La revolución de los flamencos: una ola de protestas planta cara a un resort de lujo de la familia Trump en Albania

Helena Smith

4 de junio de 2026 18:56 h

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Una serie de protestas en Albania contra un proyecto de complejo turístico de lujo respaldado por el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, se intensificarán después de que los opositores rechazaran una oferta del primer ministro del país “para debatir soluciones”.

Miles de personas salieron a las calles de Tirana por tercer día consecutivo este miércoles, algunas de ellas blandiendo flamencos hinchables en referencia al temido daño medioambiental, en medio de crecientes llamamientos para que se bloquee el proyecto.

También hay protestas previstas en el sur del país, donde recientemente comenzaron los trabajos preliminares del complejo de 1.600 millones de dólares (1.190 millones de libras esterlinas) en una zona considerada desde hace tiempo como una de las más sensibles desde el punto de vista medioambiental del Mediterráneo.

“De principio a fin ha habido una falta total de transparencia”, dice Aleksandr Trajce, director ejecutivo del principal grupo conservacionista del país, Protección y Preservación del Medio Ambiente Natural en Albania (PPNEA). “No hemos visto ninguna consulta pública ni documentación pública sobre los permisos, por lo que ahora lo que decimos es que, si retiran las excavadoras, quitan la valla y restauran los hábitats a su estado original, entonces podremos empezar a hablar”.

El primer ministro, Edi Rama, que ha defendido el proyecto como un hito en la trayectoria del país balcánico desde un Estado estalinista hasta un destino vacacional de lujo, propuso el martes reunirse con los manifestantes en un intento por desbloquear la situación. Pero el líder socialista también se mantuvo firme en su postura, afirmando: “No hay absolutamente ninguna posibilidad de que la inversión se detenga mientras yo esté aquí”.

Preocupaciones medioambientales

Como la organización ecologista más antigua de Albania, PPNEA dio la voz de alarma ante las advertencias de que una región con una biodiversidad y un patrimonio cultural únicos corría el riesgo de ser destruida.

A principios de este año, Ivanka Trump realizó una visita sorpresa al país acompañada de un equipo de arquitectos, recorriendo el emplazamiento destinado a un proyecto urbanístico por parte de la empresa de inversiones de su marido, Affinity Partners.

No solo no tiene precedentes, sino que se ha producido un colapso total del Estado de derecho, sin tener en cuenta a la sociedad, sin consideraciones medioambientales, sin permisos contractuales; simplemente, las excavadoras han entrado en acción

Está previsto que el complejo turístico abarque una zona que no solo incluye el afloramiento deshabitado de Sazan, la única isla de Albania, sino también los humedales y los hábitats costeros del parque nacional marino que lo rodea. Estas aguas se encuentran entre los últimos refugios de la foca monje del Mediterráneo, y la zona también alberga más de 200 especies de aves —muchas de ellas en peligro de extinción—, entre las que se incluyen flamencos y pelícanos dálmatas, según BirdLife International.

También se han destinado a su desarrollo extensas zonas de paisaje costero protegido, al norte de la localidad de Zvërnec, entre la laguna de Narta y el mar.

“Nunca habíamos visto nada parecido en las regiones protegidas de Albania”, afirma Trajce. “No solo no tiene precedentes, sino que se ha producido un colapso total del Estado de derecho, sin tener en cuenta a la sociedad, sin consideraciones medioambientales, sin permisos contractuales; simplemente, las excavadoras han entrado en acción”.

Protesta política más amplia

La alarma, dice, se ha convertido en indignación pública cuando los obreros comenzaron a levantar una valla de hormigón coronada con alambre de púas alrededor del emplazamiento cerca de Zvërnec, contrataron a una empresa de seguridad privada para protegerlo y la maquinaria pesada empezó a arrasar antiguas dunas y bosques de pino marítimo para despejar el camino y construir vías de acceso.

“Fue entonces cuando los vecinos se enfadaron de verdad”, dice. “Las personas que tenían tierras allí, o que trabajaban en ellas, de repente no podían acceder a ellas… Ahora ya ha dejado de ser solo una cuestión medioambiental. Es un asunto que afecta a los ciudadanos. Es mucho más grave”.

Esta semana, la Fiscalía Especial Anticorrupción de Albania (SPAK) anunció que había iniciado una investigación sobre los controvertidos cambios legislativos aprobados en 2024 en relación con las áreas protegidas.

Los promotores afirman que actuarán de forma responsable. “Nuestro enfoque sigue centrado en la gestión responsable, la mejora del medio ambiente, la creación de empleo y la generación de valor a largo plazo para las comunidades locales. Respetamos los procesos públicos e institucionales en curso”, afirma Asher Abehsera, presidente de Sazan Real Estate Development LLC, que está desarrollando los planes en colaboración con la empresa de Kushner.

“No tenía que ver con Trump, sino con Jared como inversor”

Rama, que obtuvo un cuarto mandato el año pasado con la promesa de llevar a Albania a la UE para 2030 y está ansioso por atraer inversiones a un país que sigue estando entre los más pobres de Europa, también niega que el proyecto ponga en peligro su costa virgen.

El 1 de junio declaró ante el Parlamento albanés que las negociaciones aún estaban en curso y que aún no se había concretado una propuesta definitiva. Y en una declaración el miércoles, afirmó: “Es muy importante que sigamos siendo acogedores, que sigamos siendo justos y que bajo ninguna circunstancia se nos estigmatice como un país donde los inversores se enfrentan a hostilidad”.

En una entrevista con The Guardian antes de que se aprobara inicialmente el proyecto, Rama reveló que el interés de Kushner por Albania se remonta a años atrás, “cuando Trump no estaba ni mucho menos a punto de convertirse en presidente de Estados Unidos y parecía más cerca de ir a la cárcel que a la Casa Blanca”.

“No tenía que ver con Trump, sino con Jared como inversor estadounidense con un gran proyecto”, afirmó.

Aislada durante casi 50 años bajo el yugo de un régimen que prohibía viajar, Albania se ha vuelto cada vez más popular entre los visitantes atraídos por su belleza natural y su asequibilidad.

Para sus partidarios, la apuesta de Rama por atraer a inversores de alto nivel se considera imprescindible si se quiere evitar que el destino caiga en las trampas del turismo excesivo. Pero para sus detractores, la polémica también ha alimentado el creciente descontento con el Gobierno. “La ira no va dirigida tanto contra Kushner o Ivanka Trump como contra el Gobierno y la forma en que ha gestionado esto”, afirma Trajce.

Se ha solicitado a Affinity Partners que haga declaraciones al respecto.