El colegio de Arquitectos de Tenerife recurre el concurso para reformar el cine Chimisay, obras a las que aspira una sola empresa
El Colegio de Arquitectos de Tenerife recurrió el concurso para la reforma del célebre cine Chimisay, sacado a licitación por el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, a finales del pasado mes de junio. Lo hizo al entender que, como en otras licitaciones similares, no se ha cumplido la obligación de dividir este proyecto en diversos lotes para que puedan aspirar pymes, sino en un todo, con precedentes en los que los juzgados le han dado la razón, como ocurrió con un proyecto denunciado por el Colegio de Arquitectos de Málaga por la misma razón.
A pesar del recurso, confirmado a Canarias Ahora por el Colegio tinerfeño y que exigía la suspensión inmediata del procedimiento, el gobierno portuense (PP-ACP-CC) confía en que la única empresa que se ha presentado al concurso antes de que expirara el último plazo prorrogado, el pasado 30 de julio, comience los trabajos “en los próximos meses” y se abra así la opción de recuperar cuanto antes una de las joyas patrimoniales del siglo XX de la ciudad turística del norte de Tenerife por su valor histórico, pero, sobre todo, sentimental y simbólico.
Según señalan a este periódico fuentes del equipo de gobierno, esa confianza se asienta en que “el ayuntamiento ha actuado en todo momento con rigor, prudencia y pleno respeto a la legalidad. El recurso presentado por el Colegio de Arquitectos contra el anuncio de licitación y los pliegos no implica la suspensión automática del procedimiento. Además, el consistorio respondió dentro del plazo establecido a la solicitud de medidas cautelares y esperó durante un mes antes de continuar. Al no haberse acordado la suspensión por parte del Tribunal Administrativo, el procedimiento ha seguido adelante con todas las garantías jurídicas y la debida fundamentación”.
Asimismo, recalcan que dicho tribunal, “una vez recibida la respuesta del ayuntamiento, tenía cinco días para pronunciarse sobre la adopción de medidas cautelares y ha pasado más de un mes sin respuesta, por lo que hay un silencio administrativo con sus efectos”.
Compañía grancanaria con su fuerte en servicios como los de limpieza
La compañía Capross acabó con el hecho de que, como pasa con otros concursos recientes convocados por el Consistorio portuense, no se presentase ninguna empresa a las obras de reforma del Chimisay. Se trata de una empresa grancanaria que, aunque su fuerte se centra en servicios como el de limpieza (es adjudicataria del Cabildo de Tenerife), ha hecho reformas similares en otros puntos de España. Eso sí, la insistencia del gobierno local de que las obras pueden comenzar “en los próximos meses” puede toparse no sólo con una posible resolución en contra del tribunal, aunque esgriman el silencio administrativo, sino con el hecho de que aún no se han presentado los estudios previos ni el proyecto redactado definitivo, si bien sí un “documento técnico” y un “plan de proceso constructivo y logística de obra en un entorno urbano consolidado”.
La semana pasada, y tras confirmarse la presentación de dicha compañía, el alcalde y el concejal de Patrimonio, Leopoldo Afonso y Pedro Antonio Campos, aseguraron en redes sociales que la ciudad se encontraba “un paso más cerca” de que el cine Chimisay “volviese a abrir sus puertas” (para diversas actividades socioculturales) como espacio multifuncional. Resaltaban que el concurso no quedó finalmente desierto y que los vecinos y vecinos podría recuperar “en próximos meses” un recurso emblemático del municipio.
Aunque lo de los plazos hay que comprobarlo, y a la espera de que resuelva el tribunal, se rompía así la mala racha del gobierno local con sus últimos concursos, después de que quedaran desiertos los del local social El Peñón, la de la escuela infantil Jacaranda o la de la plaza de La Vera.
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