La toma de posesión de Guardiola en el Anfiteatro de Mérida costó 1.800 euros por minuto, desvela el PSOE
Con la entrada de Vox en el Gobierno de María Guardiola han desaparecido las ayudas de cooperación internacional y se ha enterrado la Agencia Extremeña de Cooperación, herramientas con las que la Junta podría estar ya ayudando a Venezuela tras los terremotos. Por eso, el PSOE ha preguntado este jueves en la Asamblea qué actuaciones se van a llevar a cabo para ayudar a ese país. Pero en el transcurso del debate, los socialistas han desvelado el coste que tuvo para las arcas autonómicas la toma de posesión de Guardiola como presidenta, que se celebró en el Anfiteatro de Mérida.
Según los datos hechos públicos por la portavoz del PSOE en la Asamblea, Isabel Gil Rosiña, la ceremonia tuvo un coste total de 54.000 euros para apenas 20 minutos, lo que se traduce en una media de 1.800 euros por cada minuto de evento. Este gasto ha servido al PSOE para criticar la escala de prioridades del Gobierno de PP y Vox.
Gil Rosiña ha contrapuesto el coste de dicho protocolo con la decisión de la Junta de abandonar el Convenio de Cooperación Descentralizada con el Estado, un fondo dotado con 100.000 euros anuales que permitía coordinar la ayuda ante emergencias humanitarias internacionales, como los recientes terremotos de Venezuela.
Lejos de hacer referencia a ese dato, el vicepresidente y consejero de Presidencia, Abel Bautista, ha respondido con un duro ataque en el que ha asumido el discurso de la extrema derecha al asegurar que la Junta garantizará la ayuda de emergencia pero de forma directa, ya que a su juicio la cooperación internacional tradicional solo ha servido en Venezuela para enriquecer las arcas “de los jerarcas del régimen”.
Choque por las prioridades del gasto público
“La ayuda de los extremeños no va a ir a apuntalar el chavismo, como ustedes pretenden”, ha replicado Bautista a la portavoz socialista. En su intervención, el vicepresidente extremeño ha ido un paso más allá al exigir al PSOE que no dé lecciones en este ámbito, recordando que el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se encuentra bajo investigación judicial por su vinculación con el régimen venezolano.
Frente al modelo de convenios estatales que defiende el PSOE, el Gobierno regional ha anunciado que toda la ayuda humanitaria destinada a paliar los daños de los seísmos del pasado 24 de junio se canalizará de forma alternativa a través de la Asociación de Venezolanos en Extremadura (Asovenex), garantizando así que llegue a los ciudadanos y no a estructuras gubernamentales.
Por su parte, los socialistas han insistido en que la salida de Extremadura de estos acuerdos de colaboración con el Gobierno de España despoja a la región de herramientas fundamentales de respuesta rápida. Según Gil Rosiña, con estas decisiones y la previa liquidación de la Agencia Extremeña de Cooperación (AEXCID), el Ejecutivo de Guardiola está desmantelando una “política pública esencial, perdiendo por el camino la especialización y la memoria técnica de décadas de solidaridad extremeña”.
Con este panorama, el PSOE ha exigido una rectificación inmediata para recuperar el convenio de acción humanitaria, mientras que el Ejecutivo da por cerrado el cambio de rumbo en la fiscalización de los fondos destinados al exterior.