@tuiteros @ofendidos: #mandenseamudar

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Quiero dirigir unas palabras a los tuiteros y resto de aburridos de tanto volcán. Pero antes, empecemos por el principio. Porque antes de nada debo decir que no soy un heavy user de Twitter, aunque aclaro que sí que me conecto frecuentemente a la plataforma para seguir la evolución de determinados temas cuando estos son de mi interés. En el caso del volcán, como supondrán, interés y preocupación me sobran. Por no decir que incluso me desbordan.

Por eso he decidido escribir estas líneas, que en realidad son una opinión sin más. Porque les juro que por más que lo he intentado no me cabe en un tuit ni en un hilo completo la respuesta que desearía darle a algún que otro tuitero y tuitera que andan por ahí “aburridos de tanto volcán”. Aburridos, según cuentan algunos, de encender la televisión y ver tanto drama del volcán todos los días.

Porque no fue bastante con el cúmulo de ignorancia tuitera acerca del origen volcánico de Canarias que nos obligó a tener que leer y escuchar estupideces como que “los palmeros se lo han buscado por vivir sobre un volcán”.

Y tampoco bastó con los graciositos que pensaban que era simpático bromear con chistes de la talla de este que cito a continuación, que además de malo, es de mal gusto: “Me acabo de despertar. Me encanta LAVAr todo”.

Ahora, cuando parecía que la estupidez tuitera por fin había tocado fondo, ha llegado el turno de los ofendidos por la cobertura informativa del volcán. Y la verdad es que por más que me esfuerzo no sé bien de qué se quejan.

En palabras llanas: ¡alucino con esta peña como lo flipa!

Pedazo de zumbadera mental la que tienen en su cabeza algunos y algunas per-sonajos tuiteros. Creo que les viene al pelo esa frase del refranero que hace alusión a eso de tener pájaros en la cabeza.

Y es que en qué cabeza cabe escribir un tuit abierto al mundo para quejarse y piar que están cansados, hartos incluso, de ver tantas y tantas noticias sobre el volcán de La Palma. Hay que ser sonajo. Así de simple.

Supongo que estos per-sonajos tienen derecho a sentirse como quieran. Y a expresar cómo se sienten. Faltaría más.

Pero, ¿saben qué? No estoy tan seguro de que tuitearan lo mismo si se tratara de la casa de sus padres, tíos, amigos, vecinos... No estoy tan seguro de que si el volcán hubiera destrozado el trabajo de toda la vida de algún familiar directo se atreviesen a publicar un tuit sin pensar en lo molesto que podría llegar a ser para los afectados de una desgracia sin par en nuestra historia reciente. Y encima poniéndole #hashtag.

Pero la verdad es que por mucho que me moleste tienen derecho a pensar y a decir lo que quieran. Por muy fríos, estúpidos, ignorantes, desgraciados (sin gracia quería decir)... que sean los sentimientos que transmiten en sus tuits. Derecho, tenerlo lo tienen.

El mismo derecho que tengo yo, a través de estas líneas y si es que este medio tan agradecido me lo permite, a llamarles por su verdadero nombre. Y no, en mi opinión no son tuiteros. Son, como decimos en Canarias, toletes.

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