Sobre este blog

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y Master en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Fue Jefe de la Sección Política del periódico Canarias 7, Jefe y analista de la Sección de Economía del periódico La Provincia, Jefe de las secciones Nacional, Internacional, Edición y Cierre de La Opinión de Murcia,  Corresponsal y analista económico en Canarias del periódico La Gaceta de los Negocios, Director del diario La Tribuna de Marbella, Jefe del Gabinete de Comunicación del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Director del diario La Gaceta de Las Palmas, Cofundador y director del peridico digital CanariasAhora.com. Director del Canal Canarias de la productora Media Report y Director de la Televisión Canaria Internacional. Como escritor, ha publicado cinco libros.

La mudanza, el Apocalipsis y ‘el coño insumiso’

Tríptico 'El Juicio Final', pintado por 'El Bosco' hacia el año 1482. (DP)

Jorge Batista Prats

Dice un proverbio árabe que las mudanzas son una parte del infierno. Lo confirmo. Y, como he realizado tantas, creo que por muy mal que me porte, cuando me envíen al resort de Satanás – seguramente montado a través del blanqueo de capitales, el tráfico de influencias y una relación mafiosa política / empresa – cuando me envíen a ese paraíso bastante más calentito que las aguas del Caribe, aunque bastantes grados por debajo de la que ha montado Maduro – en Abril, un muerto por día y tiro porque me toca – cuando vaya para el Tártaro, tendré muchos atenuantes y lograré enseguida, como los grandes y selectos ladrones patrios del dinero público, que me dejen salir, si bien morenito, no tan chamuscado como para no poder comenzar una nueva vida en compañía de alguna mujer que me quiera por mi mismo y no por mi dinero.

Mudanzas y mudanzas

El lenguaje es astuto y, por ello podemos oponer a una palabra ella misma con acepciones que no tiene pero sí admiten los modismos del habla coloquial. De modo que se suele escuchar “sí, hombre, pero hay paellas y paellas”, “desde luego, Lucas, pero hay playas y playas”, “mira Cuqui, ese está bien, pero hay descapotables y descapotables” …

¿Y las mesas, maese? Fuesen. ¿Y la cómoda? Ídose. ¿Y las mesas de noche? A la luz de la luna estarán avezado maestro. ¡Caramba! ¡Qué cosas!

Así, hay mudanzas y mudanzas, de tal modo que la que protagonizo como actor principal debería ser premiada por sus especificidades y el hecho diferencial de la ultraperificidad. En tiempos de Franco y antes del lío del Valle de los Caídos de repente o a trompicones, hubiera recibido la Medalla del Mérito al Trabajo. En la actual coyuntura, cuando el 1 de Mayo convoca menos gente que un rapero de Harlem de mediana calidad, no creo que me den ni esos dos duros de aquel ¡Que le den dos duros! Menos, si no se produce un Hispexit o cambia el nacionalismo de timple y turrones La Moyera. Mi mudanza, desplazamiento, variación, modificación o alteración es de esas que pueden alterarte si tienes la tensión alta, debido a que, donde esperabas encontrar lo que debía estar en su sitio, ha desaparecido del hábitat por causas de sucia rapiña. ¿Y las mesas, maese? Fuesen. ¿Y la cómoda? Ídose. ¿Y las mesas de noche? A la luz de la luna estarán avezado maestro. ¡Caramba! ¡Qué cosas! ¡Qué mezquindades! Afortunadamente, echado un ojo al velocímetro y vista la tensión en 12 / 8, la atención despierta y el corazón a su ritmo, uno llega a alegrarse de que la cama tomase camino también del nunca jamás. El colchón, sus edredones, sus plumas y su canapé aparecen como escenarios en múltiples ocasiones de juegos lujuriosos que provocan licuaciones varias. Al efecto, es muy gratificante mantenerse alejado de esas poluciones amarillas y menstruos rojos, que son como laguitos secos que generan detestable asco y, por lo que cuentan, actúan inasequibles e inaccesibles al desaliento. Ni un comando de bomberos curtido en las Torres Gemelas podría con ellas. Por lo tanto, en tanto en cuanto y dado el momento en un momento dado, es preferible optar por una nueva cancha en la que uno juegue los partidos que quiera o pueda, dejando atrás para siempre la liga anterior de la que no fue protagonista. Afortunadamente. Vade retro.

