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“He pintado más personas tristes que alegres y más cosas rotas que nuevas”

Entrevista al artista turolense Oliver Enguita, pintor figurativo con elementos simbolistas, cuya narrativa expresa mundos interiores únicos. Conversamos con él de sus pinturas, la evolución del arte y las dificultades del panorama cultural actual

"Los retratos no me cansan: necesito una persona en el cuadro para poder contar algo"

"Si yo digo el significado que tiene para mí, digamos que estoy invalidando todas las demás interpretaciones posibles. No estoy seguro de que valga más una interpretación real que muchas posibles”

"Es divertido ajustarte a unas especificaciones y a las preferencias de quien te encarga y decir: con esto voy a hacer el mejor cuadro que pueda"

"El siglo pasado llegamos a un extremo bastante ridículo y aunque todas las vanguardias fueron maravillosas, algunas cosas tenían su valor en un contexto muy definido, y llevamos repitiéndolas ya muchas décadas"

"El 99% de la población no sabe cómo se llegó a la abstracción y es difícil apreciar algo que no comprendes. Pero claro, estamos en un país que quita la música y la filosofía de los planes de estudios"

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Collage de varias obras de Fernando Oliver. (Canarias Ahora)

Collage de varias obras de Fernando Oliver. (Canarias Ahora)

Hablar de arte con Fernando Oliver Enguita es terminar hablando de la vida en sí, dos conceptos que se entremezclan sin remedio, cuando el contacto con la pintura es de una cotidianidad inevitable. Una profesión buscada –más en los tiempos que corren− pero también impuesta por un talento que necesita su propia vía de escape.

Oliver tiene que pintar, en imperativo. Una pasión que empezó durante su infancia en Teruel y que no lo ha abandonado nunca. Al igual que su ciudad natal, a la que sigue ligado y en la que desarrolla su trabajo, unas pinturas donde la figura humana suele ser el hilo conductor de sus historias. Escenas que invitan a recrearse en ellas, a profundizar en los detalles, a querer saber más. Qué hay detrás de ese halo tan distintivo que envuelve toda su obra.

De sus pinturas, la evolución del arte y las dificultades del panorama cultural actual, hemos hablado durante esta mañana de otoño.

Empezaste a pintar desde pequeño, ¿eres de los que no recuerda el principio de lo temprano que fue?

Pues sí, básicamente. Siempre he dibujado: en casa, en el colegio, con mi hermano… desde que recuerdo.

Y has tenido una formación autodidacta, ¿no?

Di clases de pintura al óleo de pequeño. Fui un par de años, ahí me enseñaron lo básico: los primarios, mezclar colores y esas cosas. Luego ya empecé a pintar por mi cuenta en casa.

¿Recuerdas si pediste ir a clase?

¡Pues la verdad es que no me acuerdo! Pero no lo creo, supongo que me llevarían mis padres. Creo, además, que fue justo después de que muriese mi hermano, así que igual me llevaron para tenerme entretenido.

Obra que representa una manos unidas. (Fernando Oliver).

Obra que representa una manos unidas. (Fernando Oliver).

Esas situaciones marcan, prácticamente lo reinician todo. ¿Crees que fue algo que afectó a tu pintura? Percibo un patrón melancólico en tu trabajo y no sé si puede estar relacionado con eso o no tiene nada que ver

Más que en mi pintura −que entonces no pintaba− influyó en mí. Es evidente que esas cosas marcan tu personalidad. No sabría decirte si es desde ese preciso instante, pero es verdad que he sido una persona melancólica y eso se ve en las pinturas. He pintado más personas tristes que alegres, y más cosas rotas que nuevas.

Y no es algo intencionado, entiendo, los temas te eligen a ti

Depende de cómo lo mires. Yo elijo los temas, los temas me eligen a mí… es lo mismo. Yo decido qué pintar, intento que nada sea al azar en los cuadros, pero es cierto que los temas están ahí porque me preocupan o me interesan. Es como el huevo y la gallina.

Eres de los que estudia lo que va a pintar, haciendo bocetos y diseños previos, ¿luego los sigues a rajatabla?

