Las ciudades de Castilla-La Mancha celebran el Día Sin Coches con tarea por hacer en sus zonas de bajas emisiones
Este martes se celebra el Día Sin Coches. Una fecha que se enmarca dentro de la Semana Europea de la Movilidad y que sirve para concienciar sobre el impacto ambiental del tráfico urbano y promover medios de transporte sostenibles. Bajo similares objetivos, los municipios españoles de más de 50.000 habitantes, tienen desde hace casi cuatro años la obligación de establecer en su término municipal de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).
Dada la similitud de los fines de ambas propuestas, llama la atención que, mientras varios ayuntamientos de las principales ciudades castellanomanchegas no han dudado en programar para estos días diversas iniciativas como la gratuidad del transporte público, charlas de sensibilización o actividades de promoción de medios de transporte alternativos, se muestran menos predispuestos a establecer medidas de movilidad sostenible que restrinjan los vehículos privados durante todo el año a través de las ZBE, tal y como obliga la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética, del Gobierno de España.
La teoría dice que, desde el 1 de enero de 2023, todos los municipios españoles de más de 50.000 habitantes, los territorios insulares y los que tengan una población de más de 20.000 personas (si exceden los límites de contaminación regulada) debían haber puesto en marcha las llamadas (ZBE) en sus territorios.
Según la normativa del Gobierno de España, los consistorios deben establecer restricciones de acceso, circulación y estacionamiento de vehículos atendiendo a las etiquetas medioambientales con las que cuenten, que se otorgan en función de la normativa antiemisiones que cumplan. El objetivo de la ley es “mejorar la calidad del aire y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero”, en un escenario en el que se estiman en más de 20.000 las muertes prematuras en España al año a causa de la mala calidad del aire, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).
La realidad que muestra Castilla-La Mancha es que, de sus seis ciudades que están obligadas -Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Talavera de la Reina y Toledo-, únicamente Cuenca y Ciudad Real las tienen en funcionamiento, mientras que Albacete y Talavera de la Reina han aprobado las suyas recientemente, aunque todavía no han entrado en vigor. Por su parte, Guadalajara y Toledo todavía carecen de su propia ZBE tras fracasar sus propuestas por diferentes motivos.
Sin embargo, ninguna de las ordenanzas reguladoras de esta materia, aprobadas o fallidas, planteaban restricciones al tráfico que amplíen de forma notoria las que ya estuvieran vigentes. Tampoco los equipos de Gobierno -con alcaldes del PP en todos los casos salvo el socialista Darío Dolz, de Cuenca- han mostrado interés en tomarse en serio el régimen sancionador tras aprobar diversas moratorias para las penalizaciones e, incluso, hablando abiertamente de que no querer percibir el importe “de una sola multa” derivada de la aplicación de las ZBE. Por su parte, Vox, que gobierna en coalición con los 'populares' en Guadalajara, Talavera de la Reina y Cuenca, se ha mostrado abiertamente en contra de implantar estas zonas.
La ZBE de Albacete no cambia “nada”
Albacete ha sido una de las últimas ciudades castellanomanchegas en aprobar su ZBE, toda vez que el Pleno del Ayuntamiento dio su visto bueno a esta ordenanza el pasado mes de abril. Sin embargo, esta aún no ha entrado en vigor.
El texto aprobado establece que solo se verán afectados por las restricciones aquellas personas cuyo vehículo no tenga etiqueta ambiental, no estén empadronadas en Albacete y no paguen el impuesto de circulación en la ciudad. Eso sí, estos usuarios podrán entrar sacando ticket de la zona azul o entrar a un parking público, de un hotel o comercio para poder atravesarla, así que, de hecho, la ZBE no cuenta con ninguna restricción.
El perímetro afectado consiste en calles y tramos de las vías Alcalde Conangla, Hermanos Falcó, Batalla del Salado, avenida de España, Octavio Cuartero, Feria, San Julián, Martínez Villena y paseo de la Libertad.
Unas medidas poco restrictivas que, de hecho, llevaron a los cuatro grupos municipales con representación en el Pleno -PP, PSOE, Vox y Unidas Podemos- a coincidir en que la medida no cambiaría “nada”.