Vudú y marabú

Hace algunos años estuve varias veces en República Dominicana, no en Punta Cana, territorio dependiente de Soria, sino en Puerto Plata, que es un lugar excelente pero más cercano al pueblo y menos a la mentira y el parecer sobre el ser. La Española –así la bautizó Colón el de la casa veguetera– es una isla que sostiene a dos estados: República Dominicana y Haití. El primero, de gentes pobres pero muy alegres y felices, y el segundo, de amargura, terror y hambruna. En éste, se practica el vudú a lo grande. Para dar y tomar. Así que, caminando por los campos puede uno encontrarse cuellos de gallinas, huesos de rata y sopas de sapos al estragón, como en alguna ocasión en el Monte de La Esperanza en Tenerife. Tenerife, qué añoranza, cuando pienso en los amores que dejé yo en tu Esperanza. Pese a que la frontera entre los dos países caribeños está custodiada por los Cascos Azules de la ONU – los mismos que, llegado el fin de semana, invaden los prostíbulos de Puerto Plata con dólares USA y calentamiento global – algunos haitianos han logrado establecerse en el territorio de Santo Domingo, para formar parte del estrato más bajo del servicio al turismo. Así, sentado muchas veces mirando al mar, supe de las historias más horrorosas y rocambolescas sobre el mal y la forma de ejecutarlo, tipo bluetooth, de labios de algunas negras casi ancianas que se dedicaban a colocar extensiones rastas a las rubias canadienses y a mi me habían tomado cierto cariño. En la misma línea de esoterismos maquiavélicos, diabólicos y aberrantes, también en estas islas tuve ocasión de contactar con la santería cubana, la buena y la mala, no para que me hablarán de mi futuro sino por la curiosidad sobre liturgia y rito. Esto viene a cuento, porque mi terrible mudanza, esa parte del infierno revelada por los árabes, tuvo que ralentizarse para realizar una limpieza a fondo en la casa dado que, a juicio de la videncia, allí estaba presente el mal, cosa que me corroboraron marabúes de la República Islámica de Mauritania y Senegal, también especialistas en mal de ojo, odios, córneas encendidas de sangre, envidia, rencor y otros cielos que no son el cielo.

En la última aventura del nacionalismo Clavijero es evidente que los empresarios gritan: ¡Azúcar!, como Celia Cruz, y el sumiso Presidente baila merengue

Misiles balísticos de feria

Pese a que el dir, gorvé, gorvé a dir y gorvé a gorvé han ocupado mi tiempo, continué atado a las realidades que nos rodean por aquello de hombre prevenido vale por dos si el BCE no modifica el euríbor. Asimismo, no podía dejar de escribir, cosa que hago, mesa ausente, sentado en una silla de enea con el portátil encima de una estufa de butano. La pretensión, aunque aparezcan elementos que pudieran hacer sospechar acerca de alguna ligazón mía con células o moléculas yihadistas, no es otra que, en primer lugar, reírme abiertamente, mandíbula batiente y sonora carcajada, del ridículo norcoreano al lanzar misiles balísticos diseñados para poder ser equipados con cabezas nucleares. Normalmente, suben un par de metros y explosionan o vaya usted a saber. Se difuminan, se desintegran ante ese look a la taza de Cola Cao, desayuno y merienda. Mi consejo personal a Kim Jon – un, dos, tres, es que se acerque a los Fuegos de San Lorenzo para que vea in situ la técnica de lanzar voladores. Es muy probable que, de esa manera, logre alcanzar New York, New York y fastidiarle el concierto a Sinatra. Eso es lo que tiene a Trump con gran mosqueo en la Casa Blanca y, entre twitter y twitter al personal y whatsapp y whatsapp a los halcones del Pentágono, está dándole vueltas de cara a dejar calvo a Kim rociándolo con radiactividad de la buena, que ya el napalm es sólo para barbacoas de fundamentalistas y elementos adjuntos. En segundo lugar, sin volver a repasar los puntos críticos de este planeta – el peor de ellos, con diferencia, la tremenda encrucijada de Clavijo con la bollería industrial. Es tremendo. – parece que vivimos una especie de Apocalipsis que se siente pero no se ve. La denominada clase política intenta trasladar a los ciudadanos una visión positiva de la situación, mientras que todo analista serio sabe que en cualquier momento puede saltar la chispa. Es de agradecer, no obstante, que la sociedad civil de las islas sepa que cuando Clavijo toma una decisión y la manifiesta no será ni firme ni lo contrario hasta que se reúna con los empresarios. El sí de Clavijo no es El Sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín y sus influencias de la Ilustración. No. En absoluto. El sí de Clavijo es siempre un sí de marcha atrás, un sí que quiere impedir la fecundación y que es tan poco valioso y ejecutivo que opta por recular en vez del uso del preservativo. Con lubricante o sin él. En la última aventura del nacionalismo Clavijero es evidente que los empresarios gritan: ¡Azúcar!, como Celia Cruz, y el sumiso Presidente baila merengue con gran aplicación y estilo.

Y volver, volver, volver

Y, ya que estamos en escenas de alcoba y bajas pasiones, resulta que el aquelarre feminista llevado a cabo a través de la Procesión del Sagrado Coño Insumiso el pasado Día del Trabajo de 2014 vuelve de plena actualidad el 1 de mayo de 2017, justo un día antes de los fusilamientos que pintó Francisco de Goya y Lucientes acercándose ya sin prejuicios ni pudores a la pintura negra o del horror, el grito y el aullido, aunque los alaridos más famosos sean los del poeta Allen Ginsberg y el pintor Edvar Munch.

