El Gobierno de Ayuso no puede destinar directamente la venta del ático de Chamberí a ayudas por los incendios
No será inmediato y está por ver si sale a cuenta. Los plazos para que el dinero obtenido con la venta del ático sea dedicado a la reconstrucción de la Sierra Oeste son largos debido a que la empresa utilizada para esta compraventa no permite transferir sus ingresos de forma directa para el pago de gastos corrientes de la Comunidad de Madrid. Tardará meses en llegar y eso si finalmente sucede, porque la rentabilidad de esta operación depende de que el inmueble se venda antes de que acabe el año y de que se produzca a un precio muy por encima de los 6,3 millones que costó su adquisición.
“Creo que lo mejor es desde el primer minuto dejarlo ahí, venderlo y aprovechar tanto ese recurso como el de los inmuebles de Gran Vía para destinarlo en este momento a una necesidad como es esta”, explicaba este miércoles la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, sobre la decisión de poner a la venta el ático para dedicarlo a los incendios. “Y creo que no se entendería que se gastara o se empleara en otra cuestión, teniendo una necesidad como la que tenemos”, añadía en Villa del Prado, uno de los pueblos afectados por el fuego. Pero la urgencia de sus palabras contrasta con la lentitud con la que tardará en llegar este importe, ya que todo está condicionado a la forma de funcionar de Planifica Madrid, la empresa pública que el Gobierno de Ayuso ha elegido para la operación.
Planifica Madrid es una sociedad mercantil de carácter público, por lo que no puede transferir fondos de forma directa a la Comunidad de Madrid —propietaria de la entidad— después de una maniobra de venta como la que se ha anunciado. Para que llegue el dinero, el Gobierno de Ayuso debe esperar al cierre de las cuentas del año y comprobar que el resultado y la cuenta de pérdidas y ganancias arroja beneficios. Solo entonces, siempre que no haya ninguna deuda subordinada ni preferente, se puede aprobar un reparto del dividendo.
La fórmula para sacar el dinero de la entidad la confirmaba el propio consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, del que depende esta compañía: “Lo hacemos como suele hacerse con las empresas públicas, como se hace a través de Planifica Madrid, pero también a través de Canal de Isabel II, y es con el reparto de dividendos. Ese reparto de dividendos lo que nos va a permitir es incrementar la recaudación de la Comunidad de Madrid”. Su Gobierno espera conseguir entre 20 y 22 millones de euros con la venta —junto a un inmueble mayor en Gran Vía— y usar una cantidad “equivalente” para “seguir trabajando en las tareas de reconstrucción”, que ha cifrado de momento en unos 100 millones.
Sin embargo, las cuentas con el ático son diferentes: como Planifica Madrid gastó el pasado mes de abril 6,3 millones de euros en su compra, para que el movimiento arroje beneficios a las arcas públicas el inmueble deberá ser vendido por una cantidad sensiblemente mayor, ya que de enajenarse a una cifra similar apenas aumentaría los beneficios en el ejercicio del 2026. Pero podría ocurrir algo peor: que se venda a un precio inferior y que esta operación haga disminuir los beneficios a finales del año y, en consecuencia, rebaje el dividendo previsto, detrayendo recursos para la citada reconstrucción.
Una venta anunciada al día siguiente del plan de reconstrucción
Las ayudas anunciadas por Ayuso incluyen desde bonificaciones en el recibo del agua a deducciones para empresarios y autónomos afectados por el fuego. También habrá subvenciones para la digitalización en las empresas de la zona, ayudas al alquiler o reparación para las personas que han perdido sus casas, un refuerzo en la ayuda a domicilio de las personas vulnerables o inversión en la reparación de infraestructuras. A ello se suma el anuncio de varios millones de euros para la construcción de dotaciones municipales a través del Plan de Inversión Regional.
Un día después de anunciar este plan de reconstrucción y de que se conociera la compra del inmueble de lujo, el Gobierno de Ayuso lanzaba el jueves de la semana pasada la idea de que pondría a la venta el ático del paseo del General Martínez Campos. Por él pagó 6,3 millones de euros, según laSexta y El País —la Comunidad no ha querido dar detalles de la operación—, a lo que se añaden otros 378.000 euros de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. El consejero García Martín ha dado orden de que este inmueble se ponga en el mercado libre junto con el situado en la Gran Vía, también propiedad de Planifica Madrid y que, como adelantó elDiario.es lleva más de un año en venta. Las propiedades son las que suman un valor aproximado de entre 20 y 22 millones de euros.
Las dudas en el traspaso de dinero desde Planifica Madrid a la Comunidad de Madrid han sido puestas de manifiesto por Javier Flores, el abogado que interpuso la primera denuncia sobre la operación ante el Tribunal de Cuentas, el pasado lunes. El texto de la demanda a la que tuvo acceso Somos Madrid ya apuntaba que el Gobierno de Ayuso no podía dedicar de forma directa a las ayudas el importe de la venta, al contar estas con naturaleza de gasto corriente. “Siendo la vendedora una sociedad mercantil y no la propia Administración, el producto de la enajenación ingresa en el patrimonio de aquella, de modo que su aplicación a finalidades públicas requiere un instrumento societario y presupuestario formal, ya sea reparto de dividendos, reducción de capital o devolución de aportaciones”.
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