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Entrevista

“Estamos estudiando por primera vez el nivel de exposición a los pesticidas de los niños de la Isla”

El pediatra Raúl Cabrera, en el marco de su tesis doctoral, dirigida por el prestigioso grupo Sertox de la Unidad de Toxicología de la ULPG, toma muestras de sangre del cordón umbilical para determinar las posibles repercusiones de estas sustancias químicas en la salud. La investigación contempla un muestreo de 500 neonatos, la práctica totalidad de los partos registrados en un año en el Hospital General.

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El pediatra Raúl Cabrera es un defensor de la agricultura ecológica. Foto: LUZ RODRÍGUEZ

El pediatra Raúl Cabrera es un defensor de la agricultura ecológica. Foto: LUZ RODRÍGUEZ

El pediatra Raúl Cabrera está llevando a cabo el primer estudio que se realiza en la Isla para determinar el nivel de exposición a los pesticidas de los niños. Este relevante trabajo se desarrolla en el marco de su tesis doctoral que, bajo el título ‘Monitorización del nivel de pesticidas en neonatos de La Palma y posibles repercusiones en su salud’, dirige la Unidad de Toxicología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), puntera a nivel nacional en investigaciones en este campo.

Este especialista en Pediatría, con plaza fija en el consultorio de salud de Villa de Mazo, cuenta con una experiencia profesional de diez años, cinco de ellos ejerciendo en el Hospital General de La Palma y otros cinco en Atención Primaria. Actualmente, está matriculado en la ULPG en la fase de tesis doctoral. En concreto, pertenece al Departamento de Ciencias Clínicas y forma parte del prestigioso grupo de investigación del Servicio de Toxicología Clínica y Analítica (Sertox). “Nuestra tesis intenta constatar, en primer lugar, el nivel de exposición que tienen los niños de La Palma a diferentes pesticidas, tanto a los que se usan actualmente como a los que se utilizaron hace años y que hoy están prohibidos, pero que, en su mayoría, permanecen aún en el ambiente”, ha explicado a LA PALMA AHORA.

Raúl Cabrera recuerda que “aunque la Encuesta Nutricional de Canarias (ENCA) incluyó a personas de todas las islas, no hay ningún estudio específico hecho en La Palma, es el primero centrado aquí”, subraya. “Primero queremos saber el nivel de exposición de los niños, porque los datos que obtengamos de ellos, son directamente proporcionales a los de sus madres”, señala. “Después intentaremos establecer qué diferencias hay en función de distintas variables: la profesión de la madre y también del padre, el municipio donde residen o cómo es su vivienda (un piso o en una casa terrera rodeada de cultivos)”.

Relación entre pesticidas y patologías

El objetivo final es conocer “si un niño que nazca con alguna patología tiene más nivel de pesticidas, pero como en la Isla solo se registran en torno a 500 nacimientos anuales, esa sería la parte más secundaria, porque necesitaríamos varios años para poder agrupar enfermos por patologías”, reconoce, aunque resalta que “el estudio sí nos dará una idea del nivel de exposición a estas sustancias que tenemos en La Palma”.

La recogida de sangre del cordón umbilical de los recién nacidos en el Hospital General se inició el pasado mes de marzo, una vez solicitados los permisos correspondientes y después de una reunión del Comité de Ética y de la Gerencia del recinto hospitalario. “Es un estudio no invasivo, porque esta sangre se extrae sistemáticamente para hacer otras pruebas y después se desecha; pedimos la autorización de los padres y congelamos la sangre para analizarla con posterioridad en el Instituto de Toxicología de la ULPG”, detalla. “Estudiar al niño en el momento de su nacimiento es lo mismo que estudiar a la madre, porque le transfiere a su hijo tanto lo bueno como lo malo”, apunta. “Nuestra única muestra es sangre del cordón umbilical, y tenemos ya recogidas más de 100, si bien esta cifra es muy dinámica porque va cambiando con los nacimientos”, dice. Raúl Cabrera ha destacado el apoyo que recibe de la Gerencia del Hospital General para realizar este trabajo. “Me han dado todo tipo de facilidades”, asegura.

La investigación se prolongará “como mínimo” un año, hasta alcanzar las 500 muestras, y supondrá, probablemente, “el primer estudio con un mayor número de muestras publicado de sangre de cordón umbilical a nivel mundial”, destaca el citado especialista. “La mayor parte de los estudios de sangre de cordón están en torno a 100 muestras, y algunos llegan a 300, pero ninguno ha alcanzado las 500”, remarca. “El modelo de La Palma es peculiar porque prácticamente llegamos a toda la población; es decir, si despreciamos unos cinco partos al año que se registran en una clínica privada de la Isla y alguna madre que no ha dado su consentimiento, lo que supone una pérdida del 5% de los partos, podremos hacer una foto exacta del 95% de todos los nacimientos de La Palma; este estudio en un lugar grande es imposible”, resalta. “Ese es el valor que tiene: una foto de la población de la Isla en ese momento, que se puede repetir dentro de 10 años, porque abarca a todos los habitantes; por eso optamos por el recién nacido y en sangre de cordón, porque prácticamente la totalidad de los partos se registran en el Hospital”, añade. “El nacimiento es cuando único todos los niños pasan por el Hospital, porque los que están sanos no acuden al centro”, añade.

