La china Chery invierte en la coreana KGM para estrechar su alianza
El fabricante chino de vehículos Chery da un paso más en su estrategia de internacionalización con una inversión de 75 millones de dólares (unos 65 millones de euros) en la compañía surcoreana KG Mobility (KGM). La operación refuerza la alianza tecnológica e industrial entre ambas compañías y consolida la creciente influencia de los fabricantes chinos en la industria automovilística de Corea del Sur.
La operación se articulará mediante la suscripción de bonos convertibles emitidos por KGM. Si estos títulos se transforman íntegramente en acciones, Chery pasará a controlar aproximadamente un 10% del capital del fabricante coreano, lo que le convertiría en su segundo mayor accionista, aunque sin capacidad para controlar la gestión de la empresa, según ha precisado la dirección de KGM.
KGM vendió en 2025 un total de 110.535 vehículos, un 1% que en 2024, con más de 70.000 coches exportados fuera de Corea del Sur. En cambio, Chery vendió 2,8 millones en el mismo año, con unas exportaciones fuera de China que superaron los 1,3 millones.
La inversión de Chery llega en un momento en el que los fabricantes chinos buscan ampliar su presencia internacional mediante alianzas con compañías ya implantadas en mercados estratégicos y con capacidad industrial fuera de China, una fórmula que les permite ganar presencia comercial y productiva mientras sortean las crecientes barreras comerciales.
Compartir fábricas y redes comerciales
Durante la presentación del acuerdo en Seúl, el presidente de Chery International, Zhang Guibing, aseguró que la colaboración irá mucho más allá del ámbito financiero. “Nuestras plantas de fabricación repartidas por todo el mundo pueden convertirse en una base importante para futuras colaboraciones. Podemos compartir capacidad productiva y cooperar en numerosos aspectos de la fabricación”, afirmó. El directivo también señaló que ambas empresas estudiarán fórmulas de cooperación en distribución, comercialización e incluso desarrollo de marca, además de reforzar su presencia en mercados internacionales.
Chery, que se ha consolidado como el mayor exportador de automóviles de China, reconoció además que continúa analizando diferentes vías para acceder al mercado estadounidense, aunque recordó que cualquier desembarco dependerá del cumplimiento de la normativa y de las restricciones regulatorias impuestas por Washington.
Una alianza tecnológica cada vez más profunda
La relación entre ambas compañías comenzó a estrecharse en 2024, cuando KGM firmó un acuerdo para utilizar la plataforma T2X de Chery destinada a vehículos híbridos enchufables. Posteriormente ambas empresas iniciaron el desarrollo conjunto del futuro SUV SE10, sucesor del Rexton, que llegará al mercado en enero y estará disponible con versiones de gasolina e híbridas enchufables para su comercialización tanto en Corea como en otros mercados internacionales.
La colaboración también se ha ampliado al desarrollo de la arquitectura eléctrica y electrónica para vehículos definidos por software (SDV), uno de los elementos tecnológicos más importantes en la nueva generación de automóviles conectados.
Cooperación más allá del automóvil
Además del desarrollo de vehículos, ambas compañías han creado un grupo de trabajo para estudiar proyectos conjuntos en áreas como semiconductores, robótica, materias primas, acero y fabricación, con el objetivo de ampliar las sinergias industriales.
El presidente del Grupo KG, Kwak Jae-sun, destacó que la plataforma tecnológica, la cadena de suministro y la experiencia internacional de Chery permitirán acelerar el lanzamiento de una nueva generación de vehículos electrificados. “Presentaremos una gama de vehículos ecológicos de última generación, incluidos híbridos enchufables, para reforzar nuestra competitividad tanto en Corea como en los mercados internacionales”, señaló.
La entrada de Chery se suma a otras inversiones recientes de fabricantes chinos en la industria automovilística surcoreana. El caso más destacado es el de Geely, que posee alrededor del 34% de Renault Korea, compañía que también utiliza plataformas tecnológicas del grupo chino y fabrica algunos modelos destinados a la exportación.
El reto de Estados Unidos
La creciente integración tecnológica con fabricantes chinos también plantea interrogantes para los planes internacionales de KGM. Estados Unidos ha endurecido progresivamente las restricciones sobre vehículos que incorporen software o componentes de origen chino para funciones de conectividad y conducción autónoma. Además, el Senado estadounidense estudia nuevas limitaciones para fabricantes con una presencia significativa de accionistas chinos.
Aunque KGM asegura que no contempla fabricar vehículos de Chery en su planta de Pyeongtaek y mantiene abierta la posibilidad de entrar en el mercado estadounidense, la creciente dependencia tecnológica y financiera del grupo chino podría convertirse en un desafío estratégico si Washington endurece aún más las restricciones sobre la industria del automóvil.
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