Así será la remodelación integral del aeropuerto Tenerife Sur, que empezará por el aparcamiento

La directora de Ingeniería de Aena, Leticia de Marcos, durante la presentación este jueves del proyecto de ejecución de la remodelación integral del edificio terminal del aeropuerto de Tenerife Sur.

Efe

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AENA ejecutará la remodelación integral del aeropuerto de Tenerife Sur en 57 subfases de obra, que comenzarán en otoño de 2027 por la reorganización del aparcamiento y la construcción de nuevas superficies antes de intervenir sobre la terminal actual, con el objetivo de mantener la operatividad de la infraestructura durante los trabajos.

AENA ha subrayado además que la actuación no persigue aumentar el número de pasajeros, aunque reconoce que la modernización de las instalaciones y la agilización de los procesos podrán traducirse en un incremento “inducido” de la capacidad.

La directora de Ingeniería de AENA, Leticia de Marcos, y el director del grupo de aeropuertos de Canarias de la empresa, Luis López Chapí, han presentado este jueves en una rueda de prensa el detalle del proyecto de la remodelación integral del área terminal, una actuación de más de 550 millones de euros cuya licitación se ha iniciado este jueves y cuyo comienzo está previsto para el otoño de 2027, una vez se complete la tramitación ambiental simplificada actualmente en marcha.

La intervención se estructurará en tres grandes fases, divididas en esas 57 subfases, para compatibilizar los trabajos con el funcionamiento habitual del aeropuerto, y las obras están pensadas y preparadas para conectar la terminal con el futuro tren del sur, si llega a desarrollarse.

La fase inicial, centrada en la remodelación del aparcamiento, tendrá una duración aproximada de 30 meses, supondrá una inversión de 48 millones de euros y un total de 2.000 plazas de estacionamiento, de las que unas 800 serán de uso general y 1.200 estarán destinadas a vehículos de alquiler.

Posteriormente se ejecutará la ampliación de la terminal, presupuestada en 464 millones y con un plazo de 40 meses, mientras que la remodelación de las zonas de equipajes se prolongará durante 56 meses y contará con una inversión de 69 millones.

Sin embargo, AENA no ha detallado un cronograma de la duración de las obras por la cantidad de variables implicadas, si bien ha apuntado que algunas de las fases y subfases se solaparán.

Según ha explicado De Marcos, la estrategia consistirá en construir primero las nuevas superficies que permitirán trasladar parte de la actividad antes de remodelar las existentes.

De esta forma, las primeras actuaciones incluirán el nuevo edificio de facturación, situado junto a la actual Terminal 2, así como la reorganización de los accesos viarios del norte y de los espacios destinados al alquiler de vehículos para reducir la congestión.

Para mantener el servicio mientras avanzan las obras, AENA levantará además un edificio provisional de embarque remoto con seis puertas que sustituirá temporalmente la superficie de la terminal que vaya siendo reconstruida.

La conexión entre las distintas áreas se realizará mediante pasillos provisionales, de forma que únicamente quedará fuera de servicio la parte concreta del edificio sobre la que se esté actuando en cada momento.

El proyecto, ha expuesto de Marcos, contempla una transformación completa de la experiencia del pasajero mediante la unificación de los espacios de llegadas y del control de pasaportes, que pasarán de estar duplicados a concentrarse en una única gran sala conectada con la recogida de equipajes.

También se ampliarán las zonas de embarque y facturación, se incrementará la entrada de luz natural al interior del edificio y se reorganizarán los accesos para reforzar el transporte público, con nuevas áreas para taxis, guaguas y microguaguas.

La remodelación hará que la mayor parte de la terminal actual sea demolida y reconstruida desde los cimientos, salvo el edificio de unión inaugurado en 2022, que se conservará y se integrará en el nuevo diseño.

La actuación permitirá unificar en un único conjunto las distintas ampliaciones realizadas desde la puesta en servicio del aeropuerto y ampliar el edificio unos 50 metros hacia el norte y 25 hacia el oeste.

Esto supondrá un incremento del 28% de la superficie del área terminal y persigue, según AENA, convertir el conjunto en un único edificio.

Entre otras medidas, incorporará una nueva central de climatización alimentada con energía verde, buscará reducir el consumo de agua, todo ello con el objetivo de ser neutrales en la emisión de carbono para 2030, 10 años antes de lo previsto por la Unión Europea.

Respecto a los enlaces con el futuro tren del sur, el diseño planteado por AENA dejará preparada la futura conexión con el tren mediante corredores interiores y adaptaciones en el aparcamiento que facilitarán la integración de esta infraestructura si finalmente se construye.

“Trabajamos pensando en que el tren va a ser una realidad”, ha dicho López Chapí, que ha apostillado que la obligación de AENA es garantizar la intermodalidad del aeropuerto con los distintos medios de transporte.

Sobre la capacidad del aeropuerto, López Chapí ha insistido en que la actuación no pretende incrementar el número de operaciones ni de pasajeros, ya que no contempla intervenciones sobre pistas o plataformas, donde operan los aviones.

No obstante, ha admitido que la mayor superficie disponible, la incorporación de nuevas tecnologías y la simplificación de los recorridos podrán favorecer un crecimiento natural de la capacidad al hacer más ágiles los procesos, aunque ha recalcado que el objetivo principal es mejorar la calidad del servicio y ofrecer más espacio y confort a los usuarios.

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