Todos los albaceteños tendrán libertad para circular las 24 horas del día por la ciudad sin restricción alguna, con independencia del vehículo que tengan y porten o no pegatina
“Desde hoy, todos los albaceteños tendrán libertad para circular las 24 horas del día por la ciudad sin restricción alguna, con independencia del vehículo que tengan y porten o no pegatina”, presumía entonces el alcalde de Albacete, Manuel Serrano (PP),
“El objetivo es facilitar el cumplimiento y garantizar que la implantación de la ZBE se realice sin incidencias”, no para establecer “a los albaceteños perjuicios en su día a día al moverse por la ciudad”. “No queremos percibir el importe de una sola multa derivada de la aplicación de esta ordenanza”, enfatizaba su teniente de alcalde.
Una ZBE que fue calificada como “light” desde el Grupo Municipal de Unidas Podemos, mientras que el PSOE mostraba “serias dudas” de que “esto a lo que llaman ZBE sea una ZBE”. Por su parte, las críticas de Vox fueron, por otro lado, temiendo que, una vez abierta la puerta a la existencia de una ZBE, esta pudiera ser “sancionadora y mucho más dura” en el futuro.
La medida tuvo los 11 votos en contra de PSOE, Vox y Unidas Podemos, pero el equipo de Gobierno del PP impuso su criterio contando además con el voto de los concejales no adscritos, antiguos miembros de Vox.
Ciudad Real restringe las calles que ya eran peatonales
La de Ciudad Real es, junto con Cuenca, la única Ordenanza de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en vigor en Castilla-La Mancha. Fue aprobada a finales del año pasado con los votos favorables de los grupos municipales PP, PSOE, Ciudadanos y el concejal no adscrito, y el voto en contra del Grupo Municipal Vox, pero apenas introdujo un cambio sustancial en la realidad de la movilidad ciudadrealeña. De hecho, el equipo de Gobierno del PP presumía de que era “poco restrictiva”.
La norma establece dos zonas diferenciadas con restricciones: la denominada Zona Ciudad Real Saludable (ZCRS) y la Zona para Episodios de Contaminación Ambiental (ZECA). Para acceder a la ZCRS se requiere una autorización, independientemente del distintivo ambiental con el que cuente el vehículo. No obstante, esta zona coincide con las calles que ya eran peatonales antes de la llegada de la ZBE, por lo que la ZCRS no supone ningún cambio.
Sí lo es la ZECA, que impediría circular a los vehículos sin etiqueta medioambiental solo cuando se declare un episodio puntual de contaminación. Además, afecta a un área más amplia delimitada por las rondas de circunvalación.
Sin embargo, la ZECA todavía no estaba definida y parece que continuará sin estarlo, ya que la Junta de Gobierno Local ha acordado este lunes aplazar la aprobación del protocolo de actuación en episodios de contaminación, porque el PSOE ha pedido “estudiarlo bien”. Por su parte, VOX planteará en el Pleno la suspensión de la Zona de Bajas Emisiones en Ciudad Real.
Sin multas en Cuenca
La otra ZBE en vigor en Castilla-La Mancha es la de Cuenca, activa tras su entrada en vigor el 1 de enero de 2026. Fue aprobada con los votos a favor de PSOE (partido que ostenta el Gobierno de la ciudad) y Cuenca nos Une, la oposición de Vox y las abstenciones de PP y Cuenca en Marcha.
Esta Zona de Bajas Emisiones ocupa una mínima parte de la zona centro de Cuenca y permite entrar en ella a los vehículos que cuenten con etiqueta medioambiental -0, ECO, C y B- hasta 2033, momento en el que serán excluidos aquellos con etiqueta B, mientras que a partir de 2039 solo podrán acceder las etiquetas 0 y ECO.
Sin embargo, tras la aprobación no tardó en llegar una primera moratoria para evitar que se sancionara a los conductores incumplidores hasta el 1 de julio de 2026. Tras ella llegó una excepción para permitir de forma temporal la circulación de vehículos sin distintivo ambiental de residentes empadronados cuando haya niveles adecuados de calidad del aire. Salió adelante por los votos de PP, Vox y Cuenca en Marcha, que superaron en número a los concejales del equipo de Gobierno socialista.
Ya a finales del pasado mes de junio llegó otra excepción, aprobada esta vez por todos los grupos políticos, que posponía la aplicación de sanciones hasta el 31 de diciembre de 2027. Por tanto, a pesar de contar con una ZBE establecida desde el 1 de enero de 2026, las sanciones por incumplirla no llegarán, como pronto, hasta 2028.
