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Manuel Marrero: "En el Parlamento pondré voz a los nunca beneficiados por CC y sus socios PP y PSOE"

El político tinerfeño, nacido en Arico, docente jubilado, periodista y exsindicalista del STEC-IC, ocupará el escaño de Podemos por Tenerife que queda libre tras la renuncia ya confirmada de Asunción Delgado

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Manuel Marrero, futuro diputado tinerfeño de Podemos en el Parlamento de Canarias, tras la renuncia de Asunción Delgado

Manuel Marrero, futuro diputado tinerfeño de Podemos en el Parlamento de Canarias

Manuel Marrero, primero maestro, luego profesor y periodista, y siempre activista social y sindicalista ligado a la enseñanza (STEC-IC), todo esto aparte de persona muy comprometida con el desarrollo sostenible de las islas, es el tinerfeño nacido en Arico que en breve ocupará el escaño de Podemos que en el Parlamento de Canarias ya ha dicho que dejará Asunción Delgado.

Es el siguiente en la lista por la circunscripción de Tenerife y, tras pensarlo muy bien, ha dicho que acepta el reto en los menos de dos años que quedan de legislatura. Marrero, hoy jubilado y, por lo tanto, pensionista, lo tiene bien claro y asegura que siente "una gran responsabilidad a la par que una gran ilusión por poner voz a los distintos sectores sociales que nunca se han visto beneficiados por las políticas desarrolladas en Canarias por CC y sus sucesivos socios PP y PSOE".

Marrero reconoce en esta entrevista que ha sido más fácil dar el sí tras llegar Noemí Santana a la Secretaría General de Podemos y la conformación del nuevo Consejo Autonómico, pues "la situación ha mejorado notablemente" y "el buen clima facilitará el trabajo y que nos dediquemos a lo que importa: ser un instrumento útil al servicio de la sociedad canaria".

Seguro que usted no se esperaba la marcha de la diputada Asunción Delgado (del grupo de Podemos) del Parlamento de Canarias tras la apertura del nuevo curso político. ¿Qué sensaciones ha tenido nada más conocer esa noticia y saber que el siguiente en la lista era usted y, por lo tanto, será el que en breve, que así ya lo ha decidido, ocupará ese escaño en la Cámara regional?

Asun Delgado ha sido durante estos dos años una mujer dedicada íntegramente a su actividad parlamentaria. Asun ha sido una parlamentaria muy brillante, responsable, bien preparada y muy contundente en sus intervenciones. En todos los momentos, le he manifestado mi incondicional apoyo, y ya, en el ecuador de la legislatura, me cogió por sorpresa la decisión que había tomado; pues estaba convencido de que se mantendría hasta el final.

Durante unos cuantos días he sopesado -junto a mi familia- la decisión a adoptar; pues representar a la ciudadanía en el Parlamento canario implica una gran responsabilidad, y mucho más aún ocupar el puesto dejado por Asun, quien en todo momento me ha animado a tomar la decisión y a asesorarme. Del mismo modo, agradezco las muestras de apoyo de muchas personas en estos días.

¿Conoce usted las razones profundas del cese parlamentario de Asunción Delgado? ¿Hay cuestiones políticas de fondo: disputas o diferencias en el seno del grupo de Podemos?

Por lo que conozco, con la elección de la compañera Noemí Santana como secretaria general y la conformación del nuevo Consejo Autonómico, la situación ha mejorado notablemente, por lo que el buen clima facilitará el trabajo y que nos dediquemos a lo que importa: ser un instrumento útil al servicio de la sociedad canaria. Eso también determinó mi decisión. Respecto a Asun, son exclusivamente "motivos personales y familiares" los que la han impulsado a tomar esa decisión. Su renuncia significa una gran pérdida para el parlamentarismo canario.

¿Qué significado político y emocional tiene para usted ser diputado canario, en este caso por la isla de Tenerife, y en qué cuestiones espera poder centrar sus atenciones como representante público de Canarias?

