Acaba otra legislatura sin aprobar la reforma del Estatuto de Autonomía de La Rioja
Era abril de 2019 cuando en el pleno de San Millán de la Cogolla aprobaba la reforma del Estatuto de Autonomía de La Rioja. Una norma que supuso la mayor actualización del estatuto desde su aprobación y que todavía sigue bloqueada en la fase de tramitación ante las Cortes Generales en Madrid. Con estas recién disueltas por la convocatoria de elecciones anticipadas, termina una legislatura en la que no se ha dado ningún paso hacia su aprobación.
La disolución de las cortes generales provoca que todas las leyes en tramitación caducan, por lo que tendrían que volver a presentarse en la próxima legislatura. No ocurre lo mismo con las iniciativas legislativas populares ni con las proposiciones de ley que remiten los parlamentos autonómicos, que habitualmente son estatutos, como en el caso de La Rioja. Estas proposiciones de ley, que se tratan por orden de presentación el primer martes de cada mes que hay pleno, se quedan en estado latente pendientes de la formación de un nuevo parlamento nacional para continuar el trámite.
No obstante, no es una cuestión de tiempo porque a la reforma del Estatuto de Autonomía riojano ya le hubiera tocado llegar al Congreso de los Diputados y de hecho asuntos de otras autonomías presentados más tarde, la han adelantado. Sin embargo, la Cámara Baja solicitó formalmente al Parlamento de La Rioja la designación de una delegación de hasta un máximo de tres diputados autonómicos, tal y como recoge el artículo 87.2 de la Constitución, para defender la reforma en el pleno de admisión a trámite y hasta el momento la presidenta no la ha designado.
Desde el Parlamento justifican que “se están intentando que puedan tomar parte los grupos representados en el arco parlamentario para favorecer el máximo consenso”. Es decir, el Parlamento de La Rioja quiere que en esa delegación haya un representante de cada uno de los cuatro partidos políticos que forman ahora la cámara autonómica a pesar de que la Constitución recoge que deben ser máximo tres y que el objetivo de la delegación es defender la reforma ante el Congreso, algo sobre lo que Vox (uno de esos cuatro grupos políticos) ya votó en contra en 2021.
En 2019, sin embargo, sí se designó esa delegación, que compusieron entonces Jesús Ángel Garrido por el PP, Raúl Díal por el PSOE y Pablo Baena por Ciudadanos, que defendieron la reforma en un pleno que la convocatoria de elecciones anticipadas y la pandemia retrasaron a 2021. Entonces fue tomada en consideración con 262 votos a favor, 23 abstenciones y los 52 votos de Vox en contra.
Tras este pleno, comienza el trámite en el Congreso que contempla la presentación de en enmiendas, la ponencia e incluso podría volver a remitirse al Parlamento regional para la subsación de errores. Entonces, en 2021, se llegaron a registrar 39 enmiendas pero en mayo de 2023 concluyó la legislatura y el proceso tuvo que reiniciarse de nuevo, pero en esta legislatura no se ha avanzado.
Ante esta situación, la reforma del estatuto de autonomía sigue encallada. En la refoma destacaban aspectos como la supresión de los aforamientos políticos, la capacidad legislativa de urgencia a traveés de Decretos-Leyes y la defensa explícita del tejido socioeconómico riojano frente al efecto frontera con las comunidades vecinas con regímenes fiscales especiales. Más de siete años después de aprobarse por unanimidad de los cuatro grupos políticos que conformaban entonces el Parlamento de La Rioja, termina una legislatura sin que ese mismo órgano de pasos hacia delante para su aprobación.