La DOP Cereza del Jerte arranca la certificación de la picota: prevé 3,5 millones de kilos tras el revés de las lluvias
Arranca la fase más esperada de la campaña agrícola en el norte de Extremadura. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) 'Cereza del Jerte' ha comenzado a certificar las primeras picotas de la temporada 2026. Las previsiones iniciales apuntan a una producción de 3,5 millones de kilos entre sus cuatro variedades exclusivas: Ambrunés, Pico Negro, Pico Limón y Pico Colorado.
El presidente de la DOP, José Antonio Tierno, ha avanzado que el sector afronta la campaña con “buenas previsiones” tanto en volumen como en calidad, a pesar de la inestabilidad meteorológica de la primavera. “Las primeras picotas certificadas no se han visto afectadas por las lluvias de mayo, y presentan la firmeza, el sabor y la textura que caracteriza a este producto”, ha destacado.
Sin embargo, el Consejo Regulador mantiene la cautela, ya que el balance final dependerá directamente de la evolución del clima en las próximas semanas al tratarse de un fruto extremadamente sensible.
El impacto de las lluvias de mayo
El optimismo con la picota contrasta con los daños desiguales que las tormentas del mes pasado dejaron en la comarca. Según ha detallado Tierno, las lluvias afectaron gravemente a la variedad 'Van', provocando pérdidas de hasta un 80% de su producción debido a que el temporal coincidió con su fase crítica de maduración. En menor medida, el agua también dañó a la variedad 'Navalinda', mientras que la cosecha de la 'Burlat' se completó con éxito.
Pese a este bache, la campaña de la cereza convencional recupera la normalidad gracias a la variedad 'Lapins', que se está certificando actualmente. Esta fruta es el principal pilar de la DOP, ya que supone más del 40% del total de la producción y su recogida se extenderá hasta finales de julio.
Más allá de los mercados, el inicio de la campaña de la picota vuelve a poner sobre la mesa el impacto social del cultivo en el norte de la provincia de Cáceres.
“La agricultura es la actividad principal de esta zona y desempeña un papel crucial para el desarrollo económico y la fijación de la población al medio rural”, ha recordado el presidente de la DOP. Por ello, Tierno ha hecho un llamamiento a las instituciones, reclamando que “las administraciones respondan con sensibilidad a las problemáticas y particularidades de este modelo productivo”.