¿Con bicarbonato, jabón o alcohol? Cuál es el mejor método para eliminar las manchas de maquillaje
Una base de maquillaje que se queda en el cuello de la camisa, un pintalabios que se corre al vestirse o una máscara de pestañas que mancha la blusa blanca. Son manchas pequeñas, casi siempre en zonas visibles, y que la lavadora, por sí sola, rara vez consigue eliminar del todo. La buena noticia es que la solución no está en un producto caro ni en la tintorería, ya que existen una gran cantidad de remedios que funcionan muy bien.
El maquillaje tiene una composición que lo hace especialmente resistente al lavado convencional. Base, correctores, polvos y pintalabios combinan pigmentos, aceites y ceras que se adhieren con facilidad a las fibras de los tejidos. Por eso, meter la prenda directamente en la lavadora pocas veces es suficiente. La clave está en tratar la mancha antes, con productos que se encarguen de disolver esa mezcla de grasa y color, deshaciéndonos de estas insufribles marcas antes del lavado convencional.
¿Qué debemos usar?
Si alguna vez te has preguntado qué ingrediente es mejor para usarlo sobre tus manchas, la respuesta depende por completo de lo que intentes limpiar. Mientras que el jabón de platos es prácticamente infalible por sí solo contra la grasa y el maquillaje, el bicarbonato brilla eliminando el sudor y los malos olores gracias a su poder desodorizante, y el alcohol de limpieza se convierte en tu mejor aliado para disolver manchas difíciles, como las de de tinta o vino. Sin embargo, usarlos por separado limita los resultados, y es precisamente al unirlos cuando la mezcla de los tres desata su verdadera magia contra cualquier imprevisto en la ropa.
La receta mágica que más se repite es sencilla de preparar, ya que la podemos realizar con tres ingredientes que casi siempre se tienen en casa. Empezaremos mezclando tres cucharaditas de bicarbonato de sodio, tres de jabón para lavar los platos y dos cucharadas de alcohol de limpieza hasta obtener una pasta. Esta mezcla la extenderemos sobre la mancha, y la dejaremos actuar entre 10 y 15 minutos. Pasado este tiempo frotaremos la zona afectada con un cepillo. Después, basta con lavar la prenda en la lavadora o, incluso aclararla con agua a mano.
Hay una advertencia importante para la ropa de color: si la prenda no es blanca, conviene sustituir el alcohol de limpieza por agua oxigenada. De este modo nos quitaremos de en medio el riesgo de decolorar las prendas sin quererlo.
Otras alternativas que también funcionan
Esta no es la única opción, ya que hay otros métodos igualmente sencillos. Para las manchas de maquillaje en el cuello de camisas y camisetas, una gota de amoniaco en una toallita también da buen resultado. Se frota la zona con cuidado y luego se enjuaga bien para eliminar cualquier resto del producto. Este truco sirve tanto para ropa blanca como de color, aunque siempre es recomendable probar a usar el producto en una zona no tan visible de nuestra prenda.
Si nuestro problema son los discos desmaquillantes reutilizables se pueden lavar fácilmente con jabón Lagarto rallado y disuelto en agua muy caliente. Se sumergen los discos usados en esa mezcla y se dejan en remojo dos o tres horas para que el jabón deshaga la grasa y los restos de maquillaje. Después se frotan suavemente con las manos, se aclaran con agua tibia hasta que no salga espuma y se dejan secar al aire. Es un método barato, respetuoso con la tela y con la piel, y evita que los discos acumulen manchas y mal olor.
No es casualidad que el jabón Lagarto sea uno de los remedios más aconsejados para tratar la ropa. Funciona como quitamanchas previo: basta con mojar la prenda, aplicar la pastilla frotando un poco sobre la mancha y dejar que actúe un breve momento antes de meterla a la lavadora. Si se trata de manchas de maquillaje, los resultados son excelentes.
Para quien prefiera algo aún más rápido, el champú en seco también tiene su hueco. Se pulveriza sobre la mancha, se deja actuar unos 10 o 15 minutos y se cepilla suavemente antes de lavar como de costumbre. Funciona especialmente bien con base, corrector o maquillaje en crema.
Lo que conviene evitar
Hay una serie de errores que, lejos de solucionar el problema, pueden empeorarlo:
- Frotar con demasiada fuerza: restregar con brusquedad extiende el maquillaje por más superficie del tejido en lugar de retirarlo.
- Usar agua demasiado caliente en el primer lavado: esto puede fijar algunos pigmentos, por lo que conviene empezar con agua tibia.
- No meter la prenda en la secadora hasta comprobar que la mancha ha desaparecido por completo: el calor de la secadora puede fijar definitivamente el pigmento en la fibra, y entonces sí que será muy difícil recuperarla.
También conviene tener cuidado con la lejía en ropa de color, ya que puede decolorar la zona tratada. Mejor optar por jabón y lavavajillas, que atacan la grasa sin arrasar con el tinte.
Prevenir también cuenta
Si las manchas de maquillaje en el cuello son un problema recurrente, hay un truco de prevención que funciona: aplicar un poco de laca o espray para el cabello en la zona de la prenda que suele entrar en contacto con la cara antes de vestirse. La laca actúa como una barrera que impide que el maquillaje penetre en la fibra.
En resumen, no hace falta un producto milagroso ni gastarse dinero en quitamanchas específicos. Con pocos productos y un poco de paciencia es posible salvar esa blusa o esa camisa que parecía condenada.