Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Las preguntas que deja el expediente con el que Ayuso quería zanjar la crisis
Los migrantes de Ceuta que se quedaron fuera: “La playa no parece más vacía”
Opinión - 'El gran espectáculo de demoler la democracia', por Rosa María Artal

La izquierda alternativa entra en el tiempo de descuento para definir su fórmula electoral para las generales

Maíllo, junto a los ministros Ernest Urtasun y Mónica García, en una imagen de archivo.

Daniel Ríos

18 de septiembre de 2026 22:07 h

3

El calendario avanza inexorable y las encuestas son tozudas: si el bloque progresista quiere tener alguna posibilidad de mantener el Gobierno tras las próximas elecciones generales necesita que la izquierda alternativa se recomponga. Desde hace meses, los cuatro principales partidos encuadrados en Sumar (IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns) se encuentran negociando la reconfiguración de su alianza mientras Podemos, la otra gran pata del espacio, avanzaba por su propia vía. La semana pasada, no obstante, se abrió —por primera vez desde la ruptura de 2023— la puerta a que ambos caminos confluyan en uno. Y todos los actores comienzan a moverse con mayor brío, conscientes de que la fase decisiva para definir la fórmula electoral para las generales se les echa encima.

La oferta pública que lanzó Podemos el sábado de la semana pasada, la de celebrar unas primarias abiertas para elegir candidatos para una lista unitaria de la izquierda fue —casualmente o no— el pistoletazo de salida de intensos movimientos públicos en un espacio que nunca ha llegado quedar del todo paralizado, pero que avanzaba lentamente hacia la definición de su futuro electoral. El movimiento de los morados ha obligado a todos los actores que se encuadran en la alianza aún conocida como Sumar a posicionarse ante la posibilidad de organizar un proceso conjunto de elección de listas. E IU, por su parte, ha dado también un paso adelante y ha anunciado que escogerá a sus referentes en las candidaturas en los próximos días.

La sensación entre todos los actores a la izquierda del PSOE es compartida: el tiempo para aclarar cuál será la fórmula para presentarse a las generales apremia y estas son las semanas clave para ello. Pero en el camino a seguir no hay tanto consenso y ese desacuerdo lo evidenció la respuesta a la oferta de primarias de Podemos. IU recordó el martes pasado que ya propuso primarias conjuntas hace meses y se mostró favorable a crear un censo conjunto de todos los partidos de la izquierda alternativa para celebrar ese proceso, una idea que fuentes de Podemos ven aceptable. Los Comuns, por su parte, han evitado posicionarse con claridad al respecto, aunque en el seno del partido catalán la fórmula genera recelos. Por el contrario, Movimiento Sumar y, especialmente, Más Madrid se han opuesto con claridad a las primarias.

Como siempre que las organizaciones discuten sobre métodos de elección de listas, el discurso público que esgrimen es de defensa de la democracia interna, pero la realidad tiene mucho más que ver con los intereses de cada una. Podemos —que cuando lideraba Unidas Podemos siempre se opuso a este formato— considera que tiene opciones reales de ganar unas eventuales primarias conjuntas, lo cual le daría una oportunidad de oro para retomar el control del espacio posicionando a Irene Montero como la candidata de toda la izquierda alternativa. IU, por su parte, tampoco tiene miedo a unas primarias en las que considera que puede ser competitivo, habida cuenta de que es la organización federal que mayor implantación en el territorio.

Movimiento Sumar es quien más tiene que perder, puesto que cuenta con las estructuras y la militancia más débiles. Y Más Madrid, aunque es fuerte en su territorio y tiene capacidad de movilizar a sus afiliados, aspira a controlar la mayor parte de la lista de Madrid y no ve con buenos ojos la mera opción de que Montero sea la candidata de todo el espacio. Fuentes de la formación, además, argumentan que poner en marcha un proceso de primarias conjuntas tiene una complejidad técnica complicada de afrontar.

El candidato de Sumar, la gran incógnita

En cualquier caso, este proceso de primarias conjuntas no tendría lugar hasta que los cuatro partidos agrupados en Sumar elijan su propio candidato, ya sea para lanzarlo a esa competición con Montero o para que empiece a darse a conocer como sucesor de Yolanda Díaz. Fuentes de Sumar consideran que lo más probable es que el nombre de ese referente no se dé a conocer hasta el mes de octubre, pese a lo apretado del calendario. Y, a lo largo de la semana, dos nombres han sido protagonistas en las quinielas: los de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.

