Cáritas pide 100 pisos de alquiler social al año en La Rioja tras dispararse un 78% la atención a personas que viven en una habitación
Cáritas La Rioja urge a las Administraciones públicas a adoptar medidas concretas para hacer frente a la crisis habitacional que afecta a las personas en situación de vulnerabilidad y garantizar su acceso a una vivienda digna y asequible. Entre sus principales reivindicaciones figuran la puesta a disposición de al menos 100 viviendas al año para alquiler social, la creación de un Observatorio de la Vivienda en La Rioja y la actualización de la legislación autonómica.
Son propuestas realizadas por la entidad social durante la presentación de las V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social que se celebrarán los días 9, 10 y 12 de noviembre en Logroño. Jornadas que este año abordarán la realidad de quienes tiene que vivir en habitaciones, el suo de datos para orientar las políticas de vivienda y las experiencias de entidades que desarrollan recuros habitacionales.
El director de Cáritas La Rioja, David García, ha explicado que “el desajuste entre los precios de compra y alquiler, los ingresos de los hogares y la escasez de alternativas asequibles está dificultando el acceso a una vivienda digna y empujando a miles de personas y familias hacia situaciones de precariedad”. Por esta razón, “solo un compromiso firme y coordinado de las Administraciones, con recursos adecuados, permitirá hacer frente a la pobreza y la exclusión residencial que ya sufren muchos hogares y evitar que se agraven”. Y es que, “las ayudas económicas y los recursos de alojamiento de las entidades sociales, aunque necesarios para atender las circunstancias más urgentes, no pueden sustituir la responsabilidad de los poderes públicos de garantizar el derecho a la vivienda”.
Por su parte, el responsable de Comunicación Cristiana de Bienes de Cáritas La Rioja, Carmelo Juárez, ha detallado los principales indicadores de exclusión residencial y la experiencia de la entidad en el acompañamiento de las personas afectadas. Así, ha relatado que la limitada disponibilidad de vivienda pública y de opciones de alquiler asequible constituye uno de los principales obstáculos para atender las necesidades residenciales de los hogares con menos recursos. Según los datos facilitados por el Gobierno de La Rioja al Parlamento autonómico, “en febrero de 2026 el parque público autonómico contaba con 204 viviendas en gestión activa, de las cuales 143 estaban adjudicadas y habitadas y otras 61 se encontraban en procesos previos a su nueva adjudicación”.
A esta realidad se suma la escasa presencia de alquileres por debajo del precio de mercado. Según la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 solo el 1,2 por ciento de los hogares riojanos vivía en una vivienda alquilada a un precio inferior al de mercado, frente al 3,5 por ciento de media estatal. Este indicador incluye distintas modalidades de alquiler reducido, no exclusivamente vivienda pública.
Por su parte, el IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en La Rioja apunta a que en 2024 el 14,3 por ciento de la población riojana, unas 46.000 personas, presentaba algún problema de exclusión social relacionado con la vivienda. El informe estima que alrededor de 10.000 personas vivían en situación de vivienda insegura —por tenencia precaria, amenazas de pérdida del alojamiento o violencia en el hogar— y unas 26.000 residían en viviendas inadecuadas, con deficiencias graves, hacinamiento o falta de suministros o equipamientos básicos. Dado que ambas circunstancias pueden coincidir, FOESSA cifra en unas 31.000 las personas afectadas por al menos una de ellas.
“Las personas que no cuentan con capacidad económica para acceder al mercado ordinario se ven obligadas a desplazar su búsqueda de alojamiento hacia habitaciones, subarriendos, acuerdos informales o casas en malas condiciones. Esta situación afecta especialmente a hogares jóvenes, monoparentales, personas migrantes, hogares con baja intensidad laboral y con ingresos insuficientes o variables. La vivienda se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la inclusión social”., ha explicado Carmelo Juárez.
A este diagnóstico se añade el estudio de la Fundación FOESSA La vivienda imposible: del alquiler inaccesible al realquiler de supervivencia, que analiza las dificultades económicas para acceder al mercado residencial. Según sus estimaciones, el 26,5 por ciento de las personas que vivían de alquiler en La Rioja en 2024 no dispondría hoy de ingresos suficientes para acceder de nuevo al mercado en condiciones económicamente sostenibles, es decir, sin destinar más del 30 por ciento de sus ingresos a pagar un alquiler de referencia. “La crisis habitacional ya no afecta únicamente a quienes carecen de ingresos: también está empobreciendo a personas que trabajan y poniendo en riesgo proyectos de vida que hasta ahora habían logrado sostenerse. Tener un empleo no garantiza poder acceder a un hogar estable y seguro”, ha señalado el responsable de Comunicación Cristiana de Bienes.
Estas dificultades forman parte de la realidad que Cáritas La Rioja encuentra diariamente en sus servicios de acogida y programas de acompañamiento. “Hay familias que están dedicando no solo el 40 por ciento de sus ingresos a vivienda, sino el 60 por ciento”, asegura Juárez. Y destintar una proporción de dinero tan elevada “compromete la capacidad para afrontar gastos básicos como la alimentación, los suministros, los tratamientos sanitarios o la educación de los hijos”.
El responsable de Comunicación Cristiana de Bienes ha alertado también de la incertidumbre que viven muchas familias cuyos contratos de alquiler de cinco años están próximos a vencer: “Temen que, al finalizar el contrato y negociar nuevas condiciones, la renta aumente hasta una cantidad que no puedan asumir, lo que pone en riesgo su permanencia en la vivienda”.
