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Podemos y el Frente Amplio mantienen su pulso en las 24 horas decisivas para la unidad

Daniel Ríos

15 de octubre de 2026 22:03 h

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Ha llegado el día D y como preveían desde hace tiempo las fuentes de todas las familias de la izquierda alternativa el Frente Amplio y Podemos lo afrontan sin tener cerrado un acuerdo a nivel estatal para concurrir juntos a las elecciones generales y sin garantías de que ese pacto se vaya a cerrar. Con el reloj descontando las horas hasta las 23.59 de este viernes, cuando vence el plazo para registrar las coaliciones, ambas formaciones se mantienen en las mismas posiciones que cristalizaron hace unos días. Y las fuentes consultadas se ven incapaces de pronosticar cómo acabará el tira y afloja: si con una lista única o con dos separadas.

El jueves transcurrió, como los días anteriores, entre contactos incesantes en el seno del Frente Amplio, por un lado, y de Podemos, por otro. Pero con el escenario dibujado desde hace días, ambas organizaciones no se reunieron a nivel estatal y mantuvieron el grueso de sus líneas rojas. Las comunicaciones entre ellas tuvieron lugar, fundamentalmente, a través de los medios de comunicación, y ambas formaciones dedicaron el día a avanzar en los acuerdos con partidos territoriales —con Compromís en la Comunitat Valenciana; Chunta, en Aragón o Més, en Balears— para afrontar este viernes con el mayor número posible de carpetas cerradas o encarriladas.

La principal novedad de este jueves, de hecho, se produjo a primera hora de la mañana, cuando la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, anunció públicamente que había propuesto solamente a IU —y no al resto de la estructura del Frente Amplio, donde también se encuadran Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns— pactos en diez comunidades autónomas. Fuentes de la formación morada concretaron posteriormente que esas autonomías eran Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Andalucía.

La respuesta de IU no tardó en llegar y lo hizo por boca de su voz más cualificada, el coordinador federal Antonio Maíllo. “IU no va a negociar con Podemos saliéndose del Frente Amplio, eso que le quede claro a Podemos”, sostuvo el dirigente, que aseguró que la suya “es una organización, seria, leal y honesta” que está “encantada de que Podemos se quiera incorporar” a una alianza, pero siempre y cuando dialogue “con todas las organizaciones y a nivel estatal”. El mensaje era claro: por mucho que IU sea la única organización con implantación real en muchas comunidades, el marco de la federación para las generales es su alianza con sus socios, y no va a negociar con Podemos fuera de él.

Fuentes del Frente Amplio explican que, en la práctica, eso se traduce en que cualquier conversación que pueda producirse entre Podemos e IU tendrá que pasar necesariamente por la mesa de partidos de la alianza. Y así lo trasladaron públicamente también varias federaciones de la organización liderada por Maíllo, tras los mensajes en redes sociales de algunos líderes autonómicos de Podemos pidiéndoles negociar. “Sabe Podemos Asturias que nuestra referencia es Antonio Maíllo y la negociación estatal”, planteó IU Asturias en X. “Ante la petición de una negociación en Castilla-La Mancha, dejando al margen a otros territorios, hemos comunicado a Podemos Castilla-La Mancha que IU defiende una candidatura estatal unificada, y es ahí donde se debe negociar”, planteó en la misma línea la federación castellanomanchega.

Madrid y Barcelona, muy complicadas

Entre las circunscripciones en las que Podemos planteó a IU pactar no se encuentran Madrid y Barcelona, donde es mucho más sencillo obtener escaños incluso concurriendo a las elecciones por separado. En esas dos provincias, las que más escaños reparten, la sensación general que impera tanto entre los morados como en el Frente Amplio es que el pacto es muy complicado. Porque las dos organizaciones tienen incentivos para no pactar —podrían obtener escaños yendo por separado— por motivos particulares de cada circunscripción.

En Madrid, por ejemplo, uno de los asuntos que más dificulta el pacto es el encaje de Irene Montero en la lista. Incluso si Podemos aceptara que su 'número dos' no encabezase la candidatura unitaria, completar el puzle con los dos puestos de salida que ha pactado Más Madrid —el primero de la lista entre ellos, que ocupará Emilio Delgado— resultaría muy complicado, puesto que también faltaría por encajar un eventual puesto de salida para IU.

Barcelona, por su parte, es aún más complicado tras el acuerdo anunciado hace unos días por Podemos y ERC para que los morados se integren en las listas de los republicanos. A pesar de la presión de su candidato, Gabriel Rufián, para que acepte una coalición con los Comuns, la dirección de ERC que lidera Oriol Junqueras únicamente admitiría que los de Ada Colau se integrasen en sus listas al estilo de Podemos, es decir, sin mantener su marca ni suscribir una coalición, lo cual tendría un enorme coste para los Comuns en términos de representación y también de recursos económicos y humanos en el Congreso.

Para Colau y los suyos esa vía es inaceptable, pero parece muy complicado que las cosas cambien en las últimas 24 horas antes del cierre del plazo para registrar coaliciones. La líder del Frente Amplio se quejó este jueves de que ERC no quiso “ni sentarse a hablar” con los Comuns el miércoles, cuando estos volvieron a pedir una reunión. Y, además, también se mostró por primera vez crítica con Podemos, a quien afeó que no quieran “sentarse en igualdad con el resto de fuerzas” del Frente Amplio y a quien le dijo que “no es lo mismo tener acuerdos parciales en los territorios, cosa que les garantizaría algunos escaños, que ir todos juntos” a las elecciones.

Luz verde en Canarias

Estas palabras, no obstante, no sirvieron para desbloquear la situación a nivel nacional. Sí hubo avances, por el contrario, en las negociaciones que Podemos e IU están manteniendo con otros partidos de ámbito autonómico con mucha más implantación que ellos y que, por tanto, tendrán el mayor protagonismo en las listas de sus provincias. Es el caso de Canarias, donde a media tarde del jueves se firmó un acuerdo entre Nueva Canarias, IU, Movimiento Sumar y Podemos. También se confirmó el acuerdo en Baleares —en este caso, sin Podemos por el momento— y hubo avances sensibles en Aragón, aunque al cierre de esta edición no se había anunciado oficialmente ese acuerdo.

Más complicadas están las cosas en la Comunitat Valenciana, aunque en este caso el problema no es la pugna entre Podemos y el Frente Amplio, sino el conflicto entre las dos principales almas de Compromís por el reparto de los puestos. Iniciativa, el partido al que representa Mónica Oltra, aboga por que el diputado Alberto Ibáñez encabece la candidatura de Compromís como número uno por Valencia, algo inédito hasta la fecha. Por su parte Més, el partido nacionalista que es el mayoritario de la alianza, exige retener esta posición para Águeda Micó, la otra de las parlamentarias valencianistas de la última legislatura en el Congreso.