Cambia dependiendo del cuadro. Por ejemplo, con los paisajes simplemente cojo la cámara y hago fotos hasta que alguna me gusta, luego compongo las que necesite y con eso hago el cuadro. Con otros cuadros más personales casi siempre hay un boceto previo.

Tengo cuadernos de bocetos donde voy dibujando todo lo que se me ocurre; luego, cuando decido pasar un boceto a pintura, tengo que buscar muchas referencias: fotografías, más dibujos, etc. Con eso me hago como un collage y es lo que uso como base para el cuadro.

Haces cuadros por encargo y luego tienes tus propios proyectos; entiendo que los primeros responden a una necesidad pero, ¿difiere mucho el hacer un trabajo por encargo a uno totalmente libre? ¿Te sientes más limitado o lo disfrutas igual?

Me gusta hacer las dos cosas, poder intercalar encargos con cosas personales. Evidentemente hago encargos por interés, pero si no lo necesitase es posible que los hiciese también. Es divertido ajustarte a unas especificaciones y a las preferencias de quien te encarga y decir: “con esto voy a hacer el mejor cuadro que pueda”. También disfruto del trabajo digamos “mecánico”, o artesano, de pintar sin tener que pensar en significados más profundos.

Vamos que si me dicen que tengo que pintar un retrato al mes durante el resto de mi vida, yo contento. Mientras tenga tiempo de hacer mis cosas, claro. Igual si no lo necesitase cambiaría de idea, pero de momento lo veo así.

¿Suelen ser retratos los temas por encargo? ¿Nadie te ha pedido algo que se salga de eso (del retrato y el paisaje)?

Los encargos suelen ser retratos, sí, y de vez en cuando algún paisaje, sobre todo urbano, que es lo que más me gusta en el género del paisaje. No sé si es porque la gente es lo que quiere, o porque es lo que me han visto hacer y les ha gustado.

Hombre durmiendo. (Fernando Oliver).

Hombre durmiendo. (Fernando Oliver).

Me parece curioso que viendo que puedes hacer otras cosas, que se salen más de lo común, sigan primando ese tipo de encargos

Quieras que no, la obra que haces influye en lo que te puedan encargar en el futuro. Aunque bueno, tampoco es que yo sea significativo, que tenga un número de clientes enorme con los que hacer un estudio estadístico.

Pero tienes otras obras menos “clásicas”, por así decirlo

En las exposiciones sí que hay gente a la que les interesa otro tipo de cuadros. Así que igual expongo dentro de un año, o en otro sitio, y a la gente le interesan otros cuadros totalmente distintos.

Si tuvieras que desterrar alguno de estos temas, ¿cuál sería?

Bueno, lo que sé es que no podría dejar de hacer retratos; los retratos no me cansan. Cuando pinto para mí también suelen ser figuras. Necesito una persona en el cuadro para poder contar algo.

Rincón de la Calle Castillo, Santa Cruz de Tenerife. (Fernando Oliver).

Rincón de una calle comercial (Fernando Oliver)

Y ese contar, ¿lo expresas luego? Porque has dicho que no te gusta dar el significado masticado de tus obras, que por eso evitas poner títulos que puedan dar pistas o alterar la percepción del que mira

Creo que la obra tiene que ser algo completo en sí misma. Evidentemente el contexto es inevitable y ayuda a entender mejor un cuadro. Pero por ejemplo no me gusta ver un cuadro, no entender nada, y luego mirar el título y decir: “ah, ahora lo pillo”. En cuanto a los significados, pasa una cosa: si yo digo el significado que tiene para mí, digamos que estoy “invalidando” todas las demás interpretaciones posibles. No estoy seguro de que valga más una interpretación “real” que muchas “posibles”.

Además mis cuadros tampoco son complejísimos, utilizo simbología bastante accesible normalmente. Creo que parte de la gracia es que el espectador haga algo de trabajo.

Desnudo masculino. (Fernando Oliver).

Desnudo masculino. (Fernando Oliver).

¿Se te ha acercado alguien, alguna vez, a transmitirte unas sensaciones de un cuadro que nada tenían que ver con tu idea original?

