Más de un centenar de firmas piden que el 2 de febrero no sea 'Día de Tenerife'
Una plataforma ciudadana ha iniciado una recogida de firmas en la plataforma Change.org -lleva más de un centenar- para solicitar que el 2 de febrero no sea el Día de Tenerife, inventado por el Cabildo de Tenerife, y se respete la festividad de la Virgen de Candelaria.
Según los proponentes, “esta decisión amenaza con diluir y menospreciar la importancia de una tradición ancestral que es fruto del sentimiento más genuino de todos los canarios y canarias que debe ser preservado”.
En esa línea, subrayan que desde 1497 se celebra la festividad vinculada a la Virgen de Candelaria, Patrona General de Canarias y “mucho antes de la conquista, los antiguos guanches ya veneraban a Chaxiraxi, la Madre del Sustentador”.
A su juicio, “representa no solo un evento religioso, sino también parte vital del patrimonio cultural e histórico de nuestras islas”.
Con el paso de los siglos, incluso, la emigración canaria difundió el culto, las tradiciones y la identidad atlántica de Canarias en numerosos pueblos de América, manteniendo vivo cada 2 de febrero como un “vínculo de memoria, unión y pertenencia”. “La huella de los canarios brilla con luz propia cada 2 de febrero en todo el mundo”, señala.
La plataforma insiste en que la Virgen de Candelaria “simboliza la unidad y la identidad cultural canaria” y su celebración es un “vínculo espiritual” que conecta a la población con sus “raíces” y que “trasciende generaciones y debe ser mantenida intacta”.
Por ello, solicita al Cabildo de Tenerife que “no se celebre” el 2 de febrero como Día de Tenerife y se “respete” la festividad de la virgen, buscando otra fecha que “permita honrar ambas celebraciones sin infringir el respeto que merece cada una”.
“No estamos en contra del Día de Tenerife. Creemos que Tenerife merece tener un día propio pero consideramos que el 2 de febrero debe preservarse como una fecha histórica, religiosa y patrimonial que pertenece a la memoria colectiva de Canarias y al sentir de todo un pueblo”, indica.
La celebración de esa jornada en su primera costó a los contribuyentes tinerfeños más de 70.000 euros en contratos sin licitación.
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