La Rioja impulsa la guía ‘A flote’ para prevenir la conducta suicida en la juventud

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El subdirector general de Estrategia de Salud Mental y Emocional, Carlos Piserra, el director del Instituto Riojano de la Juventud (IRJ), Juan Diego Alcaide, y la directora de la Cátedra Extraordinaria de Salud Mental de la Universidad de La Rioja y coautora de la publicación, Adriana Díez Gómez del Casal, han presentado este miércoles, 21 de octubre, la guía ‘A flote. Estrategias psicosociales para navegar durante un oleaje existencial’, un documento dirigido a la prevención de la conducta suicida entre los jóvenes riojanos.

La publicación ofrece información y herramientas prácticas para identificar señales de alerta, comprender el sufrimiento emocional, acompañar a personas que atraviesan situaciones difíciles y conocer los recursos de ayuda disponibles. Su contenido está basado en la evidencia científica y utiliza un lenguaje cercano, ilustraciones y ejemplos de situaciones cotidianas para facilitar la comprensión de los mensajes preventivos.

La guía se puede descargar a través de un código QR y está disponible en la web de Rioja Salud, en el siguiente enlace: https://www.riojasalud.es/files/content/salud-publica-consumo/a-flote.pdf.

Una guía práctica para reconocer señales de alerta y saber cómo actuar

Finalmente, la directora de la Cátedra Extraordinaria de Salud Mental de la Universidad de La Rioja y coautora de la publicación, Adriana Díez Gómez del Casal, ha explicado los principales contenidos de ‘A flote’ y las herramientas prácticas que ofrece para reconocer situaciones de riesgo, acompañar a otras personas y afrontar momentos de dificultad emocional.

Díez Gómez del Casal ha destacado que el objetivo ha sido acercar a los jóvenes un recurso práctico, dinámico y atractivo, basado en la evidencia científica, que contribuya a reducir el estigma y facilite la detección temprana del sufrimiento emocional. “Conocer nos da herramientas para poder intervenir cuanto antes”, ha señalado. En este sentido, ha explicado que la guía ayuda a reconocer señales de malestar tanto en uno mismo como en los demás, incluidos cambios emocionales, de comportamiento, de sueño o de alimentación, y propone un “kit de salvamento” para que los adolescentes desarrollen sus propios recursos de autocuidado y sepan cuándo y dónde pedir ayuda.

Asimismo, ha subrayado que la colaboración entre profesionales de los ámbitos sanitario, universitario, juvenil y educativo ha permitido elaborar una guía cercana a las necesidades reales de los jóvenes. Esta publicación se suma a otras actuaciones de la Cátedra Extraordinaria de Salud Mental, como la formación de profesionales y familias y el programa PositivaMente, que se desarrolla con alumnado de primero de ESO y primero de Bachillerato en centros educativos de distintos municipios riojanos. Estas iniciativas trabajan habilidades para reconocer el malestar, escuchar, apoyar a los compañeros y recurrir a los recursos de ayuda, con el propósito de proporcionar herramientas preventivas antes de que las dificultades emocionales se intensifiquen.

Bajo el título ‘A flote’, la guía utiliza la metáfora de una travesía marítima para explicar cómo afrontar momentos de dificultad emocional. A través de los personajes Nora y Álex, plantea distintas situaciones que pueden experimentar los jóvenes y ofrece orientaciones para responder ante ellas.

El documento se estructura en cinco grandes bloques. El primero, ‘¿Sabías que…? Verdades que salvan vidas’, aborda 15 creencias erróneas relacionadas con la conducta suicida. Entre ellas, la idea de que preguntar a una persona si está pensando en suicidarse aumenta el riesgo, que quienes expresan su sufrimiento únicamente buscan llamar la atención o que no existen señales previas que permitan identificar una situación de riesgo.

El segundo apartado, ‘Tras las pistas: ¿A qué debo estar atento/a?’, identifica distintas señales de alerta que pueden manifestarse a través de las palabras, las emociones, los comportamientos o las relaciones sociales. Entre ellas figuran las expresiones de desesperanza, el aislamiento, los cambios bruscos de conducta, la pérdida de interés por actividades habituales o determinados mensajes de despedida.

La publicación recuerda que ninguna señal aislada permite explicar por sí sola una situación de riesgo, pero que la aparición de cambios significativos requiere atención y acompañamiento.

Por su parte, el apartado ‘Sospechas confirmadas: ¿Y ahora, qué?’ ofrece recomendaciones para actuar cuando una persona cercana manifiesta pensamientos suicidas. Entre las principales pautas se encuentran mantener la calma, escuchar sin juzgar, reconocer el sufrimiento de la otra persona, evitar minimizar sus emociones, no prometer mantener el secreto ante una situación de riesgo y facilitar el contacto con personas adultas y profesionales especializados.

Cinco herramientas prácticas para afrontar el malestar emocional

Uno de los apartados centrales de la publicación es ‘A flote: Mi kit de salvamento’, que propone cinco actividades prácticas dirigidas a identificar recursos personales, reforzar las redes de apoyo y desarrollar habilidades para afrontar situaciones difíciles.