Normalmente las interpretaciones que me dan suelen ser bastante acertadas; o son interpretaciones en las que yo también había pensado durante el proceso de hacer el cuadro. Por ejemplo, tengo un cuadro en el que salen unas manos y el dedo en el que lleva el anillo está negro. La mayoría de la gente lo interpreta como un anillo de compromiso, como que te comprometes y te mueres, o algo así. Yo ya sabía que se podía interpretar de esa forma, pero no es lo que significa para mí. El anillo tiene el símbolo de mi ciudad y para mi representa mi relación con esa ciudad.

¿Y por qué darle otro color a la piel?

Porque es como “que sí, que es un anillo/ciudad muy bonito”, que te lo quieres poner pero que te aprieta y te ahoga el dedo.

¿Una relación de amor/odio?

Exacto

Vamos, que no ha habido ningún comentario que te haya aterrorizado o que, por el contrario, te haya hecho reinterpretar el significado original que tenías en mente.

No, de momento nadie me ha dicho nada que me haya hecho pensar “qué horror, cómo no me he podido dar cuenta de que mi cuadro inspira esto”. Una vez me enteré de que un cuadro que tengo de unos pies lo usaban en algunas páginas religiosas para ilustrar oraciones. No es lo que yo pensaba, pero bueno, unos pies son una cosa muy ambigua.

¿No te habían pedido permiso?

¡¿Permiso en internet?! No, pero por lo menos pusieron el enlace a mi página, o mi nombre, o algo así.

Aprovechando que ha salido el tema de internet, ¿te está sirviendo para hacer contactos fuera? Antes comentabas la relación ambigua con tu ciudad; ¿hay planes de marcharse o con la red las oportunidades llegan igualmente?

Digamos que en el ámbito comercial, de momento, no me ha servido demasiado; aunque también es cierto que el motivo principal de que sea así es que debería trabajármelo mucho más. Funciona mucho más el boca a boca y las exposiciones. Aunque internet es indispensable en cuanto a referencias, modelos y artistas que te inspiren. Es la parte comercial la que tengo pendiente.

Tener esa ventana al mundo, ¿no abruma o empequeñece? Me refiero al ver la cantidad de competencia

Tienes que vivir con eso, puedes creerte el mejor pintor de tu barrio, de tu ciudad, de tu país… pero en cinco minutos en internet verás gente a la que no le llegas a la suela del zapato. Pero bueno, en pintura esto está muy asumido; no es internet, ¡basta con darse una vuelta por el Prado! Evidentemente la “competencia” es con tus contemporáneos pero, sinceramente, lo único que puedes hacer es trabajar lo mejor posible.

¿Te comparas con los grandes pintores a la hora de tener un referente o recurres también a algún contemporáneo?

Técnicamente soy muy clásico y me gustan mucho los grandes maestros pero hay gente contemporánea que me influye también; desde pintores a la ilustración digital. Hoy en día es difícil no tener miles de influencias, pero sí que es cierto que comparándome con otros pintores me acerco más a los clásicos que la mayoría.

¿No te planteas dar el salto a la pintura digital o hacer algún trabajo en este formato?

He hecho alguna cosa pero no me veo dedicándole mucho tiempo. Si me propusiesen algún proyecto concreto que me resultase interesante, me lo pensaría. Además, la competencia en el mundo digital es durísima.

¿Sí? ¿Crees que hay más espacio en la pintura tradicional?

Hay menos demanda pero también menos competencia; al menos esa es la impresión que tengo (desde la absoluta ignorancia).

Tú que eres un pintor más figurativo, ¿qué opinas de la pintura abstracta o del recurso del “objeto encontrado”? ¿No crees que son estilos que tuvieron su razón de ser en su momento pero que por último han servido para que se suba al carro del arte la mediocridad y la pose?

Es evidente que en el arte moderno hay algún cantamañanas. Se ha descuidado muchísimo el aspecto artesanal, el trabajo. Las Bellas Artes se separaron de la artesanía al considerarlas un trabajo intelectual pero en el siglo pasado llegamos a un extremo bastante ridículo.

No me malinterpretes, todas las vanguardias fueron maravillosas, pero algunas cosas tenían su valor en un contexto muy definido y llevamos repitiéndolas ya muchas décadas. Aunque creo que poco a poco vamos encaminándonos otra vez, al menos en cuanto a pintura/artes plásticas, a cuidar la ejecución, no sólo a la idea feliz.