La ZBE de Guadalajara, anulada
La situación de Guadalajara es paradójica, ya que, a pesar de ser la primera gran ciudad castellanomanchega en aprobar su ZBE (lo hizo en marzo de 2024), esta fue anulada hace cinco meses por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha tras un recurso presentado por la Asociación Liberum.
El tribunal basó su decisión en la inexistencia de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) que incluyera la zona de bajas emisiones y que, de hecho, el propio ayuntamiento ha reconocido que ese plan se modificó para incluir la ZBE, pero ya después de que hubiera sido aprobada. Eso, dice la sentencia, “es incompatible” con la ley.
Por tanto, un defecto de forma la mantiene anulada desde entonces. Lejos de suponer un varapalo para el Ayuntamiento, el equipo de Gobierno del PP y Vox sacó pecho asegurando que la situación les permitirá impulsar una nueva normativa “más flexible”. Durante el periodo de tiempo que la ordenanza sí estuvo vigente, se fue retrasando en varias ocasiones primero su entrada en vigor, y después, la imposición de sanciones. Con la última moratoria al régimen sancionador se decidió, además, que esta zona de restricciones solo se activaría si hay “una mala calidad del aire”.
Todo ello después de que el concejal responsable de Casco Histórico, de Vox, Víctor Morejón, asegurase literalmente en una publicación en las redes sociales: “Me paso la Zona de Bajas Emisiones por el forro de lo que rima con emisiones”.
Recién aprobada en Talavera
El curso político 2026/2027 comenzaba en Talavera de la Reina con la aprobación definitiva y por mayoría la Ordenanza Municipal reguladora de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la ciudad, la cual lleva prometida desde 2024. No obstante, las restricciones todavía no han entrado en vigor.
La concejal de Seguridad Ciudadana, Macarena Muñoz, explicó en dicho Pleno que el modelo diseñado para Talavera “está adaptado a la realidad de la ciudad y pensado para los talaveranos, apostando por una implantación proporcionada y alejada de modelos restrictivos aplicados en otros municipios”.
No supondrá restricciones a la circulación de vehículos ni la imposición de sanciones por acceder a la Zona de Bajas Emisiones
En este sentido, ha recalcado que la entrada en vigor de la ordenanza “no supondrá restricciones a la circulación de vehículos ni la imposición de sanciones por acceder a la Zona de Bajas Emisiones”.
Ni está ni se espera en Toledo
Salvo sorpresa de última hora, parece que la legislatura terminará en Toledo sin una ZBE aprobada. La coalición de PP y Vox que gobierna la ciudad ha sido incapaz de alcanzar un acuerdo toda vez que la propuesta de los 'populares' fuera rechazada por los concejales de la formación de ultraderecha, que se mostraron en contra de las restricciones a la movilidad planteadas. Este movimiento fue calificado de “sorpresa” por los 'populares', mientras que los ediles socialistas y de Izquierda Unida también dieron su negativa a la propuesta. El concejal del PSOE Francisco Rueda llegó a calificarla de “ordenanza 'fake'” porque “no conseguirá ninguno de los resultados que pretende la regulación de zonas de bajas emisiones”.
El juego político entre PP y Vox en Toledo durante estos últimos meses a cuenta de la ZBE no se ha detenido. El alcalde de la ciudad, Carlos Velázquez, ha pedido en numerosas ocasiones a los concejales de Vox que reconsideren su decisión, la última de ellas, la semana pasada. “No contempla ni una sola restricción para toledanos, lo que hacemos es aprovechar esa zona para cumplir con obligación legal”, aseguraba Velázquez en el último Debate del Estado de la Ciudad.
El regidor también ponía sobre la mesa una de las principales motivaciones para que salga adelante esta norma: su Ayuntamiento tendría que devolver entre 5 y 6 millones de euros, procedentes de fondos europeos. Fue el mismo motivo por el que la ciudad ya perdió el año pasado las ayudas y subvenciones estatales vinculadas a la movilidad y al transporte público, situación que provocó la subida del precio del billete de autobús para aquellos usuarios que no estén empadronados en Toledo.
Por su parte, Vox, que mantiene su negativa a aprobar restricciones al tráfico bajo el nombre de ZBE, ha sorprendido durante los últimos meses mostrándose dispuesto a tomar medidas como la peatonalización de ciertas calles del Casco Histórico de la ciudad, “prioridad residencial en el uso del espacio público” y la reserva de amplias zonas de estacionamiento para residentes. Todo ello con el objetivo de no renunciar “a las ayudas y subvenciones estatales vinculadas a la movilidad y al transporte público”.