléfono de su situación "porque estaba anulada". "Mi cabeza no daba para más, no había ningún pensamiento en mí", reconoció, así como negó que ambos hubieran salido de la casa juntos para ir a la de unos amigos suyos, visita que había sucedido el sábado anterior a los hechos.

"Yo nunca le puse pegas de sus relaciones anteriores, no tenía celos, el pasado era el pasado", subrayó la mujer, quien hizo especial hincapié en que, tras conseguir ser "rescatada por la Guardia Civil", él la llamó constantemente y presuntamente la coaccionó para que retirara la denuncia.

Por todo ello, la Fiscalía solicita para A.Q.S. la pena de 4 años de prisión por el supuesto delito de detención ilegal, tres años de cárcel por un presunto delito de lesiones y un año de cárcel por cada uno de los dos delitos de amenazas, así como la prohibición del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres años.

Asimismo, el Ministerio Público reclama que el procesado indemnice a la víctima con 3.400 euros, mientras que la acusación particular reclama la misma pena de cárcel pero una indemnización de 6.800 euros por los daños morales causados. Sin embargo, el letrado de la defensa reclama la libre absolución para su cliente.

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