Familias viviendo en una habitación
Una de las manifestaciones más preocupantes de esta realidad es el aumento de personas y familias que se ven obligadas a vivir en una habitación. En 2025, Cáritas La Rioja proporcionó ayudas a 802 personas cuyo hogar era una habitación, 187 de ellas menores de edad. La cifra representa un incremento del 78,6 por ciento respecto a las 449 personas que recibieron apoyo en esa situación durante 2024. “Nos preocupa especialmente que haya familias enteras, con niños y niñas, para las que una habitación es el único lugar disponible para descansar, comer, guardar pertenencias, relacionarse, estudiar, trabajar y criar. En un espacio mínimo de supervivencia se concentra todas las funciones de la vida cotidiana que deberían de repartirse en una vivienda adecuada”, ha denunciado Carmelo Juárez. El esfuerzo económico que Cáritas dedica a atender estas necesidades refleja la magnitud del problema. El año pasado, la entidad destinó 144.196,37 euros a ayudas directas relacionadas con la vivienda, el 63 por ciento de todas las ayudas económicas concedidas durante el ejercicio.
26 viviendas de Cáritas en La Rioja
Además de las ayudas económicas, Cáritas La Rioja dispone actualmente de 26 viviendas entre las del Proyecto de Alojamientos Temporales y las casas rurales cedidas por la Diócesis, en las que residen 82 personas. “Prevemos ampliar estos recursos hasta alcanzar próximamente las 30 viviendas. En ellas, además de proporcionar alojamiento, ofrecemos acompañamiento social y educativo para favorecer la autonomía y los procesos de inclusión”, ha avanzado.
La entidad desarrolla también el proyecto Personas con Hogar, dirigido a personas en situación de sinhogarismo y basado en la metodología Housing First, que sitúa el acceso a una vivienda independiente al comienzo del proceso de acompañamiento. “Entre enero y octubre de este año, hemos atendido a 150 personas en situación de calle o alojadas en recursos específicos para personas sin hogar. De ellas, 63 tienen entre 18 y 35 años, lo que supone el 42 por ciento del total”, ha afirmado.
Las soluciones
Ante este escenario, Cáritas La Rioja reclama a las Administraciones públicas impulsar una respuesta estructural a la crisis habitacional que afecta a las personas en situación de vulnerabilidad. “Solicitamos a los gestores que pongan a disposición al menos cien viviendas destinadas al alquiler social cada año. Necesitamos compromisos concretos, con actuaciones planificadas y recursos suficientes, para que las personas y familias que hoy quedan fuera del mercado ordinario puedan encontrar un alojamiento digno”, ha defendido el director de la entidad. Para sostener este incremento, Cáritas reclama que el Gobierno de La Rioja destine una partida presupuestaria anual de unos 15 millones de euros a la construcción de vivienda para alquiler social. Esta cantidad es una estimación inicial, que deberá concretarse en función de las características y los costes reales de las promociones.
La organización propone además captar con urgencia viviendas existentes, mediante su adquisición o alquiler a terceros, para aumentar la oferta sin depender únicamente de los plazos de construcción. Pide que las actuaciones se distribuyan por el territorio riojano en función de la demanda residencial de cada municipio. “Si una entidad social como Cáritas, con recursos limitados, puede gestionar viviendas y acompañar a las familias que residen en ellas, las Administraciones públicas pueden desarrollar una respuesta de mayor alcance que ofrezca soluciones a muchas más personas”, ha afirmado David García.
Junto a la ampliación del parque residencial, Cáritas considera preciso actualizar la legislación autonómica. “Debemos avanzar hacia el reconocimiento del acceso a la vivienda como un derecho subjetivo, de manera que las personas que cumplan los requisitos establecidos puedan exigir una respuesta efectiva de las Administraciones. También necesitamos una mayor coordinación entre las políticas de vivienda y los servicios sociales, porque las dificultades residenciales están estrechamente relacionadas con otras situaciones de vulnerabilidad”, ha expuesto el director.
Otra de las propuestas es la creación de un Observatorio de la Vivienda en La Rioja. Según ha explicado el director, “es necesario un organismo que permita analizar de forma rigurosa y permanente la situación residencial de nuestra comunidad, conocer dónde se concentran las necesidades y qué dificultades encuentran las familias. Esa información debe servir para formular propuestas concretas a las Administraciones y evaluar si las medidas que se ponen en marcha están dando resultado”.
V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social
Con el propósito de profundizar en esta realidad y conocer experiencias desarrolladas en otros territorios, Cáritas La Rioja celebrará el 9, 10 y 12 de noviembre, a las 19:30 h, sus V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social con la colaboración del Ayuntamiento de Logroño y Fundación Ibercaja. Bajo el título “Se busca hogar: la vivienda y la exclusión social”, tendrán lugar tres sesiones de acceso libre hasta completar el aforo.
El lunes 9 de noviembre, en el Espacio Lagares de Logroño, Guillermo Oteros, coordinador del departamento de Análisis Social y Observatorio de la Realidad de Cáritas Diocesana de Barcelona, ofrecerá la conferencia “Exclusión compartida. Vivir en una habitación”.
El martes 10 de noviembre, también en el Espacio Lagares y a la misma hora, Mattias Bergman, jefe de la Sección de Innovación e Inspección de la Dirección General de Vivienda del Gobierno de Navarra, impartirá la ponencia “Políticas de vivienda basadas en datos: del Observatorio a la práctica”.
El jueves 12 de noviembre, a las 19:30 h, la Fundación Ibercaja La Rioja (Plaza Diversidad, 2, Logroño) acogerá la sesión “Recursos habitacionales para el acceso a la vivienda”, en la que participarán Sergio Rodríguez, director de la Fundació Habitatge Social (Cataluña), y Amaia Porres, directora de la Fundación Eguzkilore (Bizkaia).