Los agricultores protestan en Burgos contra la prohibición “arbitraria” de cosechar durante la cuarta ola de calor
Los agricultores de Burgos se han concentrado este mediodía a las puertas de la sede de la Junta de Castilla y León en la capital para protestar por las restricciones horarias a la cosecha impuestas por el Gobierno autonómico ante la cuarta ola de calor, una decisión que consideran arbitraria y sin fundamento.
El colectivo ha insistido en que la prohibición de cosechar -y de realizar otras tareas en el campo que impliquen maquinaria agrícola- entre las 12:00 y las 20:00, ante la previsión de elevadas temperaturas, se aplica de manera uniforme en toda la provincia, pero las condiciones meteorológicas no son iguales en todas las comarcas.
Así, si bien la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) avisa de máximas entre 30 y 36 grados durante el fin de semana, hay comarcas como Páramos, donde la máxima prevista es de 28 grados, o Las Merindades, donde no se superarán los 27, pero en las que está vigente igualmente la prohibición de cosechar, ha lamentado Asaja.
En nota de prensa, la organización agraria ha insistido en que existen notables diferencias entre las provincias de Castilla y León, e incluso entre las diferentes comarcas, por lo que a su juicio no se puede establecer “tabla rasa a la hora de tomar estas medidas genéricas”, y piden que se comarcalicen las restricciones.
La protesta celebrada este mediodía en Burgos, a la que se han sumado diferentes organizaciones agrarias, responde a la decisión de la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León de prolongar la declaración de alerta por riesgo de incendios forestales para los días 1 y 2 de agosto en toda la Comunidad.
La medida supone que los agricultores no podrán realizar las labores habituales en el campo, principalmente cosechar y empacar, en el horario de 12:00 a 20:00, y recuerdan que hay zonas de la provincia en las que el rocío impide trabajar antes del mediodía, por lo que estas restricciones limitan todavía más la actividad agraria.
Asaja lamenta la falta de comunicación de la Consejera de Medio Ambiente, que no atiende las peticiones de interlocución, y ha insistido en la necesidad de adaptar las medidas a la realidad del territorio, tras recordar que los agricultores son los primeros interesados en proteger el campo y su propia maquinaria.