Un policía fuera de servicio salva a nueve perros atrapados por un incendio en Villamediana de Iregua
Un agente de la Policía Nacional destinado en la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja rescató este miércoles, junto a varios vecinos de Villamediana de Iregua, a nueve perros que se encontraban atrapados en una finca amenazada por un incendio forestal declarado en las inmediaciones de la cantera del municipio.
Los hechos ocurrieron en torno a las dos de la tarde, cuando el policía, que ya había finalizado su jornada laboral y se dirigía a su domicilio, observó una importante columna de humo procedente de una zona rural. Ante la posibilidad de que el fuego pudiera afectar a personas o viviendas cercanas, decidió desviarse de su recorrido para comprobar la situación.
Al llegar al lugar se encontró con un trabajador municipal que ya había cortado el tráfico en la zona y que le puso en antecedentes de que junto a las llamas existía una finca habitada. Al aproximarse, el agente comprobó que el fuego avanzaba con rapidez sobre monte bajo y varios olivos, y que en el interior de la propiedad había varias perreras con animales atrapados. En ese momento todavía no habían llegado los servicios de emergencia ni los responsables de la finca, aunque dos vecinos ya se encontraban en el lugar intentando ayudar sin saber muy bien cómo actuar.
Ante el riesgo inminente de que los perros fallecieran asfixiados por el humo o alcanzados por las llamas, el agente accedió al recinto saltando la valla perimetral para comprobar en primer lugar que no hubiera ninguna persona en el interior. Tras verificar que la finca estaba desocupada, y ante la imposibilidad de abrir la puerta desde dentro, salió nuevamente del recinto antes de quedar atrapado por el avance del fuego, y forzó el candado de acceso con una herramienta hallada en las inmediaciones para poder entrar de nuevo y comenzar la evacuación.
En esa labor fue decisiva la ayuda de tres vecinos que se encontraban junto a la finca y que, pese a no atreverse inicialmente a coger a los perros por miedo a ser mordidos, colaboraron activamente sacando uno a uno a los nueve perros de caza de sus perreras. Cuando uno de los animales escapó hacia una zona ya afectada por el incendio, el grupo localizó un remolque de transporte para perros existente en la finca, forzó su cierre y consiguió introducir en él a todos los animales para trasladarlos, entre todos, aproximadamente 200 metros hasta una zona segura.
Bomberos y Guardia Civil se hacen cargo de la extinción
Poco después llegaron al lugar una patrulla de la Guardia Civil y varias dotaciones de bomberos, que se hicieron cargo de las labores de extinción. El agente y hasta seis vecinos más permanecieron en la zona colaborando con los equipos de emergencia en tareas de apoyo, como el despliegue de mangueras y el manejo de batefuegos, hasta que el fuego quedó controlado.
Como consecuencia de la actuación, el agente sufrió una herida cortante en la pierna izquierda al saltar la valla de la finca. Tras finalizar la intervención acudió a un centro sanitario de Logroño, donde fue atendido de la lesión, que no requirió sutura, y recibió la correspondiente vacuna antitetánica.
Según las primeras estimaciones, el incendio afectó a una superficie aproximada de 5.000 metros cuadrados.
La rápida reacción del agente, la colaboración del trabajador municipal y de una decena de vecinos, y la posterior intervención de bomberos y Guardia Civil permitieron poner a salvo a los nueve animales y controlar el incendio sin que se produjeran daños personales de mayor consideración.