“Aunque sea con miedo, acudan”: Sanidad alerta de que 2 de cada 10 extremeñas faltan a la mamografía que puede salvarles la vida
La detección precoz y la investigación científica son las dos herramientas fundamentales para elevar la supervivencia ante el cáncer de mama, el tumor más frecuente entre las mujeres. Con motivo del acto institucional celebrado en la Asamblea de Extremadura junto a la Asociación Oncológica Extremeña (AOEX), la Consejería de Salud y Servicios Sociales ha lanzado una alerta preocupante sobre el seguimiento del programa de cribado en la región: dos de cada diez extremeñas citadas oficialmente para hacerse la prueba no acuden a la consulta.
La consejera de Salud, Sara García Espada, ha querido hacer un llamamiento directo a la población para romper las barreras del temor o la duda ante las revisiones médicas. “Aunque sea con miedo acudan, aunque sea con dudas acudan, pero que nunca dejen de asistir a una cita que puede salvarle la vida”, ha enfatizado durante su intervención. García Espada ha recordado además que el 1 % de los diagnósticos de cáncer de mama se registra en varones, a quienes ha apelado directamente a “que no guarden silencio” ante cualquier anomalía.
El cribado bajará a los 45 años a partir de 2027
El acto ha servido también para poner en valor la próxima ampliación del programa público de detección precoz en la comunidad autonómica. A partir de 2027, la Junta de Extremadura rebajará la edad de entrada a las revisiones periódicas a los 45 años, una medida muy demandada por los colectivos de pacientes y que permitirá incorporar al calendario de citaciones a unas 15.000 extremeñas de entre 45 y 49 años.
Con este cambio de criterio, la población diana cubierta por el programa de salud pública pasará de las 162.221 mujeres de 50 a 69 años registradas en 2023 a un total de 205.403 usuarias en 2027, lo que supone un incremento de cobertura del 26,6 %.
En el plano asistencial e investigador, desde la AOEX han subrayado que la región participa desde 2026 en 'MamoRisk', un estudio de ámbito nacional diseñado para desarrollar un modelo estadístico capaz de predecir el riesgo individualizado de padecer cáncer de mama a corto y medio plazo. Las asociaciones han insistido en que el futuro del tratamiento pasa por contar con plantillas suficientes de profesionales sanitarios especializados y por reforzar la inversión pública en estudios y ensayos clínicos.
Acompañamiento psicológico y atención integral a las familias
La jornada en el Parlamento regional ha contado con el testimonio de familiares y allegados de pacientes oncológicas, quienes han querido visibilizar el desgaste físico y emocional que sufren las personas cuidadoras durante el desarrollo de la enfermedad.
Por ello, el colectivo asociativo ha vuelto a reclamar que la atención del sistema sanitario no concluya con el tratamiento médico o quirúrgico. Su principal reivindicación es que la prestación pública garantice un servicio continuo de apoyo psicooncológico y social que acompañe tanto a la paciente como a su entorno familiar a lo largo de todo el proceso de recuperación.