Flávio Bolsonaro, el candidato con vínculos paramilitares que acaricia la presidencia de Brasil
Tras uno de los debates televisivos entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva, una búsqueda estuvo en lo más alto de Google Trends: “Flávio Bolsonaro caso Ana Clara”. El presidente Lula preguntó al candidato de extrema derecha y ganador de la primera vuelta “por qué interfirió para que el policía militar que mató a una niña de cinco años con una bala de fusil no fuera preso”. Lula se refería a uno de los episodios que están sacudiendo la campaña electoral: en 2024, el senador Flávio Bolsonaro se convirtió en el abogado del policía militar Bruno Dias Delarolli, acusado por el Ministerio Público de efectuar los dos disparos que mataron en 2021 a la niña Ana Clara Gomes mientras jugaba enfrente de su casa. Como abogado, Flávio Bolsonaro consiguió revertir la decisión del Tribunal Superior de Justicia (STF) de llevar el caso a un jurado popular. “Difícil de creer que una persona que quiere ser presidente de Brasil defienda a un monstruo. Si Flávio gana, tengo miedo de que no se haga justicia”, aseguró la madre de Ana Clara a Revelando, la iniciativa audiovisual que presentó el caso al gran público. A día de hoy, el juicio contra Bruno Dias Delarillo aún no se ha celebrado.
¿Por qué un senador defendió como abogado a un policía acusado de asesinar a una niña? Camila Pitanga, la actriz que conduce el episodio de Revelando, argumenta que los policías corruptos son la base de las milicias, los grupos de paramilitares surgidos en Río de Janeiro que ya se expanden por todo Brasil. Precisamente, buena parte de los escándalos que salpican a la familia Bolsonaro tienen que ver con las milicias. En su libro República das milicias, el periodista Bruno Paes Manso califica al expresidente Jair Bolsonaro como el “rey de las milicias”. Aparte de extorsionar a la población de las favelas a cambio de servicios como gas, agua, transporte o seguridad, las milicias están implicadas en asesinatos, especulación inmobiliaria, tráfico de drogas y armas, entre otras cosas. La sombra miliciana acecha especialmente a Flávio Bolsonaro, que fue diputado regional en Río de Janeiro entre 2003 y 2018. “No quiero estar cerca de ti. Quiero distancia de miliciano”, le dijo Lula a Flávio Bolsonaro en el debate del domingo.
La candidatura del senador Flávio Bolsonaro escondió el apellido Bolsonaro desde el comienzo de la campaña con el objetivo de vender una imagen moderada. Sin embargo, el hecho de haber anunciado que si conquista la presidencia indultará a su padre y que no descarta abrirle hueco en su Gobierno echa por tierra su estrategia anterior. Las encuestas sitúan a ambos en un empate técnico.
La sombra de las milicias y el asesinato de Marielle Franco
En la recta final de la campaña, dos bombas han caído sobre Flávio Bolsonaro. El Supremo Tribunal Federal (STF), único órgano capaz de derrumbar la inmunidad parlamentaria, investiga a Flávio Bolsonaro por lavado de dinero y evasión de divisas. La investigación cita su vinculación con el abogado Willer Tomas, acusado, entre otras cosas, de robar a la Seguridad Social y de aceptar dinero del Banco Master proveniente de fondos de jubilación. Flávio Bolsonaro y Willer Tomas, que comparten cuenta bancaria, se comunicaban a través de Confide, una aplicación con criptografía usada por los asesinos de la concejala Marielle Franco.
Por otro lado, a finales de septiembre, G1 reveló que Flávio Bolsonaro destinó 200 mil reales (unos 36.000 euros) desde el Senado a una oscura ONG a petición del miliciano Robson Calixto Fonseca, “o Peixe”, condenado a nueve años de prisión por el asesinato de Marielle Franco. Un día después, el conservador Estadão de São Paulo publicó el duro editorial Flávio y la sombra de los milicianos denunciando que la “candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro contiene el riesgo de la ascensión de las milicias a lo más alto del poder”.
Estadão manifestó su preocupación por la estrecha relación de Flávio con Domingos y Chiquinho Brazão, los milicianos que encargaron el asesinato de Marielle Franco. Como diputado regional, Flávio Bolsonaro votó a favor de la nominación de Domingos Brazão para el Tribunal de Cuentas del Estado. Por otro lado, Flávio Bolsonaro tuvo una histórica amistad con Adriano da Nóbrega, uno de los líderes del Escritório do Crime, organización miliciana que funciona como una especie de agencia de sicarios. Flávio empleó en su gabinete en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (Alerj) a la madre y a la mujer de Nóbrega. Además, concedió una medalla de honor a Adriano da Nóbrega, misteriosamente asesinado en febrero 2020, cuando huía de su mandato de prisión por el caso Marielle Franco.
Especulación inmobiliaria
Una investigación del Ministerio Público acusó a Flávio Bolsonaro de entregar el 40% del salario de los funcionarios de su gabinete en la Alerja a Antônio da Nôbrega, que lo canalizaba a inversiones inmobiliarias ilegales de la milicia. Flávio fue denunciado en 2020 por el escándalo, conocido como la rachadinha, por organización criminal, lavado de dinero, malversación y apropiación indebida. Sin embargo, las pruebas de la acusación fueron archivadas por un error procedimental, bajo una fuerte presión del entonces presidente Jair Bolsonaro, que llegó a cambiar al superintendente de la Policía Federal de Río de Janeiro. Sergio Moro, entonces ministro de Justicia, dimitió del cargo, acusando al presidente de querer proteger a su hijo.
