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Puerto de Fonsalía

Las claves del plan estatal que cerraría la puerta al muelle de Fonsalía de manera definitiva

Mapa de Tenerife donde puede verse la 'ventana' de Fonsalía, junto a una infografía del muelle y un fragmento del borrador del Ministerio de Transición Ecológica.

Natalia G. Vargas

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El Gobierno de Canarias (CC-PP) ha recuperado el ‘fantasma’ del puerto de Fonsalía (Tenerife). La Consejería de Obras Públicas ha incluido este macromuelle en el borrador de la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de las Islas Canarias, haciendo saltar las alarmas en el Archipiélago. Hace cinco años, la presión social logró frenar esta obra, planteada en medio de un espacio protegido, y desde 2022 el Estado guarda en un cajón un plan que podría cerrar de manera definitiva la puerta a este muelle en Guía de Isora.

Transición Ecológica publicó en 2022 el borrador del segundo plan de gestión de las 24 Zonas de Especial Conservación (ZEC) macaronésicas, en el que proponía ampliar tres de ellas. El documento contempla extender la protección de la ZEC Teno-Rasca hasta la línea de costa frente al municipio de Guía de Isora. Esta zona, que abarca casi 200 hectáreas y que hasta el momento ha quedado fuera del espacio marino protegido, es la conocida ‘ventana de Fonsalía’, que se excluyó de la protección precisamente para poder llevar a cabo el puerto. 

Fuentes consultadas por esta redacción apuntaron, antes de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto electoral, que la intención del Ministerio era aprobar este plan durante el primer trimestre de 2027. Asimismo, matizaron que aunque la ventana no se cierre, construir un puerto como el de Fonsalía en mitad de una ZEC es inviable, ya que el espacio protegido se vería “muy comprometido”.

En este punto coincide el borrador de Transición Ecológica, que establece que aunque la infraestructura “se construiría en una ventana del espacio protegido (creada desde la declaración del espacio para tal fin), dadas sus dimensiones y características, la alteración de la dinámica marina alcanzaría aguas de la ZEC”. 

El borrador añade que el macromuelle, que lleva en trámite más de 20 años, “afectará de forma tanto directa como indirecta a los ecosistemas marinos contenidos en el espacio”, sumándose a las infraestructuras y modificaciones que ya existen en este enclave del suroeste de Tenerife. Las obras que ya están alterando la dinámica marina y las cualidades de esta zona son cuatro puertos, dos diques exentos, 17 espigones, tres zonas de ocupación de terreno intermareal y 20 playas intervenidas. 

El puerto y la ZEC Teno-Rasca 

La ZEC Teno-Rasca cubre 80 kilómetros de costa en el suroeste de Tenerife, bañando el litoral de cinco municipios: Buenavista del Norte, Santiago del Teide, Guía de Isora, Adeje y Arona. Se extiende por casi 70.000 hectáreas y sus aguas albergan especies de interés comunitario, como la tortuga boba (Caretta caretta) o el delfín mular (tursiops truncatus). También se han identificado en la zona hasta 28 especies distintas de cetáceos, entre residentes, migratorias y estacionales. Entre ellas, destaca la población residente de calderón tropical, con al menos 300 ejemplares. 

La idea de construir el puerto de Fonsalía nació en 1998, cuando la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife recogió la obra en su memoria anual para descongestionar el tráfico en el muelle de Los Cristianos, el mismo argumento que recoge ahora la estrategia de movilidad del Gobierno de Canarias. En Fonsalía se ha pretendido construir una plataforma de tipo puerto-isla con cinco líneas de atraque para grandes buques, una dársena pesquera, 200 plazas de dique seco y 467 plazas de pantalán en la zona deportiva, dentro de un polígono costero de algo más de 222.000 metros cuadrados.

Así, el puerto incrementaría el tráfico marítimo en la ZEC, aumentando con ello la afección a las corrientes marinas, la contaminación química, lumínica y acústica del área, o el riesgo de colisiones con cetáceos y tortugas. En esta línea, la campaña contra el puerto consiguió recoger más de 400.000 firmas y en octubre de 2021 el Parlamento de Canarias acordó el abandono “definitivo” de la construcción del macropuerto. La decisión contó con el voto favorable de Coalición Canaria, Nueva Canarias y Sí Podemos.

Por el contrario, el PSOE, el PP y Agrupación Socialista Gomera (ASG) no se pronunciaron. Casimiro Curbelo, líder de ASG y socio del Gobierno de Fernando Clavijo, es uno de los grandes defensores del puerto de Fonsalía, y en los últimos años ha insistido en que se recupere el proyecto.

Impacto en los bancos de arena 

El borrador del plan de gestión dedica un apartado específico a evaluar el tipo de hábitat natural de interés comunitario 1110: los bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda. Este hábitat ocupa una superficie de 1.462,77 hectáreas y para medir su grado de conservación es clave identificar el estado de las praderas de sebadales. Teniendo en cuenta este indicador, se concluye que el grado de conservación es “mediana o parcialmente degradada”, dada la pérdida de superficie de un 38% y la pérdida total de la pradera de Playa San Juan.

Las principales amenazas para este hábitat son los vertidos y los puertos, señala el borrador, y ambos “presentan tendencia hacia el incremento”, ante “la intención de construir el puerto de Fonsalía y la previsión de que el número de turistas vaya en aumento, con el consiguiente incremento de vertidos de aguas residuales urbanas y de salmuera”. Esto, advierten, restringe la viabilidad a largo plazo del hábitat de interés comunitario, confiriéndole unas perspectivas “regulares o desfavorables”. La restauración sería posible, plantean, pero solo si se dedican los esfuerzos correspondientes.

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