Entre estas herramientas se incluye la elaboración de un plan de seguridad personal, que permite identificar señales de alarma, estrategias de afrontamiento, personas de confianza y recursos especializados a los que acudir cuando sea necesario.

La guía también incorpora ejercicios para reconocer las fortalezas personales y las redes de apoyo, definir objetivos vitales, aprender a expresar las emociones de manera adecuada y resolver problemas mediante el denominado método IDEAL, basado en identificar y definir los problemas, explorar alternativas, aplicar soluciones y evaluar los resultados.

Estas actividades buscan facilitar que los jóvenes reconozcan sus propias necesidades, identifiquen los apoyos disponibles y dispongan de herramientas para afrontar situaciones de dificultad emocional.

Recursos de ayuda y atención ante situaciones de riesgo

El último bloque de la guía, ‘¡SOS! ¿Cuándo y dónde pedir ayuda?’, incluye un sistema de orientación mediante un semáforo que permite diferenciar entre situaciones de malestar emocional que requieren apoyo y seguimiento, aquellas en las que es necesario buscar ayuda sin demora y las emergencias que precisan una intervención inmediata.

Asimismo, recoge los principales recursos de atención y apoyo disponibles, entre ellos el 112 de SOS Rioja, para situaciones de emergencia, y el 024, línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad.

También incorpora información sobre los centros de salud, los servicios de orientación educativa, los recursos del Instituto Riojano de la Juventud y distintas entidades de apoyo emocional y atención a las familias.

La guía ha sido elaborada por las investigadoras de la Universidad de La Rioja Raquel Falcó y Adriana Díez Gómez del Casal, con la colaboración de profesionales del Servicio Riojano de Salud, la Consejería de Educación y Empleo, el Instituto Riojano de la Juventud y ‘ConectaSuic’.

La publicación se enmarca en el trabajo de la Cátedra Extraordinaria de Salud Mental y del programa PositivaMente 2.0: Programa para la prevención de la conducta suicida en contextos educativos, financiado por la Comunidad Autónoma de La Rioja.

La importancia de la prevención y la detección precoz

Durante la presentación, Carlos Piserra ha incidido en la importancia de la prevención y de actuar de manera temprana ante las primeras señales de sufrimiento emocional. En este sentido, ha explicado que “la prevención de la conducta suicida no comienza cuando una persona llega a una situación de crisis, sino mucho antes. Empieza por reconocer el malestar emocional, escuchar sin juzgar, detectar las señales de alerta y facilitar que quienes necesitan ayuda puedan acceder a ella a tiempo”.

Piserra ha relacionado esta guía con el trabajo que se desarrolla a través de distintos recursos y programas de atención a la salud mental, entre ellos ‘ConectaSuic’, una iniciativa que aborda la prevención de la conducta suicida desde una perspectiva integral, mediante la atención a personas en situación de riesgo, el acompañamiento a sus familias, la formación de profesionales y la coordinación entre los ámbitos sanitario, educativo, social y comunitario.

“La prevención requiere la implicación de toda la sociedad. ‘ConectaSuic’ trabaja precisamente desde esa perspectiva, conectando profesionales y recursos para ofrecer una respuesta coordinada antes, durante y después de una situación de crisis. Materiales como esta guía contribuyen también a acercar la prevención a los entornos cotidianos de nuestros jóvenes”, ha señalado.

Asimismo, el subdirector general ha recordado la importancia de abordar las dificultades emocionales desde las primeras etapas de la vida, una línea de actuación en la que se enmarca el programa Saludablemente+, desarrollado en Atención Primaria y cuya vertiente infantojuvenil ha extendido recientemente su atención a la población infantojuvenil.

“La detección precoz y la atención psicológica adaptada a cada edad son fundamentales para abordar las dificultades emocionales y evitar que puedan evolucionar hacia problemas de mayor gravedad. Es importante que niños, adolescentes y familias sepan que existen recursos de apoyo y que pedir ayuda es siempre un paso adecuado”, ha añadido.

El acompañamiento y la promoción del bienestar emocional entre los jóvenes

Por su parte, el director del Instituto Riojano de la Juventud, Juan Diego Alcaide, ha abordado la importancia de acercar los recursos de bienestar emocional a la población joven y facilitar espacios de información, escucha y acompañamiento.

En este ámbito se enmarca R-HAZ-T, una iniciativa del Instituto Riojano de la Juventud dirigida a promover la salud mental y el bienestar emocional de los jóvenes riojanos, que incluye el servicio de orientación psicológica ‘Te Escucho Joven’, actividades formativas y propuestas de sensibilización y autocuidado.

“Desde el IRJ queremos seguir desempeñando un papel activo en la promoción y mejora de la salud mental de los jóvenes riojanos y ser un espacio de encuentro y apoyo para quienes lo necesitan. Para ello, ponemos a su disposición recursos y herramientas, una escucha cercana y una atención adaptada a las necesidades de cada joven”, ha señalado Alcaide.

El director del IRJ ha recordado que los jóvenes pueden acceder al “servicio de apoyo psicológico que les acompaña mediante sesiones presenciales y también a través de WhatsApp contactando con el 651 594 383. Además, se ofrece presencial y online dirigida tanto a jóvenes como a profesionales que trabajan en las distintas asociaciones juveniles de La Rioja”.