La cuestión inmobiliaria está en el epicentro de los escándalos de Flávio Bolsonaro. En 2022, una investigación periodística reveló que 51 de las 107 propiedades inmobiliarias de la familia Bolsonaro fueron compradas con dinheiro vivo (al contado), una práctica habitual en el submundo del crimen. A su vez, Flávio Bolsonaro también recibía cuantiosos ingresos sin justificar en una tienda de chocolates que abrió de Río de Janeiro, según publicaron medios locales. Por otro lado, el jugador de fútbol Richarlison, que disputó el Mundial de 2022 con la selección brasileña, acusó a Flávio Bolsonaro en un vídeo de robarle una mansión de lujo en una isla en Angra dos Reis a través de una maniobra judicial en la que también está involucrado el abogado Willer Tomas. La polémica con Richarlison está relacionada con la PEC das Praias, el proyecto de ley del que Flávio Bolsonaro fue relator en el Senado, que abre la puerta a privatizar terrenos de la Marina.
El pasado domingo, el presidente Lula lanzó una dura acusación a su oponente: “Fui presidente de la República tres veces, vivo en un apartamento de 190 metros y un ciudadano, que es senador y ganó el mismo salario que yo, compró una casa de 10 millones de reales (1,77 millones de euros) al contado, sin explicar de donde vino el dinero”. La compra de la casa, que en realidad costó 6 millones de reales, está siendo investigada por la Policía Federal por supuesto trato de favores del Banco de Brasilia (BRB), vinculado al Banco Master. La hipoteca concedida, a un tipo de interés menor que el oficial, fue liquidada en apenas tres años, algo que también levanta sospechas.
Banco Master y financiación ilegal
El escándalo del Banco Master, un entramado de financiación irregular a cambio de favores que ya afecta a políticos, jueces y medios de comunicación, continúa persiguiendo a Flávio Bolsonaro. En julio, The Intercept reveló que pidió a Daniel Vorcaro, presidente del banco,134 millones de reales (unos 24 millones de euros) para la financiación de la película Dark Horse sobre su padre. Parte del dinero que Flávio admitió haber usado (60 millones de reales, 10,6 millones de euros) está en un fondo de inversión de Estados Unidos, vinculado a su hermano Eduardo Bolsonaro, prófugo de la justicia brasileña.
Por si fuera poco, dos diputados del Partido Liberal (PL) de Flávio Bolsonaro enviaron dinero público a la Academia Nacional de Cultura, la productora brasileña de la película, que también recibió dinero sospechoso del Ayuntamiento de São Paulo. “Todo indica que Dark Horse es el la caja B del PL de Flávio Bolsonaro”, según contó el periodista Celson Rocha de Barros en el podcast Foro de Teresina. Además, salió a la luz que Flávio Bolsonaro viajó con su familia en el avión privado de Daniel Vorcaro desde Miami a Brasil. Al comienzo de la campaña, el STF divulgó que Flávio estaba siendo oficialmente investigado por su relación con el caso Master.
Sin embargo, a pesar de todo, apenas el 21% de los electores asociaban el caso Master a Flávio Bolsonaro a finales de septiembre. El Tribunal Superior Eleitoral (TSE), presidido por el ministro bolsonarista Kássio Nunes, está intentando limpiar la imagen de Flávio Bolsonaro: ha ordenado a lo largo de la campaña la eliminación de contenido que vincula al candidato a casos de corrupción. El miércoles determinó la eliminación de posts que asocian a Flávio Bolsonaro con la operación Unha e Carne, que detuvo a Márcio Canella, recién elegido diputado regional en Río de Janeiro, por vínculos con la milicia y el Comando Vermelho (CV). Flávio Bolsonaro había manifestado su “apoyó integral” a la campaña de Canella, a quien definió como “amigo”.
En el turbulento debate televisivo de la Band TV, Lula se sacó una carta de la manga: desafió a Flávio Bolsonaro a abrir el sigilo de su cuenta bancaria y su teléfono móvil. El martes, Lula solicitó en el TSE la abertura de su sigilo, el de su mujer Janja da Silva y de sus cinco hijos con la condición de que Flávio Bolsonaro haga lo mismo. Flávio Bolsonaro no lo hará, según fuentes de la dirección de su campaña. El senador izquierdista Camilo Santana apunta a que la negativa radica en la sospecha sobre el despacho de abogados de Flávio Bolsonaro, que facturó 13,7 millones mientras ejercía su cargo de senador. La facturación ya está siendo investigada por la Policía Federal (PF), ya que la cuenta conjunta con Willer Tomas es una de las usadas por el senador. Se sospecha que Flávio Bolsonaro era el socio oculto de una Best bet, una casa de apuestas online, según informan medios locales. El propio aumento de su patrimonio declarado en el TSE ya es de por sí sospechoso: Flávio Bolsonaro declaró tener 8,1 millones en patrimonio (1,43 millones de euros), un 370% más que en 2018, antes de ser senador.
Mientras Flávio Bolsonaro no acepta el desafío de Lula, el hashtag #quebraosigiloFlávio reina en la producción de memes en las redes sociales y “flávio corrupção” está entre los términos más buscados del Google Trends.