A mi, un coño de dos metros de altura me parece más propio de la cultura massai o de la NBA que de la española media, aunque la media de los españoles/as ha subido desde la posguerra y las algarrobas

Decía que vuelve a la actualidad, sin saetas pero con soflamas, la madre de todas las vulvas, en material plástico, forma de virgen y procesión por Sevilla. Que estamos aún en tiempos del que la hace la paga, siempre que el individuo, la individua o el transindividuo o la transindividua no estén aforados o tengan teléfono rojo directo con el sistema corrupto de partidos, denominado también monarcocleptocracia por los más cabreados. Ya Adolfo Marsillach dijo una vez que La honradez, recompensada siempre en España, aunque olvidó advertir que “el latrocinio rara vez o rara avis castigado en el pellejo de Osborne y Jamón, Jamón”.

Yo, es decir, mi mismo, la primera vez que vi un coño escrito es cuando compré el libro de Juan Manuel de Prada titulado Coños, ya que dicho escritor y yo compartimos profunda pasión por el cine. Me impactó y sorprendió que el vocablo fuera aceptado por la editorial y pasara del taco grosero a una palabra habitual en los textos para referirse al sexo femenino. A mi juicio, vulva queda un poco entre Serrano y Velázquez y coño, entre el Bronx y Brixton. Así que uso normalmente sexo, salvo que haya procesión o romería de por medio.

En principio, si el Día del Trabajo sale el coño a ritmo de insumisión, en principio parece derivarse que no quiere trabajar. Luego estamos ante la variedad denominada “coño ocioso”. Si esa insumisión se refiere a la denuncia por la falta de empleo, ya nos vamos a otra latitud. Nos situaremos ante el coño estajanovista que, en su versión clínica puede ser catalogado como furor uterino. Aunque nunca dediqué mis horas de estudio a tal vez la palabra más pronunciada del español en España, sí supe que, según algunos autores, “vagina es una de las palabras más machistas de nuestro lenguaje: significa vaina, estuche, y por tanto viene a decir que el órgano femenino es sólo la funda del pene”. A propósito, me encontré con el siguiente poema: “El coño es una maceta / donde se planta el carajo / y, si no retoña el gajo / dale parte a la puñeta”.

Siempre hay quien está dispuesto/a a enarbolar la bandera de la virtud por aquello de que la libertad no se convierta en libertinaje, en vicio la castidad, la religión en hazmerreir y el follaje en la gran follada. Por ello, la juez de Instrucción número 10 de Sevilla ha procesado por un presunto delito contra los sentimientos religiosos a las tres mujeres investigadas por la procesión de “una vagina de plástico de un par de metros de altura a modo de Virgen” en la manifestación del 1 de mayo de 2014 convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), conocida como la procesión del coño insumiso.

A mi, particularmente, un coño de dos metros de altura me parece más propio de la cultura massai o de la NBA que de la española media, aunque la media de los españoles/as ha subido desde la posguerra y las algarrobas. Lo que no soporto es que el material elegido para dar el coñazo sea el plástico. Ello nos enfrenta al coño contaminante. Y eso, no. Eso sí que no. No puede ser. El sexo, coño o vulva debe ser de material noble, aunque en ocasiones sus intenciones no lo sean. Puesto que el asunto no iba de fertilidad y no podemos usar la piedra caliza paleolítica como en el caso de la Venus de Willendorf, es preciso tener un poco de clase. Un poquito de por favor que el respeto es muy bonito. Esto no puede ser el coño de La Bernarda.

“Según la leyenda, tras el fallecimiento de Bernarda, tiempo después fue desenterrada y lo único que quedaba intacto de ella era su santo coño, por lo que fue llevado hasta la iglesia del pueblo y lo colocaron dentro de una urna de oro para que fuese venerado por todos los peregrinos que hasta allí acudiesen. Evidentemente, todo esto tiene más apariencia de ser un mito que algo que pueda haber sucedido realmente”.

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Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y Master en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Fue Jefe de la Sección Política del periódico Canarias 7, Jefe y analista de la Sección de Economía del periódico La Provincia, Jefe de las secciones Nacional, Internacional, Edición y Cierre de La Opinión de Murcia,  Corresponsal y analista económico en Canarias del periódico La Gaceta de los Negocios, Director del diario La Tribuna de Marbella, Jefe del Gabinete de Comunicación del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Director del diario La Gaceta de Las Palmas, Cofundador y director del peridico digital CanariasAhora.com. Director del Canal Canarias de la productora Media Report y Director de la Televisión Canaria Internacional. Como escritor, ha publicado cinco libros.

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