Lanzan un explosivo casero contra los agentes de Guardia Civil en la cuarta redada de drogas a un clan de Calahorra
La Guardia Civil, en el marco de la operación “Sesamgade”, ha detenido a cuatro varones e investigado a una mujer, de entre 19 y 52 años, todos ellos residentes en Calahorra e integrantes de un clan familiar. Se les considera presuntos autores, en distinto grado de participación, de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y de un delito de atentado contra agentes de la autoridad.
Este último delito habría sido cometido por uno de los detenidos, quien, al detectar la llegada del operativo policial a una de las viviendas investigadas, lanzó desde una ventana un artefacto explosivo de fabricación casera con la presunta intención de causar daños y dificultar la intervención de los agentes.
El artefacto, elaborado de forma artesanal, provocó una fuerte deflagración y generó una situación de elevado riesgo para los efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) que participaban en el dispositivo. Esta acción habría permitido a los moradores del inmueble disponer de tiempo suficiente para deshacerse de sustancias estupefacientes e intentar ocultar otros efectos de interés para la investigación.
La operación se inició en octubre de 2025, después de que la Guardia Civil detectara un nuevo repunte de personas consumidoras de sustancias estupefacientes en el entorno de las calles Pilarte, Carreteros, Santiago, Raón y Sol, situadas en el Casco Antiguo de Calahorra.
Esta reactivación de la actividad de menudeo generó preocupación entre los vecinos de la zona, que observaron cómo la compraventa de droga volvía a producirse con frecuencia, en numerosas ocasiones a plena luz del día. La situación estaba afectando a la convivencia vecinal y propiciando la aparición de altercados e incidentes.
Durante los primeros meses de investigación, los agentes constataron que la venta de sustancias estupefacientes, principalmente hachís, marihuana y speed, era llevada a cabo por cuatro varones y una mujer pertenecientes a un clan familiar conocido por los investigadores debido a sus antecedentes relacionados con este tipo de actividad delictiva.
Las actuaciones se centraron en determinar el grado de participación de cada uno de los implicados, conocer el modus operandi empleado y localizar los inmuebles y puntos utilizados para el almacenamiento y ocultación de las sustancias estupefacientes.
El avance de la investigación permitió establecer que el principal responsable del grupo, sobre el que ya se había actuado en anteriores ocasiones por hechos relacionados con el tráfico de drogas, había reforzado las medidas de seguridad para dificultar la acción policial.
Entre estas medidas destacaba el establecimiento de puntos de vigilancia en los accesos a la zona donde desarrollaban su actividad. Para ello, contaban con la colaboración de personas que actuaban como “aguadores”, encargadas de alertar de forma inmediata sobre la presencia policial o cualquier movimiento que pudiera comprometer las operaciones de venta.
Asimismo, los investigados utilizaban patinetes eléctricos para desplazarse con rapidez por el Casco Antiguo y acudir a distintos comercios y establecimientos de la zona, donde efectuaban las entregas de droga a los compradores, tratando de pasar desapercibidos.
Los investigadores constataron, además, que la actividad de venta se intensificaba coincidiendo con la celebración de festivales y eventos musicales en la ciudad, aprovechando la mayor afluencia de personas para incrementar el número de transacciones.
Una vez reunidos los indicios que vinculaban a los investigados con la actividad delictiva, entre ellos decenas de aprehensiones de sustancias estupefacientes realizadas a consumidores que acababan de adquirir la droga, se llevó a cabo la entrada y registro de dos domicilios ubicados en el Casco Antiguo de Calahorra.
Como resultado de los registros, los agentes intervinieron sustancias estupefacientes dispuestas para su venta, dinero en efectivo, útiles destinados al envasado y dosificación de droga, así como un kilogramo de sustancia de corte presuntamente destinada a la adulteración de miles de dosis de speed.
Esta constituye la cuarta actuación desarrollada por la Guardia Civil contra integrantes de este clan familiar, tras las intervenciones realizadas en 2015, 2022 y 2024. La sucesión de actuaciones evidencia la persistencia de su presunta actividad delictiva y su vinculación con el tráfico de drogas en el Casco Antiguo de Calahorra.
La operación ha sido llevada a cabo por agentes del Área de Investigación de Calahorra. En ella han participado efectivos de la USECIC, el Servicio Cinológico con perros detectores de droga y patrullas de Seguridad Ciudadana.