Condenado a 4 años y 3 meses de prisión en Navarra por grabar sin consentimiento y exhibir una relación sexual con su pareja
La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha condenado a un total de 4 años y 3 meses de prisión a un hombre que grabó sin consentimiento y exhibió a una tercera persona una relación sexual mantenida con su pareja en una localidad de la comarca de Pamplona.
La sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, también considera probado que el encausado, de 43 años, propinó un puñetazo en la cara, que le originó la rotura de un diente, y una bofetada en la mejilla a la mujer.
Así, el tribunal le ha impuesto 3 años, 6 meses y un día de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos y 9 meses más por un delito de maltrato ocasional.
El inculpado no podrá comunicarse ni acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante un total de 8 años. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a su ex con 1.900 euros.
La denunciante, nacida en 2003, se trasladó en 2017 a residir junto con su hermana y la pareja de esta, el procesado. La hermana se marchó en octubre de 2022 y la víctima se quedó residiendo en la vivienda junto con acusado, con quien mantenía una relación afectiva.
El 24 de mayo de 2023, según recoge la sentencia, el encausado y su pareja mantuvieron una relación sexual consentida, que fue grabada por él sin conocimiento ni autorización de ella. El 1 de junio, el hombre le enseñó el vídeo y unas fotografías a otra mujer. Ese mismo día, tras una discusión entre ambos, el procesado le propinó el puñetazo y la bofetada.
La Sección Segunda de la Audiencia, que ha absuelto al inculpado de los delitos de agresión sexual que le imputaba la acusación particular, sostiene que la declaración de la víctima reflejó síntomas de miedo, amenazas e intimidación por parte del condenado. La mujer, según corroboraron los magistrados, vivía insegura y bajo control constante del hombre.
Según considera el tribunal, la hermana de la víctima y la madre confirmaron cambios en la conducta de ella y sospechas sobre la relación afectiva. Por otra parte, añade, la declaración de un policía foral y otros testigos ratificaron incidentes de violencia y bloqueo a consecuencia del control del encausado.
Asimismo, la perjudicada constató que las fotografías y videos fueron obtenidos y grabados sin su consentimiento durante relaciones consentidas, con dispositivos ocultos y con intención de vulnerar su privacidad.