A exposición pública el primer 'cohousing' para mayores de Cantabria planeado en San Miguel de Meruelo

El Gobierno regional somete a exposición pública la aprobación definitiva del Plan Parcial Brisa del Cantábrico para desarrollar en San Miguel de Meruelo, el primer proyecto de cohousing para personas mayores de Cantabria.

El anuncio ha sido publicado este lunes en una edición extraordinaria del Boletín Oficial de Cantabria (BOC) después de que la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROTU) aprobara el pasado 29 de julio de forma definitiva dicho plan para el desarrollo en este municipio de esta iniciativa de alojamientos colaborativos autogestionados, conocido como cohousing, para personas mayores.

Contra el acuerdo de aprobación se podrá interponer recurso potestativo de reposición ante la propia CROTU en el plazo de un mes a contar desde el martes 6 de octubre.

También se podrá presentar directamente recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria en el plazo de dos meses, según se indica en el anuncio, consultado por Europa Press.

Se trata de un proyecto que llevaba trece años de tramitación. Con la aprobación del Plan Parcial, se continúa adelante hacia la ejecución de este proyecto impulsado por una cooperativa sin ánimo de lucro (Ciudad Residencial Brisas del Cantábrico) que cuenta actualmente con cerca de 400 personas socias.

Brisa del Cantábrico se desarrollará sobre una parcela de 89.000 metros cuadrados en San Miguel de Meruelo, un terreno que fue recalificado como urbanizable dotacional para la implantación de este equipamiento a través de una modificación puntual del planeamiento aprobada definitivamente en 2023.

El proyecto incluye 200 alojamientos de uso privativo, edificios y espacios comunes para la convivencia, viviendas con apoyos y unidades específicas destinadas a la atención de personas en situación de dependencia.

El modelo se desarrollará bajo un régimen cooperativo de cesión de uso y está concebido como una alternativa residencial estable para personas mayores, basada en el envejecimiento activo, la participación comunitaria, la sostenibilidad ambiental y un modelo integral de cuidados que permita a los residentes permanecer en el complejo durante todas las etapas de su vida.

El diseño del proyecto incorpora además criterios de eficiencia energética y sostenibilidad, con medidas dirigidas a favorecer el ahorro energético, la gestión responsable del agua, la movilidad compartida y la integración del complejo en el entorno, así como espacios abiertos a la participación de los vecinos del municipio.