Podemos vuelve a quedar descabezado en Aragón a un mes del 29N tras la dimisión de dos de sus principales miembros
Podemos vuelve a quedarse descabezado en Aragón, y lo hace a apenas un mes de las elecciones generales. Tras la precaria renovación en el partido a raíz del cisma vivido tras las elecciones de 2023, dos de los principales integrantes de la formación en el nuevo equipo morado han renunciado. Se trata del hasta ahora coordinador, Ricard Mitjana, y de un referente como la veterana Pilar Gimeno, que dejan sus puestos por desavenencias con la dirección tanto en Aragón como en Madrid. En principio permanecen quien fue candidata en las elecciones de febrero, María Goikoetxea, y el secretario de Organización, Tomás Aragón.
Las renuncias se hicieron oficiales este miércoles, en una reunión de urgencia del partido con su militancia, y la formación queda en manos de una gestora a cinco semanas de las elecciones generales del 29-N. Es el segundo periodo de interinidad en poco más de dos años.
Consultada por elDiario.es, Goikoetxea ha rehusado hacer declaraciones.
La dimisión ha sido confirmada por el propio Mitjana, quien ha remitido un comunicado en el que apunta que, tras trasladar él que se “presentaba a las primarias” para ser candidato al Ayuntamiento de Zaragoza, “se sucedieron una serie de desacuerdos con la dirección nacional y autonomica” que motivaron su renuncia el 7 de octubre “todos” sus “puestos orgánicos” en Podemos, “al igual –añade Mitjana– que decenas de personas que están” con ellos. “Nuestra honestidad es absolutamente incompatible con lo que hemos vivido en estas últimas semanas, pero igualmente nuestro compromiso político con la izquierda nos pide que pasemos página y pensamos en otros proyectos, donde nadie de Madrid nos pueda decir lo que tenemos que decidir en Aragón”, explica el ya excoordinador en la nota.
En conversación con este periódico, Mitjana ha señalado que elude “entrar en más polémica por el momento” actual, previo a las elecciones generales del 29-N. “El debate tiene que centrarse en revertir la situación e impedir que el fascismo entre en las instituciones estatales”, apunta el exdirigente morado, quien llama a “animar a la ciudadanía para que vote masivamente por una opción democrática”.
Una crisis que arrastra desde 2023
La debacle de las autonómicas y municipales del 28 de mayo de 2023, cuando Podemos bajó de cinco diputados a uno solo, abrió la crisis en el partido morado. Su candidata y coordinadora, Maru Díaz, anunció que dejaría la coordinación del partido tras las generales de ese año y que no recogería su acta de diputada. El escaño fue a parar a Andoni Corrales, número dos de la lista por Zaragoza y hasta entonces jefe de gabinete de Díaz en la Consejería de Universidad. Su decisión de quedarse con el acta, en lugar de dar paso a una renovación, provocó críticas entre militantes y simpatizantes, que le reprocharon aferrarse al cargo.
Tras varios meses de vacío, Marta de Santos, exdirectora general de Cambio Climático, tomó el relevo. Esa ejecutiva autonómica empezó a funcionar a principios de febrero de 2024, cuando De Santos, única aspirante, obtuvo el 87,3% de los votos de la militancia. El proyecto duró poco más de medio año: el 31 de agosto de 2024 la dirección dimitió en bloque por “desavenencias” con el grupo parlamentario, formado únicamente por Corrales. Desde entonces la comunicación entre la parte orgánica y el grupo parlamentario quedó rota, y el partido pasó a manos de un equipo técnico provisional.
Una renovación con una sola lista
La interinidad se prolongó durante más de un año. En noviembre de 2025, Podemos Aragón abrió su Asamblea Ciudadana, un proceso que una parte de la militancia criticó por carta y que contó con el respaldo explícito de la dirección estatal. Ricard Mitjana, entonces secretario de Organización regional, reunió en apenas diez horas los 90 avales exigidos para optar a la coordinación. Militar retirado tras tres décadas en el Ejército del Aire, con el empleo de cabo primero, encabezó junto a Goikoetxea la única candidatura presentada, y fue elegido coordinador con el 86,7% de los votos.
La nueva dirección no logró recomponer la relación con el grupo parlamentario. Pablo Fernández, secretario de Organización estatal, le dio su apoyo y le encargó llevar al partido hasta las elecciones del 8 de febrero. Goikoetxea fue designada candidata tras obtener el respaldo del 88% de la militancia en una consulta pública, sin primarias abiertas. Corrales, aún único diputado morado, denunció un “auténtico fraude democrático” por parte de la dirección autonómica y anunció que acudiría a los tribunales. Tampoco cuajó la candidatura unitaria de la izquierda: varias fuentes atribuyeron a la dirección de Podemos en Madrid el veto a un acuerdo que incluyera a Sumar.
El resultado del 8-F confirmó el desplome. Podemos obtuvo 6.206 votos, por debajo del PAR (8.161) y de Se Acabó la Fiesta (17.983), y perdió unos 20.000 sufragios respecto a los 26.923 de 2023, con lo que quedó fuera de las Cortes de Aragón.