Efectos de los pesticidas en la salud

Los efectos de los pesticidas en la salud son conocidos “solo a corto plazo” y provocan “síntomas de todo tipo: respiratorios, digestivos, neurológicos y, dependiendo de la cantidad y exposición, incluso la muerte”, recuerda Raúl Cabrera. “Todo el mundo sabe que los pesticidas son peligrosos de forma aguda, pero los efectos de la exposición crónica se desconocen; probablemente el cáncer que vemos en la vida adulta, se deba a una exposición en la edad infantil”, expone.

En el embarazo, por ejemplo, si la madre ha estado expuesta a pesticidas, “tiene más riesgo de sufrir abortos, y el neonato nacerá con malformaciones o poco peso y talla, porque hay una agresión directa al niño, y eso hay muchos estudios que lo demuestran”, sostiene. “Es muy significativa la relación entre el número de pesticidas en el cordón umbilical y el peso: a más número de pesticidas, menos peso”. Además de alteraciones en la gestación, los pesticidas provocan “tumores, enfermedades neurológicas, psiquiátricas y endocrinas”.

Este especialista en Pediatría, defensor de la agricultura ecológica y de los hábitos de vida saludables, alerta de algo que desconoce la población. “Cuando un agricultor aplica un pesticida y no tiene una buena higiene, trae restos de esa sustancia a casa, y si se analiza la orina de sus hijos y de su mujer ese día y los siguientes, se encontrarán restos de esos químicos, lo que supone un factor de riesgo porque hay contaminación”.

Desinformación en la población

La desinformación sobre los efectos de los pesticidas “es general, incluso en la población formada”, admite Raúl Cabrera. “Todos sabemos de los efectos agudos, pero de los crónicos, poco, porque esos datos se publican en revistas muy especializadas, la mayoría en inglés, con suscripciones de pago; la información está ahí, y es vasta, sobre todo en los últimos diez años, pero no le llega a la población general, falta divulgación”, se lamenta. “Hay que traducir eso a un lenguaje que las personas entiendan, y con esa información, puedan elegir libremente, porque no todo el mundo sabe que lo que está comiendo puede tener cinco pesticidas y le puede dar problemas a lo largo de su vida; la legislación no exige que el alimento lleve esa información”.

Raúl Cabrera defiende la agricultura ecológica porque, a su juicio, “tiene un triple beneficio: en primer lugar, para el agricultor, que es el más perjudicado si aplica pesticidas; después, para su familia, que tiene riesgos de sufrir patologías por contaminación, y finalmente, para el consumidor”.

En La Palma, según este pediatra, “es más fácil que en otro lugar producir de forma ecológica; los palmeros deben apostar por el autoconsumo y dejar de asociar la producción ecológica a algo elitista, de herbolarios”. “Si tenemos tierra y agua magníficas, y un elevado índice de paro, qué hacemos consumiendo productos de Tailandia, de Chile, de Indonesia o de las zonas más contaminadas del mundo”, se pregunta. “Nuestra tierra está abandonada y hay que apostar con el autocultivo, potenciar el comercio local a través de la compra en mercadillos o directamente al agricultor”, insiste. “La Palma no puede producir solo el 2% de lo que se consume, tiene que hacerlo en su mayor parte, porque esa es la mejor forma de que los productos no solo no contengan pesticidas sino tampoco restos de sustancias químicas que van adquiriendo en ese viaje desde la otra parte del mundo”, advierte. “La clave está en consumir productos ecológicos, de temporada, locales y con poca grasa; se trata de enseñar a dar un pequeño paso en beneficio de la salud, no de generar alarma”, aclara.

Ni en La Palma ni en Canarias existen estudios que relacionen la exposición a pesticidas con un mayor incremento de cáncer en la población. “No podemos asegurar que se den más o menos casos porque este tema no está estudiado y, por tanto, no se ha demostrado desde un punto de vista científico, pero sí es una prioridad que haya un registro de tumores a nivel insular y regional”, manifiesta.

Cabrera, que desarrolla tareas de divulgador en este campo, está “muy satisfecho” con la realización de este estudio. “Ha sido un mundo que se me ha abierto, un reinventarme, porque yo cuando empecé a estudiar medicina me gustaba la parte de la investigación, y estoy muy agradecido de que un grupo tan prestigioso como Sertox me haya abierto las puertas; tengo que dedicar horas de mi trabajo, de mi vida privada, mucho esfuerzo, pero la recompensa es enorme, porque estoy trabajando con investigadores que están al máximo nivel en España, y eso es un lujo”.

 

 

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