Los papeles del ático desmontan dos meses de mentiras del Gobierno de Ayuso
El lujoso ático del Paseo del General Martínez Campos de Madrid que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso compró en abril por 6,3 millones de euros a través de la empresa pública Planifica Madrid seguirá en manos del Ejecutivo regional tras fracasar la operación puesta en marcha para venderlo en julio, justo un día después de que se conociera la adquisición a través de la prensa. La decisión se conocía solo unos minutos antes de la esperada comparecencia del consejero de Presidencia y máximo responsable de Planifica Madrid, Miguel Ángel García, en la Asamblea regional, que finalmente solo sirvió para añadir una nueva versión sobre la polémica compra: por primera vez, el Gobierno de Ayuso reconocía que el uso real que pretendía dar la administración a la vivienda era de “alojamiento”, después de haber dicho en los últimos dos meses que el inmueble se iba a utilizar para alojar oficinas de la Comunidad.
En la memoria esgrimida por el consejero durante su comparecencia y que habla de los fines que el Gobierno de Ayuso quería dar al ático, se recoge expresamente el uso “institucional de carácter residencial” del inmueble, lo que contradice todas las versiones dadas por la presidenta madrileña y su equipo desde que estalló la polémica. “En el contexto actual es una práctica habitual a nivel estatal, autonómico o incluso local disponer de un inmueble institucional de carácter residencial o dependencias específicas para su uso de manera permanente u ocasional por distintas autoridades como apoyo a las sedes oficiales”, decía la Secretaría General Técnica de la Consejería de Presidencia a principios de julio en ese documento consultado por elDiario.es.
Hay “razones operativas, de seguridad y de representación institucional” que justifican la pertinencia de contar con un “inmueble institucional de carácter residencial”, insistía el Gobierno de Ayuso, con una zona destinada lugar de trabajo y un área de descanso y alojamiento ocasional para autoridades “en visita oficial a la Comunidad de Madrid o las propias autoridades de la Administración regional”.
Lo que pretendía la Comunidad de Madrid era alquilar a partir del 1 de agosto el piso que previamente había comprado Planifica Madrid por más de seis millones en un contrato formalizado en abril. Ese arrendamiento, que iba a ascender a 3.000 euros al mes, llegó a firmarse el día 28, pero dos días después, el 30, la Comunidad de Madrid dijo que ya no le hacía falta. Solo 24 horas después de que estallase el escándalo con la publicación de la operación en El País.
La vivienda, con 486 metros cuadrados, está situada justo enfrente del piso que la presidenta madrileña recibió como donación en vida de su padre y en la que ahora vive su madre. Ese mismo día 29 de julio en que se conoció por la prensa la compra del ático, el Gobierno regional aseguró que el uso del inmueble iba a ser de oficinas y la presidenta justificó esa adquisición asegurando que iba a ser para celebrar “reuniones” mientras se realizaban unas obras hasta entonces desconocidas en el edificio donde tiene su despacho: la sede de la Presidencia del edificio de Correos situado en la Puerta del Sol de Madrid.
“No es mi casa, no es para mí, yo no me he comprado nada”, dijo Ayuso en una comparecencia ante la prensa. Desde entonces, el ático se ha convertido en un dolor de cabeza para la presidenta madrileña, que ha pasado dos meses sin explicar por qué su Ejecutivo adquirió una vivienda de lujo, justo enfrente de la casa donde vive su madre, a través de una inmobiliaria de lujo y teniendo en cuenta que la normativa no permite que se utilice para albergar oficinas, como sostuvo al inicio su propio Ejecutivo. “Se compran y se venden inmuebles, se alquilan y se dejan de alquilar (...) en estos mismos meses me consta que está habiendo muchas ventas de otros inmuebles y otras oficinas”, añadió en esa misma comparecencia del 29 de julio, justificando la adquisición.
Los virajes del equipo de la presidenta
Solo un día después su gobierno dio un giro de 180 grados y pasó de reivindicar la compra a poner el ático en venta. Fue el consejero de Presidencia quien en declaraciones a la prensa desde el puesto de mando del gravísimo incendio que asoló al oeste de la Comunidad dijo que se había decidido poner en venta el piso de lujo, y que el dinero que obtendría la administración de esa operación iba a utilizarse para las labores de reconstrucción de las zonas afectadas por los fuegos. El expediente revelado este jueves permite comprobar que la Consejería de Presidencia transmitió el 30 de julio “la desaparición de la necesidad que motivó la solicitud de arrendamiento formulada” pese a que acababa de firmar el contrato de alquiler solo dos días antes.
El viraje de la Comunidad no convenció a la oposición y tampoco a los medios de comunicación que a lo largo de las siguientes semanas preguntaron sin éxito a la propia a Ayuso y a sus consejeros sobre la confusa operación. Abrumada por la polémica que llevó incluso al líder de su partido, Alberto Núñez Feijóo, a pedirle explicaciones, la presidenta madrileña descargó todas las responsabilidades en Miguel Ángel García Martín y su equipo anunció su comparecencia en la Asamblea para este jueves.
García utilizó la comparecencia para lanzar todo tipo de descalificaciones contra la izquierda, que le pedía explicaciones y aportó documentos posteriores a la decisión de la compra para justificar la adquisición. Desde el atril, el consejero de Presidencia aseguró que la operación de compra respondió a una serie de necesidades de su departamento entre los que mencionaba, por primera vez, la de “contar con un inmueble institucional de carácter residencial con una zona destinada a lugar de trabajo, un área de descanso y alojamiento ocasional para autoridades en visita oficial a la región o a las propias autoridades de la Comunidad de Madrid”. A diferencia de lo sostenido en los últimos dos meses –que en ningún caso la vivienda iba a tener uso residencial–, García reconocía que sí, que el ático tiene como objetivo alojar a cargos del propio Gobierno madrileño.