Tristemente, en facultades como Bellas Artes se sigue potenciando el mensaje de que lo importante es saber vender la obra. El valor se lo da tu mensaje, tu labia… es la mercantilización extrema

No conozco todas las facultades pero un poco sí que tengo la impresión de que habría que mancharse más e hincharse menos el ego. De todas formas: ni todos los que salen de la facultad son artistas, ni todos los artistas salen de la facultad.

Sofá en la nieve. (Fernando Oliver).

Sofá en la nieve. (Fernando Oliver).

También sería bueno tener una mejor educación visual, no siempre vale una impresión sin conocimiento, cierta formación ayuda a entender y valorar mejor el arte

Sí, pero bueno, eso en un país que quita la música y la filosofía de los planes de estudios… Es lo que decía antes del contexto, que es necesario. Si la gente viese mucha pintura, apreciarían más tipos de pintura.

Yo ahí tengo suerte porque mis obras son muy asequibles en ese aspecto, pero me imagino a un pintor abstracto, intentando vivir de su obra, y me deprimo. Porque el 99% de la población no sabe cómo se llegó a la abstracción y es difícil apreciar algo que no comprendes.

Es cierto que se están aplicando unos recortes en educación que ponen aún más en riesgo, la cultura en España. Y es evidente que fomentar esos conocimientos nos abre la mente y puede ser el primer paso para profundizar más en ellos, por lo que sería una tarea obligatoria en las escuelas; pero, al mismo tiempo, tenemos una herramienta como internet que nos permite acceder a un montón de información. Todos podemos investigar sobre cualquier tema. En cambio, no parece que las nuevas generaciones le estén sacando partido

Siempre va a haber gente que se interese por la cultura y que saque partido a las posibilidades actuales, de hecho no creo que sean menos ahora que antes. El caso es que tampoco podemos culpabilizar a la gente porque no le interese la cultura.

¿Pero cuál crees que es la causa?

¡Que el mundo está al revés! En lo que tenía que ser homogéneo, en los derechos, somos individualistas; y en lo que tendríamos que ser individualistas, en la cultura, en lo personal, somos homogéneos. Una cultura basura para todos, derechos para el que se busque la vida.

Últimamente observo una desidia y un desinterés en la gente joven que está demasiado generalizado como para no ser alarmante. No hablo de estudiar, sino de otros intereses que, por el simple hecho de ser jóvenes, deberían tener más marcados. No percibo ilusión o idealismo, parece que prima la derrota, el no intentar nada porque, “total, va a salir mal”

Igual tienen razón, igual hemos llegado a un punto en el que ya no se puede hacer nada; pero bueno, con cinismo no se cambia nada. No se puede esperar que todo el mundo tenga la energía para luchar pero sí que habrá gente que lo haga. Cuando tengamos esta conversación otra vez dentro de 30 años, veremos cómo han ido las cosas.

¿Hay temas políticos o sociales en tu trabajo? Es decir, ¿intentas cambiar algo con tu aportación a nivel artístico?

De vez en cuando sí que meto algo de crítica pero no es algo predominante en mi obra. Cambiar el mundo con cuadros, lo veo difícil…

Bueno, nunca sabes, si la gente está receptiva, el mensaje puede tener la fuente más diversa

Sí, pero bueno, no es que yo vaya a descubrir a nadie nada que no sepa ya sobre política o sobre religión. En un cuadro caben pocos argumentos; o será que yo también estoy afectado de la desidia generalizada que comentabas antes (aunque no sea tan joven).

Actualmente, a la literatura se la critica por ser demasiado autobiográfica, como si se hubiese perdido la capacidad de imaginar. ¿Crees que tirar de archivo personal en el arte lo convierte en un género menor?

No, en absoluto. Como se suele decir: todos los cuadros son autorretratos. No es cuestión de egocentrismo, es cuestión de ser sincero con uno mismo, de expresar lo que conoces. Cuando eres realmente sincero te das cuenta de que las cosas que te preocupan a ti se parecen mucho a las cosas que les preocupan a los demás, entonces puede haber una conexión. Gran parte del motor del arte es la necesidad de comunicarse con los demás y esa necesidad va a estar ahí, aunque escribas sobre dragones o pintes escenas de la biblia.

