La acumulación de partículas provoca cambios en la mancha
El reconocimiento aéreo del helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) realizado este domingo por la mañana sobre el Mar de Las Calmas pudo precisar la naturaleza de los cambios en la mancha, visibles a primera hora, desde La Restinga. Según el informe remitido por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) a la dirección del Plan de Protección Civil por Riesgo Volcánico (Pevolca), los cambios en su apariencia se deben a una acumulación de partículas granulares que, a falta de comprobación definitiva, podrían ser “escorias finas tipo lapilli y ceniza”.
Si esto fuese así, los expertos señalan en un comunicado que este proceso parece seguir el mismo patrón que las otras erupciones que han tenido lugar en El Hierro.
Los científicos que participaron en este reconocimiento establecen que el material, de color marrón más oscuro que el resto, “es fino, se agrupa en forma de círculos y brilla a contraluz”. Por otra parte, se ha comprobado que la zona bajo el agua más cercana al material presenta “mayor grado de turbulencia”.
Asimismo, desde el punto de vista del tremor, aseguran que el volcán sigue la dinámica normal de este tipo de erupciones y que, por el momento no se ha observado ningún cambio significativo.
Sísmos
En referencia al número de sismos que se han producido en las últimas horas en El Hierro, la red de vigilancia volcánica de seguimiento 24 horas del Instituto Geográfico Nacional, ha registrado y localizado 78 eventos sísmicos, uno de ellos levemente sentido en la zona epicentral. La máxima magnitud registrada en este periodo es de 3,1.
La mayoría de los temblores se localizan en la zona del Golfo y a profundidades de alrededor de 20 ó 25 kilómetros. Asimismo, casi todos se encuentran situados en el mar y se alinean en dirección noroeste-suroeste..
Por parte de la dirección del Plan de Protección Civil por Riesgo Volcánico se recuerda que la Isla sigue en situación de semáforo amarillo en El Hierro y semáforo rojo, nivel 1, en La Restinga; así como que se mantiene la vigilancia sobre la evolución del proceso para advertir cualquier modificación que pudiese suponer algún riesgo.