Investigadores riojanos hallan una secuencia de tratamiento más eficaz contra el cáncer de páncreas metastásico
Investigadores del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), el Hospital Universitario San Pedro y la Universidad de La Rioja han identificado una secuencia de tratamiento que podría mejorar la supervivencia de los pacientes con adenocarcinoma ductal de páncreas metastásico, uno de los tumores con peor pronóstico y mayor mortalidad.
Los resultados del estudio apuntan a que comenzar el tratamiento con el esquema FOLFIRINOX y administrar posteriormente gemcitabina más nab-paclitaxel (GEM-NABP) proporciona mejores resultados clínicos que la estrategia inversa.
Cabe destacar que el adenocarcinoma ductal de páncreas suele diagnosticarse en fases avanzadas, cuando la cirugía ya no es una opción y el tratamiento se basa en quimioterapia paliativa. Aunque existen diferentes combinaciones terapéuticas disponibles, la evidencia científica no había podido determinar cuál era el orden más adecuado para administrarlas cuando los pacientes pueden recibir varias líneas de tratamiento.
Relevancia de la secuencia terapéutica
El estudio evaluó la eficacia y toxicidad de los principales tratamientos empleados en primera y segunda línea de quimioterapia. En una primera fase se analizaron los resultados de 168 pacientes tratados inicialmente con FOLFIRINOX, gemcitabina o gemcitabina más nab-paclitaxel. Posteriormente, se estudió la evolución de los 80 pacientes que pudieron recibir una segunda línea de tratamiento.
Los resultados muestran que FOLFIRINOX y GEM-NABP ofrecen una supervivencia similar como tratamiento inicial y ambos superan claramente a la gemcitabina administrada en monoterapia. Sin embargo, FOLFIRINOX presentó una mayor toxicidad durante esta primera fase del tratamiento.
La principal aportación del estudio se observa en la segunda línea terapéutica. Los investigadores comprobaron que los pacientes que habían iniciado el tratamiento con FOLFIRINOX obtenían una mayor supervivencia cuando posteriormente recibían un esquema basado en gemcitabina, especialmente la combinación GEM-NABP. En cambio, aquellos tratados inicialmente con GEM-NABP obtuvieron peores resultados cuando la segunda línea consistió en tratamientos basados en fluoropirimidinas, como FOLFOX6.
En conjunto, la secuencia FOLFIRINOX seguida de GEM-NABP se asoció a una mayor supervivencia y a un perfil de toxicidad más favorable que la estrategia inversa.
Base para futuros ensayos clínicos
Los investigadores destacan que, al tratarse de un estudio retrospectivo realizado en un único centro hospitalario, los resultados deben interpretarse con cautela. No obstante, consideran que la evidencia obtenida genera una hipótesis sólida que justifica el desarrollo de ensayos clínicos prospectivos y aleatorizados para confirmar cuál es la secuencia óptima de tratamiento en pacientes con cáncer de páncreas metastásico.
De confirmarse estos hallazgos, la estrategia de iniciar el tratamiento con FOLFIRINOX y continuar con GEM-NABP podría contribuir a optimizar el manejo de una enfermedad con escasas opciones terapéuticas y mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de los pacientes candidatos a recibir varias líneas de quimioterapia.
El estudio ha sido publicado en la revista científica BMC Cancer y ha contado con la participación del investigador principal de la unidad de Angiogénesis del CIBIR, Alfredo Martínez; el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario San Pedro, Alfonso Martín-Carnicero; y las investigadoras Ana González-Marcos y Rocío del Campo-Pedrosa, de los Departamentos de Ingeniería Mecánica y de Ingeniería Eléctrica, respectivamente, de la Universidad de La Rioja.