Como usted sabe, durante muchas décadas he formado parte muy activa del movimiento asambleario en la enseñanza pública, sin abandonar mi puesto de trabajo. He combinado la renovación educativa con la lucha en defensa de los servicios públicos, como garantes de los derechos de la ciudadanía. Por eso, cuando surgió Podemos, me volví a ilusionar con ese movimiento ciudadano, donde a nadie se le pregunta de dónde viene sino que se le invita a participar activamente para cambiar las cosas. Siento una gran responsabilidad a la par que una gran ilusión por poner voz a los distintos sectores sociales que nunca se han visto beneficiados por las políticas desarrolladas en Canarias por CC y sus sucesivos socios PP y PSOE. Estaré a disposición absoluta del grupo de Podemos en el Parlamento respecto a las tareas que deba asumir. Uno es consciente de que su aportación es un granito de arena en este proceso. Voluntad de hacer bien las cosas y dedicación total no me van a faltar.

¿Cuáles son los problemas más acuciantes que afectan a las islas y de qué manera cree usted que estos se pueden canalizar mejor, y no digo resolverlos del todo? 

En primer lugar, las personas y sus necesidades básicas: alimentación, vivienda, atención a la salud, la educación y la dependencia, el empleo, la cultura y la lucha contra la violencia de género. Una sociedad como la nuestra no puede seguir permitiendo que haya pobreza extrema en importantes sectores de la población. Y un gobierno responsable tendría que atender a las personas antes que las obras e infraestructuras. Hay que redistribuir la riqueza. En segundo lugar, el territorio, su cohesión y su preservación. No podemos permitir el creciente deterioro medioambiental (Ley del Suelo, la llamada Ley de las Islas Verdes, apuesta del Gobierno por las grandes e innecesarias infraestructuras y por el gas frente a las energías renovables). Es imprescindible que lleguemos a la convicción de la urgente necesidad de un cambio de modelo energético. Desde Podemos tenemos claro que hay que estar presente en las instituciones, pero mucho más presentes aún en las calles y en los movimientos sociales. La movilización de la ciudadanía crítica es la única que puede transformar esta sociedad. Y cada uno coopera a ello creando opinión desde su centro de trabajo, desde su familia, desde su grupo de amistades. Tenemos que dar el salto cualitativo a que esa mayoría social descontenta se convierta en una ciudadanía activa, crítica y participativa. 

¿Ya están las cosas más tranquilas en el grupo parlamentario de Podemos, tras la elección de Noemí Santana como secretaria general del partido en Canarias? ¿Percibe que la unidad se ha recompuesto?

Como le decía antes, creo que efectivamente se ha superado la situación anterior; se ha tomado buena nota de los aciertos y los errores, para seguir avanzando en que la sociedad canaria nos considere como una alternativa real de gobierno, porque tenemos ideas, proyectos y personas, así como apoyo popular creciente, para gobernar a favor de la mayoría social de estas islas y para revertir las políticas antisociales que han llevado desde hace cuatro décadas CC-PP-PSOE. Queremos ser un instrumento útil para luchar y gobernar, con el objetivo de conquistar la felicidad para el pueblo canario.

Usted formó parte de la plancha del diputado por Gran Canaria Juan Márquez a la dirección de Podemos en Canarias en las recientes primarias y en el grupo parlamentario además se encontrará con un viejo conocido, Francisco Déniz, del lado de Sí Se Puede, como usted. ¿Tienen equipo para, en los dos años de legislatura que restan, plantearse una buena remontada?

Una aclaración previa: las dos únicas afiliaciones a lo largo de toda mi vida han sido al STEC-IC y mi adscripción a Podemos. Siempre me he caracterizado por defender los procesos unitarios. Y en esa dirección, hace dos años, hice una propuesta a Podemos, Sí Se Puede, Izquierda Unida, Alternativa 25 de Mayo, así como a las distintas candidaturas de unidad popular y de confluencia de diversos ayuntamientos de las islas: 150 cargos electos de los distintos grupos, con presencia en el Congreso de los Diputados, el Parlamento autonómico, en los siete cabildos y en los principales ayuntamientos constituimos la Asamblea de Cargos Electos de la Izquierda en Canarias, que ya ha celebrado tres encuentros y estamos preparando el cuarto, que tendrá lugar en La Gomera. Con Juan Márquez he compartido la coordinación de dichas asambleas y, ante su ofrecimiento, participé de forma discreta apoyando su candidatura a la Secretaría General. Con Paco Déniz me une una vieja amistad y, junto a otras muchas personas, la coincidencia en muchas luchas por la democracia y las libertades a lo largo de estas décadas. Equipo tenemos, ilusión y razones también. 