Ninguno de los dos dirigentes ha expresado su deseo de ser candidato de IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns a las próximas elecciones generales. Pero, en una entrevista ofrecida el jueves a Catalunya Ràdio, Urtasun evitó cerrar la puerta a esa posibilidad al ser preguntado expresamente por ella. “Mis compañeros saben que pueden contar conmigo” y “estaré donde ellos decidan”, planteó el ministro, aunque fuentes de su equipo aseguran que no tiene intención de encabezar las listas. Colau, por su parte, afirmó el lunes en el programa Cafè d'idees de TVE que se “podría volver a plantear” su vuelta a la política institucional si en algún momento su figura es “especialmente útil”. Hoy por hoy, no obstante, “sigo diciendo que no”, sostuvo la exalcaldesa. En su mayoría, las fuentes del espacio consultadas no creen que la de Colau sea una opción real, aunque algunos dirigentes observan atentamente sus movimientos.

Por su parte, IU lanzará este domingo su propio proceso de primarias para escoger a los dirigentes que incluirá en las listas para las generales. Ese proceso, que es obligatorio según los estatutos de IU, no implica que la federación haya decidido romper y presentar listas en solitario a las generales: el coordinador federal, Antonio Maíllo, matizó el martes pasado que los nombres que sean más votados en las primarias son los que IU ofrecerá “al espacio político en el que se quiere presentar”. Pero sí que eleva la presión sobre Más Madrid, los Comuns y Movimiento Sumar, los tres socios preferentes de la federación, para acabar de una vez con los retrasos en la elección de la marca y el candidato unitarios para las próximas elecciones.

Aunque Podemos se encuentra expectante en relación con los movimientos en el tablero de Sumar y en cómo podrían afectarles, los morados han evitado pronunciarse oficialmente sobre ellos. Pero sí lo ha hecho el ex secretario general del partido, Pablo Iglesias, que cargó el jueves contra la posibilidad de que Urtasun fuera el candidato de Sumar calificándolo como “una figura de ICV que bien podría formar parte de una lista del PSC” y señalando así la dificultad de un encaje entre los morados y una lista liderada por el ministro.

Iglesias, asimismo, también lanzó un mensaje velado a IU para que presione dentro de Sumar para las primarias conjuntas argumentando que, en caso de que finalmente no haya una candidatura unitaria de la izquierda alternativa, los de Maíllo podrían incluso quedarse sin representación en el Congreso. “Con las encuestas actuales, solo dos de los cuatro partidos de Sumar tendrían asegurada la representación electoral: Más Madrid por su circunscripción (Madrid) y los Comunes por Barcelona”, planteó el exdirigente, que afirmó que “en la Comunitat Valenciana, según las encuestas, solo entraría Compromís, y en Andalucía, con tres candidaturas a la izquierda del PSOE (Adelante, IU-Sumar y Podemos), las opciones de los partidos que formaron Unidas Podemos serían escasas, lo mismo que en las naciones históricas, en Canarias, Baleares, Murcia, Asturias, Aragón, etc”.

Rufián pide entendimiento... desde la barrera

A las palabras de Iglesias contra Urtasun respondió este viernes el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que espetó en X —el antiguo Twitter— que “conviene recordar (otra vez) que la mejor manera de 'reventar a la derecha'”, una de las expresiones utilizadas con más frecuencia por el exlíder de Podemos, “es no reventar a otras izquierdas, por muchas facturas y ganas de rajar que se tengan”. “De eso tenemos todos y no interesan a nadie a no ser que busques precisamente eso: reventar”, avisó Rufián, que pidió a “quien pueda unir, que una” y a “quien no, que se aparte”.

El portavoz de ERC, no obstante, avisa como mero espectador de los movimientos en el espacio de la izquierda alternativa de ámbito estatal. Pese a ser, casi unánimemente, el perfil favorito de prácticamente todos los partidos a la izquierda del PSOE para encabezar una candidatura, ERC ha rechazado por activa y por pasiva su idea de encabezar una lista conjunta de organizaciones estatales, territoriales e independentistas. Y Rufián ha declinado romper con su formación para lanzarse a la carrera electoral al frente de la alianza que propone, una decisión que ninguno de los partidos a la izquierda del PSOE confía en que cambie a estas alturas.

Las próximas semanas se presentan claves para que el borroso futuro electoral de la izquierda alternativa comience a aclararse. Aún no hay una fecha fijada para que Sumar presente a su candidato ni su nueva marca, y tampoco para que se decida si se celebran unas primarias conjuntas con Podemos o no. Pero Urtasun, hace unos días, prometió que no tardará “mucho” en haber noticias. Mientras tanto, el tiempo sigue corriendo.

Etiquetas
stats