Nuevo Lancia Gamma: segundo asalto

Vista frontal, con el 'calice' iluminado, del nuevo Lancia Gamma.

Pedro Urteaga

Después de la travesía por el desierto que ha realizado el Ypsilon durante más de dos años, Lancia tiene por fin a punto el segundo de sus modelos, el Gamma. Los entendidos en coches recordarán que, hace ahora 50 años, se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra el Gamma original, un elegante modelo con siluetas berlina y cupé -la más aclamada- que había diseñado Pininfarina y estaba equipado con un innovador motor bóxer de 140 caballos.

  • Valoración Lancia Gamma: diseño, 8,7; interior, 8,8; motor, 8,6; conducción, 8,7; global, 8,7

Hemos visto y conducido en las siempre imprevisibles carreteras de la Costa Amalfitana el modelo que aspira a reencarnar aquel espíritu de elegancia, innovación y comodidad. Para hacerlo, Lancia -esto es, Stellantis- recurre a un intensivo ejercicio de diseño que, no obstante, tiene por base mimbres ya conocidos, pues tanto la plataforma sobre la que está construido el Gamma como su oferta de motores son compartidos con otros vehículos del grupo.

El nuevo modelo de Lancia mide 4,67 metros de longitud.

En términos de estilo, muy relevante en todo coche italiano, se busca que convivan en armonía el diseño refinado y ligeramente deportivo con un aire futurista y tecnológico. La parte delantera está construida en torno a dos elementos: el emblemático calice de Lancia, iluminado, y la toma de aire hexagonal también distintiva de la marca. En la zaga, los puntos clave son tres, al menos en la versión más lujosa: las venecianas del Gamma de 1976, las aletas aerodinámicas flotantes y la firma luminosa en forma de T.

Todo este despliegue se realza por medio de grandes llantas de aleación. Las variantes eléctricas están disponibles con ruedas de 19, 20 y 21 pulgadas, estas últimas forjadas y reservadas al modelo HF Integrale, mientras que los modelos híbridos las llevan de 18 y 19 pulgadas. La línea HF, principalmente ornamental, dispone de su propio diseño dedicado, en 19“ de medida.

La paleta de colores comprende los tonos Cuarzo Blanco, Granito Gris, Lanza Azul, Ardesia Black, Ametista Grey y Agata Green, los dos últimos nuevos en Lancia.

El nuevo Gamma mide 4,67 metros de longitud y dispone de 2,79 m de distancia entre ejes. Merece reseñarse su más que generoso maletero de 560 litros, aunque más llamativo resulta el espacio de que se disfruta en las plazas traseras.

Interior del Gamma en su versión intermedia LX.

En el interior encontramos un cuadro de instrumentos de 10,25 pulgadas con cinco configuraciones y una pantalla de central 16“ situada en posición horizontal. Lancia retoma la mesita de centro o tavolino vista tanto en el Ypsilon como en el concept Pu-Ra HPE, y mejora las prestaciones del sistema SALA, la interfaz virtual que integra audio, climatizador e iluminación. De serie en los dos acabados superiores y disponible en la básica, el sistema SALA Pro incorpora navegación 3D conectada TomTom, escenarios Relax, Energize y Entretenimiento y reconocimiento de voz natural.

Entregas en enero

El Gamma está construido sobre la plataforma multienergía STLA Medium de Stellantis. Inicialmente se diseñó como vehículo 100% eléctrico, pero a posteriori se reconfiguró para poder contar con diversos tipos de hibridación. Es muy probable que en un futuro próximo llegue una variante híbrida enchufable, y de momento la gama ofrece ya una mild hybrid bien conocida, la de 145 CV que incorporan multitud de modelos del consorcio. Los pedidos del coche están abiertos desde hoy, si bien las primeras unidades, en cualquiera de sus configuraciones, no se entregarán hasta el próximo enero.

