El BM Logroño se reencuentra

Rioja2

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El BM Logroño se reencontró con su balonmano y demostró que lo acontecido el otro día en el Palacio fue un accidente del que parece ha aprendido el bloque riojano. Superó con solvencia a Nava por 27-34 en un partido con muchos goles (pocas paradas, 18), ritmo e intensidad en el que los de Miguel Ángel Velasco fueron capaces de imponer su estilo después del 2-0 inicial. Con fluidez y velocidad en ataque, los franjivinos (de azul en tierras segovianas) se hicieron firmes en defensa alternando el 6-0 y el 5-1 con un Edu Cadarso polivalente y donde Dorado (9 de 9, con 6 penaltis) y Balenciaga (10 goles y unas cuantas asistencias) resultaron una pesadilla para los locales que empujaron hasta el pitido final más allá de que fueran perdiendo por hasta diez tantos de diferencia (20-30).

El 2-0 de partida podía recordar a lo vivido el pasado miércoles, pero Sánchez-Migallón y Dorado se encargaron de poner las cosas en su sitio. Fueron unos primeros minutos de equilibrio e igualdad en el electrónico hasta el 5-5. Un parcial de 0-3 con goles rápidos de Edu Cadarso, Balenciaga y Casado daban una ventaja que no perdería el bloque logroñés. Con esa diferencia y pese a que Nava marcaba con cierta regularidad, el BM Logroño optó por prestar atención a su ataque, sin descuidar la retaguardia. Quiso avivar el partido, meter un ritmo endiablado que su oponente no pudiera aguantar. Surtió efecto ese planteamiento.

Del 7-10 se dio paso al 8-13 y al posterior 10-15 tras un nuevo gol de Balenciaga, que destapó el tarro de las esencias. Dorado, pletórico en el acierto este sábado, ampliaba hasta el 12-18 con aún cinco minutos para cerrar el primer acto. Nava apretó para recortar en el ecuador gracias a los tantos de Rodrigo Pérez y Vujovic, 14-18. Era importante no permitir que el bloque de Zupo Equisoain creyera en la remontada, por lo que el conjunto riojano no dudó en continuar avivando el ritmo. Dorado y David Cadarso permitían el 15-20.

Nava lo intentaba, pero no era el día. Su defensa y su portería no estaba (5 paradas en media hora). En este sentido, Rangel, bajo palos, tampoco tuvo que emplearse a fondo (10 paradas en total) porque era un partido de ataques y el BM Logroño se olvidó de sus habituales preocupaciones en esa faceta para desarbolar a un rival obligado por el marcador adverso. Sobre todo, cuando a 12 minutos del final, el 20-30 determinaba que el triunfo, salvo hecatombe, iba para Logroño. Simenas, 7 de 7, se reivindicaba, pero Balenciaga, los hermanos Cadarso, Moreira desde el pivote, y Dorado, no estaban por la labor de echar al traste el fenomenal trabajo realizado. Por eso, aunque Nava fue maquillando, el goteo de goles fue constante hasta que el 27-34 resultó definitivo.

Foto: BM Logroño