La decisión de no enviar la alerta por el sistema ES-Alert se basó en “criterios técnicos”, ha aseverado Antonio Sanz, consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, “quien habla no tiene ni idea sobre su función”. En este sentido, ha explicado que el funcionamiento de la aplicación, que va por antena de telefonía con una cobertura específica y no disgrega por núcleos, hubiera provocado “daños irreparables y confusión a la población” afectada por el incendio de Los Gallardos (Almería), que ya ha arrasado 6.600 hectáreas.
“Hemos utilizado el dispositivo en las inundaciones hasta en 10 ocasiones, así que, si hubiera sido positivo, estábamos más que experimentados para hacerlo”, ha defendido el consejero frente a “quien quiera polemizar con esto”. Las órdenes de confinamiento o evacuación dadas por las autoridades eran distintas para cada afectado. Sin embargo, y a causa de la gran diseminación del territorio, se habría trasladado un mensaje erróneo debido a la imposibilidad de “afinar” más las indicaciones. “El ES-Alert es operativo en grandes poblaciones, pero en poblaciones pequeñas puede provocar que llegue a gente que no tiene nada que ver”, ha subrayado, “el mensaje tenía que afinarse muchísimo”.
La caída de postes provocó “la incomunicación” en varias zonas, ha adelantado, por lo que “el mejor método” para las primeras horas del incendio era comunicar verbalmente las órdenes a los vecinos. Al respecto, ha manifestado que apoyó al alcalde de Los Gallardos en su despliegue junto a los concejales, “de hecho, hubo víctimas a las que se les comunicó el desalojo y no hicieron caso, por lo que a la hora de salir escogieron un camino que era una trampa”. “No había otro método. El ES-Alert podría afectar a 7.000 vecinos cuando queríamos desalojar a 70”, ha remarcado.