¿Cómo ha vivido la pelea entre el Podemos de Meri Pita, ya fenecido, y la organización Sí Se Puede? ¿Ha llegado la calma y habrá entendimiento pleno para formalizar nuevas alianzas antes de las elecciones? ¿En qué se ha fallado y qué queda por reconstruir o sellar?

Con gran tristeza, porque la exposición pública de las vísceras y de las discrepancias, en estas luchas fratricidas entre personas que compartimos un mismo proyecto global, perjudica al proyecto en su conjunto y desanima a amplios sectores que han confiado en nosotros. Por eso, me alegro de que las aguas estén volviendo a sus cauces y que, con serenidad, sigamos dialogando y construyendo, desde el imprescindible respeto mutuo, este proyecto unitario común, al que voy a seguir dedicando todos mis esfuerzos. Aquí no sobra nadie; al contrario, tenemos la obligación ética de ser un referente para movilizar y para conquistar los gobiernos que faciliten la vida de nuestra gente y, de manera especial, de los sectores más desfavorecidos. Sería imperdonable que no lo consiguiéramos.

Y ahora pensando en la próxima legislatura: ¿qué posibilidades hay, o sea, qué combinación se tiene que dar, para un triunfo y un gobierno de la izquierda en el archipiélago, lo que seguro además pasa por un entendimiento con el actual PSOE?

Creo que el punto de partida es muy positivo, con un amplio apoyo social al que tenemos la obligación de seguir ilusionando y convenciendo para seguir ampliándolo y conquistar las instituciones de las islas. Por tanto, soy optimista respecto a que pronto gobernaremos en las islas y en el Estado español.

¿Queda por definir cuál debe ser el líder de la izquierda que está a la izquierda en Canarias, el líder regional, quizá un perfil que se pueda ver hasta como presidente de la Comunidad Autónoma en un futuro no muy lejano?

Siempre he sido una persona que ha trabajado en órganos colegiados, en equipo. Por tanto, considero que las individualidades pueden ser muy valiosas y todas son bienvenidas; pero lo importante es el proyecto, el programa -como diría el amigo Julio Anguita-, las garantías de participación directa de la ciudadanía en la vida pública, la movilización ciudadana para defender los proyectos y las conquistas -porque hay sectores muy poderosos interesados en que eso no ocurra- y los equipos de personas cualificadas, responsables y entregadas para servir a la mayoría social y no continuar beneficiando exclusivamente a esos poderosos, a los que los gobiernos han servido durante décadas.

Usted hoy está jubilado y es pensionista, tras su desempeño como docente y sindicalista de la enseñanza. ¿Optará por la plena dedicación como diputado o mantendrá su condición actual?

Casi cuatro décadas como trabajador de la enseñanza, siempre en las aulas, tanto en Primaria como en Secundaria, han hecho posible que desde septiembre de 2011 esté jubilado. Yo aspiro a seguir viviendo exclusivamente de mi pensión. Mi dedicación al grupo parlamentario de Podemos, tanto dentro como fuera del Parlamento, sí que va a ser a tiempo total. Por tanto, estaré a lo que decidamos en el grupo parlamentario. Hago una invitación: que nos inunden a propuestas, sugerencias y críticas para ponerles voz ante el Parlamento. Y un llamamiento: que nos informemos, que debatamos y construyamos pensamiento propio, que convirtamos nuestro enfado en rebeldía y en movilización. Sólo así podremos transformar y mejorar esta sociedad para legarla a las generaciones siguientes.

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