Las aletas aerodinámicas de la parte trasera, junto con las 'cortinillas' venecianas inspiradas en las del primer Gamma.

En terreno puramente eléctrico, el Gamma presenta una versión estándar de 230 CV y batería de 73,7 kWh; una segunda de 245 CV y batería de 97,2 kWh que consigue la mayor autonomía de todas, 740 kilómetros, y una tercera provista de dos motores, uno en cada eje, que suman 375 CV y cuya batería -la más potente de las dos- otorga en su caso 676 km de alcance. Lancia recupera para este último modelo de tracción total el mítico sello HF Integrale.

Los números y argumentos de esta versión son sin duda notables: 350 CV en condiciones normales, que suben a 375 CV cuando la batería se halla por encima del 90%, tracción total, 0-100 km/h en 5,1 segundos sin rodaje, suspensión adaptativa de serie y los mencionados 676 kilómetros de autonomía.

Las dos baterías aceptan carga rápida de hasta 160 kW, potencia con la que pasan del 20 al 80% en 27 minutos (la versión estándar necesita 31). En corriente alterna la recarga se realiza a 11 kW, o bien a 22 kW si se solicita un dispositivo de 22 kW. El coche cuenta con funciones de carga bidireccional V2L y Smart Battery, que protege el rendimiento y la vida útil de la batería gestionando automáticamente el límite de carga del 80% y puede suspenderse con un toque antes de un viaje largo.

En cuanto a los acabados, pretenden reflejar tres personalidades distintas dentro de la nueva Lancia, con un carácter esencial en el denominado LS, más sofisticado en el LX y decididamente deportivo en el HF. El primero lleva llantas de 18 pulgadas en la versión microhíbrida y de 19 en las eléctricas, firma luminosa delantera full led, barra de luces traseras en T, elementos protectores en negro brillante, manillas enrasadas, mesa de centro, el interior de Quarzo White y asientos Ossidiana Black.

El equipamiento incluye sensores de aparcamiento de 360 grados con cámara trasera, el cuadro de instrumentos de 10 pulgadas y la pantalla de 16, climatizador automático bizona, control de crucero adaptativo y portón trasero eléctrico manos libres por proximidad.

Posicionada como el referente de la gama, la versión LX se reconoce por las llantas de 19 pulgadas con corte diamante (híbrido) o de 20 pulgadas (eléctricos), así como por un habitáculo tapizado en azul Lancia. Los clientes pueden elegir interiores Quarzo White o cuero negro capitoné, y la dotación de serie se mejora con faros led Adaptive Pixel, carga inalámbrica y bomba de calor.

Detalle de las luces traseras en forma de T.

En la parte superior de la gama se sitúa el acabado HF, disponible como HF Line en la versión híbrida y HF Integrale en la eléctrica. Lo distinguen por fuera las llantas de 19 o 20 pulgadas con corte de diamante, el logo HF, insignias oscuras de Lancia y cristales de privacidad con tratamiento exterior que evoca las venecianas del primer Gamma. En el interior destacan el entorno Bio-Tech Green HF con asientos Racing Green, tavolino HF y volante y pedales deportivos.

El equipamiento extra comprende sistema SALA Studio Hi-Fi, asientos eléctricos calefactados con función de memoria, climatizador ampliado de doble zona y, en la versión eléctrica, conducción autónoma de nivel 2, volante calefactado y suspensión adaptativa, mientras que entre las opciones exclusivas figuras las llantas forjadas de 21 pulgadas.

Los precios para España del segundo modelo de la nueva etapa de Lancia son los siguientes:

Gamma MHEV LS 39.900 euros

Gamma MHEV LX 41.900 euros

Gamma BEV LS Standard Range    45.900 euros

Gamma BEV LS Long Range    51.900 euros

Gamma LX Standard Range    47.900 euros

Gamma LX Long Range    53.900 euros

BEV HF Integrale    65.400 euros

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