El grupo chino GWM sitúa en Bulgaria su primera planta europea
El fabricante chino Great Wall Motor (GWM) ha elegido Bulgaria para establecer su primera base de producción en Europa, con el objetivo de aumentar su cuota de mercado.. La compañía prevé comenzar a ensamblar su SUV compacto Ora 5 en el primer trimestre de 2027, en una planta operada por un socio local que tendrá una capacidad prevista de 50.000 vehículos anuales.
El grupo anunció este martes el acuerdo, aunque no desveló los detalles financieros ni especificó qué versión del modelo se fabricará en las instalaciones búlgaras. GWM comercializa el Ora 5 en Europa con motorizaciones eléctricas, híbridas y de gasolina. La decisión supone un primer paso en la estrategia industrial europea de la compañía, que aspira a producir 300.000 vehículos anuales en la región en 2029. El grupo también contempla la construcción de parques industriales integrados para fabricar vehículos y componentes, y busca nuevas instalaciones que le permitan ampliar su capacidad productiva en el continente, para las que España es candidata.
“No solo queremos vender coches en Europa: queremos formar parte de Europa”, afirmó Nicole Wu, directora de tecnología de GWM. La apuesta por la producción local responde a la necesidad de acompañar el crecimiento comercial y reducir la exposición a las barreras comerciales de la Unión Europea. Los vehículos eléctricos de GWM importados desde China están sujetos a un arancel antisubvenciones del 20,7%, que se suma al gravamen ordinario del 10% aplicado a la importación de automóviles.
La decisión de instalarse en Bulgaria se enmarca en una estrategia cada vez más extendida entre los fabricantes chinos, que buscan fórmulas para producir dentro del mercado europeo y sortear parte de las dificultades asociadas a la importación. Bruselas ha impuesto aranceles adicionales a los coches eléctricos fabricados en China y mantiene las negociaciones con Pekín sobre las condiciones comerciales del sector, incluidos los vehículos híbridos.
Diez nuevos modelos para recuperar terreno
La apertura de esta primera base industrial acompaña el plan de regreso de GWM a Europa, que contempla el lanzamiento de al menos diez modelos nuevos y derivados durante los próximos dos años. La compañía quiere ampliar su oferta más allá de los vehículos eléctricos, con una estrategia que incluye también versiones híbridas y de combustión.
El fabricante ya dispone de un centro de investigación y desarrollo en Múnich, operativo desde 2021, dedicado al análisis de la demanda local, la adaptación a la normativa europea y la validación de sus vehículos para este mercado. GWM fue uno de los primeros fabricantes chinos en intentar establecerse en Europa y protagonizó una ofensiva comercial centrada en los eléctricos a comienzos de esta década. Sin embargo, su presencia no alcanzó las dimensiones previstas. Sin embargo, el grupo ha decidido ahora seguir los pasos de otros competidores chinos y apostar fuerte por Europa en su estrategia de internacionalización.
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