La OCDE lanza en València una plataforma de cooperación ante las catástrofes climáticas con España y Japón a la cabeza
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lanza una plataforma para la Resiliencia Regional ante Desastres, un espacio de trabajo conjunto entre países afectados por catástrofes climáticas en el que poner en común mecanismos de prevención, estrategias y respuestas. El organismo internacional da a conocer la propuesta en un foro en València, cerca del segundo aniversario de la dana, en una conferencia que se desarrolla este lunes y martes en el Caixaforum, donde durante dos días comparecen líderes locales de diversos países para compartir las experiencias.
La plataforma se crea como herramienta para apoyar a países, regiones y ciudades en la gestión del riesgo ante desastres naturales. Es una forma de poner el conocimiento en común y al servicio de los ciudadanos, insisten los representantes de países como Japón, Brasil, México, Turquía o Chile, que participan en este primer foro. La plataforma estará vicepresidida por España y Japón en su primer año, dos países que han sufrido catástrofes recientes y sus respectivas reconstrucciones, que compartirán aprendizajes con otros estados de su entorno.
“El enfoque local es esencial”
“Los desastres son cada vez más frecuentes y complejos”, ha apuntado el secretario general adjunto de la OCDE, František RužiÄk, en la apertura de la conferencia, donde ha señalado que en lo que va de año los satélites de la NASA han observado 8.000 catástrofes, unas 7.500 corresponden a incendios visibles desde los satélites, o que más de 100.000 millones de personas se ven afectadas por desastres climáticos en los últimos 10 años. “El enfoque con carácter local es esencial”, señala el responsable de la OCDE, que ha apuntado: “Valencia nos recuerda una verdad muy simple: las catástrofes pueden venir de la mano de la naturaleza, pero la resiliencia viene de las personas”.
La prioridad de las vidas humanas entre administraciones y el conocimiento científico centran buena parte del debate de la primera jornada. “La transformación tiene en el conocimiento uno de sus pilares”, ha apuntado la comisionada para la dana del Gobierno de España, Zulima Pérez, que ha reseñado: “España nunca había invertido tanto en ciencia”. “Conocemos una verdad incómoda, el clima está cambiando, nuestra vulnerabilidad cambia con él y negarlo es una irresponsabilidad que nos deja indefensos”, ha enfatizado. Pérez, que fue alto cargo del gobierno de Ximo Puig —junto a cuya oficina han impulsado este evento— ha recordado que durante la pandemia se hablaba ansiar una “normalidad mejorada”, no una simple vuelta atrás, una lección que han trasladado a la reconstrucción tras la dana, como reclaman los colectivos sociales.
Otra de las cuestiones que aputnan los representantes es la necesidad de dar respuestas rápidas a las emergencias —aunque la prioridad ha de ser la prevención—. La secretaria de Estado de Política Territorial, Myriam Álvarez, ha reconocido que la burocracia “ralentiza la respuesta”, al tener los procedimientos excesivamente garantistas. Álvarez también ha puesto el foco en el fortalecimiento democrático, en una intervención apenas una hora después de que el presidente del Gobierno anunciara la convocatoria electoral. “Es fundamental que la ciudadanía tenga confianza en las instituciones que gestionan estas ayudas. Cuando tenemos instituciones fuertes, democracias fuertes, no hay cabida para los bulos, para el enfrentamiento entre ciudadanos”, ha subrayado.
A las jornadas asisten multitud de expertos, en una suerte de networking para la gestión de catástrofes. Entre ellos, un equipo de la Universidad de Stuttgart, región alemana que sufrió grandes inundaciones en 2024, para desarrollar un proyecto conjunto con la Universitat de València y la Universitat Politécnica de València. Jörn Birkmann, uno de los líderes del proyecto, explica que la discusión alemana versa sobre cómo realizar la reconstrucción, sus plazos, sus prioridades y las aplicaciones científicas para realizar este análisis: “Hay que ver cuáles son las metas de la infraestructura”, apunta durante el congreso. “La plataforma es un aspecto técnico pero necesitamos cooperación”, concluye.