El Servicio Canario de Salud cifra en 248 agresiones al personal de enfermería en el último año
Las agresiones al personal de enfermería en Canarias crecen un 29,1% en 2025 al pasar de 192 el año anterior a 248, según datos del Servicio Canario de Salud (SCS) hechos públicos este jueves por el Sindicato de Enfermería, SATSE.
En un comunicado, el sindicato detalla que en total las cifras de agresiones sufridas por el personal del SCS muestran que un aumento de 544 en 2024 a 664 en 2025, consolidando una tendencia al alza que preocupa profundamente a la organización sindical.
Además, en el año 2025 se registraron 68 agresiones físicas, 524 verbales y 72 mixtas.
Según los informes facilitados por el propio SCS, en 2022, se registraron 296 agresiones a profesionales sanitarios del SCS, de las cuales 18 fueron físicas, 243 verbales y 35 mixtas.
En 2023, esta cifra subió hasta 431 agresiones, lo que supuso un incremento del 45% respecto al año anterior. En 2024, el número de agresiones pasó a 544 casos, un 23% más que en 2023 y equivalente a casi dos agresiones al día, según datos oficiales del SCS.
En el caso concreto de los profesionales de enfermería y fisioterapia, pasaron de 86 agresiones en 2022 a 153 en 2023, de 185 en 2024 a 243 en 2025.
Esto supone un incremento del 78% entre 2022 y 2023, del 21% entre 2023 y 2024 y casi el 30% entre 2024 y 2025.
Así, en apenas tres años se ha incrementado el número de agresiones en un 129%.
SATSE subraya, además, que estas cifras sólo reflejan los casos notificados formalmente y que la mayoría de los incidentes no llegan a denunciarse por la complejidad burocrática o la falta de información sobre cómo hacerlo.
Estas agresiones ocurren tanto en hospitales como en centros de salud y servicios de urgencias, con predominio de los casos verbales (amenazas, insultos, descalificaciones) aunque también son frecuentes los episodios de violencia física.
La repetición de estos eventos contribuye a una sensación de miedo, estrés y desgaste emocional en los profesionales sanitarios, resalta.
La ineficacia del Plan de Prevención de las Agresiones
Con estos datos, SATSE se plantea si el denominado Plan de Prevención de las Agresiones a los trabajadores del SCS es realmente preventivo o, si en la práctica, es solo una declaración de buenas intenciones.
La persistencia y el aumento de los episodios violentos en los hospitales y centros de salud evidencian que las herramientas recogidas en dicho plan “no están dando resultado”, ni cumpliendo los objetivos para los que fue elaborado, por lo que el sindicato exige una revisión urgente.
Además, SATSE recuerda que el pasado mes de octubre la propia consejera de Sanidad, Esther Monzón, manifestó en el Parlamento de Canarias que era prácticamente imposible evitar que se produjeran episodios de agresión.
“Manifestaciones de este tipo ponen aún más, de relieve, la necesidad de actuar con medidas concretas, porque ningún profesional debería normalizar acudir a su puesto de trabajo con miedo”, apunta.
SATSE exige a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y a la dirección del SCS la adopción de medidas “urgentes y eficaces” para evitar que el número de agresiones siga creciendo año tras año, por lo que reclama una reunión específica en el marco de la Mesa Sectorial de Sanidad.
Entre las principales demandas también está la creación de un Observatorio de Agresiones en el ámbito sanitario canario para recopilar y analizar datos con rigor, detectar factores de riesgo por centros y servicios y diseñar estrategias preventivas ajustadas a la realidad.
Igualmente solicita la implantación de protocolos de seguridad y formación obligatoria en gestión de conflictos y atención en situaciones de tensión, así como sistemas de alarma y apoyo psicológico.
Por otra parte, entiende que se necesita la presencia permanente de personal de seguridad, así como de campañas de sensibilización dirigidas tanto a la población como a las administraciones públicas.
Así, apunta que “es fundamental” que ningún acto de violencia quede sin denunciar y que se ofrezca acompañamiento legal y protección real a los profesionales agredidos.
“Es inaceptable que cuidar de la salud de las personas pueda conllevar un riesgo cotidiano de agresión física o verbal para quienes ejercen su labor con dedicación y compromiso. Exigimos tolerancia cero y medidas reales que garanticen la seguridad de los profesionales”, declara SATSE.
El sindicato también recuerda que las agresiones a sanitarios “no son un problema aislado” en Canarias, sino que forman parte de una tendencia generalizada que se observa también en otros ámbitos del sistema nacional de salud.
Medidas urgentes
SATSE exige a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y a la dirección del SCS la adopción de medidas urgentes y eficaces para evitar que el número de agresiones siga creciendo año tras año. Por este motivo solicita la convocatoria urgente de una reunión específica en el marco de la Mesa Sectorial de Sanidad para abordar esta situación.
Entre las principales demandas de SATSE también está la creación de un Observatorio de Agresiones en el ámbito sanitario canario para recopilar y analizar datos con rigor, detectar factores de riesgo por centros y servicios y diseñar estrategias preventivas ajustadas a la realidad. También solicita la implantación de protocolos de seguridad y formación obligatoria en gestión de conflictos y atención en situaciones de tensión, así como sistemas de alarma y apoyo psicológico.
Por otra parte, se necesita la presencia permanente de personal de seguridad, así como de campañas de sensibilización dirigidas tanto a la población como a las administraciones públicas. Es fundamental que ningún acto de violencia quede sin denunciar y que se ofrezca acompañamiento legal y protección real a los profesionales agredidos.
“Es inaceptable que cuidar de la salud de las personas pueda conllevar un riesgo cotidiano de agresión física o verbal para quienes ejercen su labor con dedicación y compromiso. Exigimos tolerancia cero y medidas reales que garanticen la seguridad de los profesionales”, declara SATSE.
SATSE también recuerda que las agresiones a sanitarios no son un problema aislado en Canarias, sino que forman parte de una tendencia generalizada que se observa también en otros ámbitos del sistema nacional de Salud, donde el Sindicato lleva años denunciando este tipo de violencia.
La organización sindical seguirá manteniendo su compromiso con la defensa de la seguridad y los derechos de las enfermeras, enfermeros, fisioterapeutas y del resto del personal sanitario hasta lograr que ningún profesional de la salud tenga que asumir como normal la agresión en el ejercicio de su trabajo.
0