Informe inédito
El Servicio Secreto Militar informó a Franco del espionaje en Canarias un año antes de su llegada
Un informe para Francisco Franco de 1935 titulado Información practicada en las Islas Canarias evidencia que en 1935, antes de ser nombrado capitán general de Canarias, ya se interesó por la situación del espionaje en el archipiélago y conocía su situación.
El historiador Ángel Viñas transcribe este documento y realiza varias interpretaciones sobre el mismo, entre las que concluye que el dictador también sabía entonces de “la facilidad con que cabría neutralizar al personal militar (y en parte civil) cuando se produjera el golpe contra el gobierno republicano si no se adherían a él”.
De abril de 1935 a febrero de 1936 el general Francisco Franco ocupó el puesto número 2 en las Fuerzas Armadas republicanas. Fue en marzo de 1936 cuando llegó a Tenerife.
El informe fue realizado por un colaborador de la SSE (bajo la sigla B-32) elevó a la Superioridad el 30 de diciembre de 1935. Lo hizo tras un viaje que duró la mayor parte del mes, del 4 al día 20, bajo el título Información practicada en las Islas Canarias. Lo elevó a la Superioridad el 30 de diciembre. “Es altamente verosímil que cuando se destinó a Franco a Canarias lo llevara consigo. Que yo sepa tal información no es conocida en la literatura”, explica Viñas.
En el informe se destaca cómo era la actividad del espionaje británico, el nazi y el francés en las Islas. “Nos hallamos ante un archipiélago cuyas costas están desprovistas de toda vigilancia y donde la Guardia Civil tiene que ser casi completamente insuficiente para con su misión propia ya que la diseminación de los pueblos probablemente no tiene comparación con cualquier otra región española”, destaca el informador según ese documento.
Asimismo, se apunta que en consecuencia: las Islas tienen “terreno abonado para el espionaje, que si bien lo han de llevar a cabo con el fin de conocerse estas naciones sus movimientos podrán tener además un fin que nos interesa vivamente”.
El informe apunta también como datos relevantes que “en Tenerife nos encontramos con que la fábrica de fluido eléctrico se halla en manos de los ingleses y la de gas de los alemanes cuyo director el Sr. Blassberg es el jefe del Partido Nazi en Santa Cruz y además tiene un hijo empleado en el Consulado alemán” o detalla aquellos lugares que frecuentaban los alemanes, tanto en Tenerife como en Gran Canaria.
Otro caso llamativo es el caso en el que se expone una vivienda con “inscripciones comunistas”. “En el pueblo de Telde (Gran Canaria) existe una casita con la hoz y el martillo en la puerta y gran número de inscripciones comunistas en el interior; la habita una alemana llamada ELSA WOLFF casada con un cartero natural del país. En cierta ocasión se le hizo un registro encontrándose gran número de propaganda y documentación comunista y hasta una máquina multicopista y nada se hizo ¡era extranjera!”, relata el informe.
Sobre el espionaje británico pone el ejemplo de que cerca de Orotava “existe un chalet, ocupado por el conocido Doctor Burchard, del que ya se tiene conocimiento en este servicio. Se le supone espía y se sabe que cuando la Gran Guerra aprovisionaba submarinos y que un buen día en uno de ellos se fue a Alemania” además de otros ejemplos.
Viñas subraya que “el agente debió seguir instrucciones especiales porque fue a Canarias desde Madrid. Tuvo contacto con supuestos ejemplos del mismo en las islas” y que “el foco se centró en el espionaje extranjero en las Islas Canarias a finales de 1935. El estilo es muy cuidado en cuanto al contenido. Nunca se utiliza una terminología clara. Sin embargo, tres son los focos de atención: el espionaje británico, el nazi y el francés, este en una posición muy alejada de los dos primeros. Las referencias al soviético se hacen esperar pero evidentemente el autor les dedicó mucha de su atención”.
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