¿Te cuesta dar por acabado un cuadro (un poco, como el síndrome de Antonio López)?

No, no me cuesta darlos por terminados. Suelo tener una idea bastante clara de lo que quiero y sé cuándo he llegado a ese punto. En cuanto a plazos, me parece fatal estar 20 años pintando un cuadro… pero bueno, eso es culpa de quien se lo encargase sin poner una fecha.

De todas formas, ese caso concreto creo que no nos ayuda nada a los pintores. No es la imagen que yo, por ejemplo, quiero que tengan de mí.

Noche en la Calle Castillo, Santa Cruz de Tenerife. (Fernando Oliver).

Cuadro de Fernando Oliver en el que plasma una calle comercial.

¿En qué sentido? ¿De artista súper estrella?

Antonio López es una súper estrella porque se lo ha ganado, y se puede permitir eso y más. Aunque sea injusto, eso es lo que le llega a la gente: “Un pintor tarda veinte años en hacer un cuadro”. ¿Qué otra noticia sobre pintura has visto en los últimos años?

Alguna otra sobre una venta megamillonaria, pero poco más

La mayoría de los artistas se rompen el lomo trabajando por una mierda, por vocación o porque no pueden hacer otra cosa. Eso es lo que debería ser representativo.

Queda menos vistoso. Además, vivimos un momento de intolerancia a la incertidumbre donde se nos dice que conseguir nuestros sueños será una meta instantánea. De ahí el auge del concurso-reality lleno de estrellas de corta duración. Se han tocado casi todos los palos pero mira, falta uno de pintura

De pintura no, pero de arte sí que hubo uno. No en España, claro. Work of art: the next great artist, se llamaba. Duró un par de temporadas.

Vale, entonces no hay ningún tema que se salve ya. Pero retomando, quería preguntarte por el bloqueo, ¿qué tal lo llevas? ¿Lo has vivido alguna vez?

En realidad no. Siempre hay unos momentos más productivos y otros menos, pero si te organizas bien siempre tienes trabajo que hacer. Cuando me canso de pintar dibujo, si no, pinto; si me canso de todo, leo sobre pintura y así.

Cuando tengo muchas ideas hago muchos bocetos, luego igual no sé qué pintar y recurro a ellos. Hay que tener un método, algo que te funcione, para siempre tener una salida al bloqueo. Para un escritor será más difícil pero yo, por ejemplo, tengo siempre varios cuadros empezados, y los bocetos, y otros proyectos. Si me bloqueo en uno, paso a otro.

¿Nunca han aparecido las ganas de abandonar?

De dejar de pintar o dejar de dibujar, nunca. Dejar de dedicarme de forma profesional a ello, pues sí. Eso dependerá de cómo me vaya económicamente, pero dejar de pintar jamás.

¿Cómo es vivir de la pintura en España hoy en día?

Cuando lo consiga, te lo cuento (y creo que con eso ya te he respondido). La verdad es que no conozco todos los casos pero los que conozco, son todos muy difíciles y bastante precarios.

Yo tengo la suerte de tener el apoyo de mi familia. Si no, ya lo tendría que haber dejado hace tiempo aunque quizá dentro de un año sea diferente, no me atrevería a generalizar.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Tienes alguna exposición en breve?

Pues ahora mismo sigo dando clases y realizando los encargos que voy recibiendo. De resto, siempre estoy buscando lugares nuevos para exponer. Tengo en mente una exposición que será toda de figuras, mucho más personal, pero sin fecha de momento.

Datos y biografía

Fernando Oliver Enguita nació en Teruel, en 1983. Aficionado al dibujo desde niño, comienza a pintar al óleo a los doce años asistiendo a cursos en diversas instituciones. Su formación es a partir de entonces autodidacta, influenciado por los clásicos de la pintura figurativa.
La ciudad es una de sus fuentes de inspiración. Lugares urbanos que no sólo evoquen recuerdos sino también en los que nos podamos ver reflejados. La figura humana y su expresividad es su tema principal de trabajo. Obras que intentan contar una historia relevante tanto para el autor como para el público. Desde 2013 es profesor de pintura en el Taller Bombardera.

Web: https://es-la.facebook.com/FernandoOliverPintor/

Contacto: tallerbombardera@gmail.com

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