Para ello mostró una memoria de necesidades de la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local “para el arrendamiento del inmueble” fechada el 2 de julio de 2026, tres meses después de que se acordara la compra del ático en una de las mejores zonas de Chamberí. En esa memoria también se contemplaba “disponer de espacios accesorios o complementarios a las sedes institucionales en contextos de gestión de crisis que pueden prolongarse en el tiempo y que pueden requerir de un inmueble de estas características”. También contó que la operación cuenta con informes favorables de la Abogacía General, que reconocen un “uso distinto al de vivienda” y elaborados también después de la compra.
Y mencionó otro informe de la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Economía, así como el contrato suscrito entre Planifica Madrid y la Comunidad “que recoge expresamente la necesidad de alquilar este inmueble institucional como apoyo a las sedes oficiales”. El informe de la Dirección General de Patrimonio existe, pero en él se hace una valoración de las características del inmueble y dice explícitamente que es Presidencia quien se dirige a ellos para solicitar el arrendamiento del inmueble institucional de carácter “residencial”.
“Este inmueble nunca se adquiere para que sea una residencia oficial para la presidenta, como sí tienen, por cierto, la mitad de los ministros y muchos presidentes autonómicos”, apuntó García en la Asamblea. Una de las obsesiones del Gobierno de Ayuso desde el 29 de julio ha sido decir que el ático no era para la presidenta y, a la vez, destacar una y otra vez que hay miembros del Ejecutivo de Pedro Sánchez viven en viviendas oficiales, al igual que hicieron en el pasado ministros cuando gobernaba el PP.
El también portavoz de la Comunidad de Madrid aseguró que la izquierda ha tratado en las últimas semanas de utilizar la compra del ático creando “una gran mentira” -la de que se trataba de una casa para Ayuso- para “tapar la desastrosa gestión que el Gobierno de Sánchez ha hecho de la invasión de Ceuta”. Y al final de su intervención, García anunciaba que el ático seguirá a la venta a través de un procedimiento público, y que la Comunidad de Madrid se querellará contra las portavoces de los dos principales grupos de la oposición, Manuela Bergerot (Más Madrid) y Mar Espinar (PSOE), al considerarlas autoras de un delito de “injurias” contra la presidenta madrileña por haber asegurado que, en realidad, el ático era para ella.
La interventora reprochó su insuficiente justificación para hacerse con el ático
A última hora de la tarde se conoció el expediente en el que la Comunidad de Madrid incluyó los documentos antes citados además de otros hasta entonces mantenidos en secreto, como el acuerdo de confidencialidad que Planifica Madrid obligó a firmar al vendedor del inmueble antes de comprarlo, la tasación del inmueble, el contrato de arras, la escritura pública, los gatos notariales o los que prueban la titularidad del ático, una vez comprado por la citada empresa pública.
Entre ellos figura un informe de la Comunidad de Madrid con una observación de la Intervención Delegada de Economía y Hacienda sobre algunas deficiencias que aprecia en el proceso de arrendamiento. Entre ellas, dice que la Dirección General de Patrimonio y Contratación cita un informe que no le aporta y lamenta que no profundice en aspectos como “el estudio de la necesidad, idoneidad, aspectos económicos o la comparativa de edificaciones similares”. “Estos aspectos deberían haberse desarrollado suficientemente en el Informe Técnico a elaborar por la Dirección de Patrimonio y Contratación, que parece haberse limitado a una descripción del inmueble y régimen urbanístico del mismo”. Pese a ello, la Interventora aprueba la fiscalización del expediente de gasto y permite continuar con la tramitación administrativa del alquiler del inmueble en el Paseo del General Martínez Campos 35.
Las explicaciones y los documentos siguen sin convencer, en cambio, a todos los partidos del arco parlamentario madrileño excepto el PP, el partido del Gobierno de Ayuso que tiene mayoría absoluta en la Asamblea. En su intervención en el Pleno, el portavoz de Más Madrid en este asunto Hugo Martínez Abarca aseguró no creer “las trolas” de García en su comparecencia. “Usted no pinta nada, es el pelele que ha sacado para que se lleve los golpes que le corresponden a ella. A usted no se le ocurrió comprar un ático con terraza enfrente en el barrio donde se ha criado Ayuso, obviamente”, le dijo al consejero de Presidencia. Y añadió: “Ayuso quiere ser es una aristócrata, una emperatriz y tener un tren de vida que le paguemos los madrileños”.
Desde el PSOE, la portavoz autonómica, Mar Espinar, lamentó que a García le hubieran “obligado a cometer una ilegalidad” durante su comparecencia al presentar “informes de consejerías” elaborados “a posteriori” de la compra del ático en abril por el “capricho” de Ayuso. E incluso Vox tildaba de “poco precisas y confusas” las explicaciones del máximo responsable de Planifica Madrid.
Una de las incógnitas que sigue sin desvelar el equipo de Ayuso es quién decidió comenzar la búsqueda del ático de lujo y qué cargo político tomó la decisión final de adquirirlo. Si fue la propia presidenta, García o cualquier otro miembro del Gobierno autonómico. Desde la oposición no piensan dejar de utilizar el caso del ático en lo que queda de legislatura y están convencidos de que el escándalo hará caer a Ayuso, que se someterá a las urnas en la próxima primavera y que, según casi todas las encuestas publicadas en las últimas semanas, seguiría contando con el apoyo de la mayoría absoluta de los madrileños para mantenerse en el cargo.
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