El juez Peinado vuelve a ejercer como abogado en Madrid tras procesar a Begoña Gómez y jubilarse

El juez jubilado Juan Carlos Peinado, retirado de la magistratura tras cumplir el pasado mes de septiembre los 72 años de edad, ha vuelto a darse de alta como abogado ejerciente y ha ubicado su despacho profesional en una exclusiva zona de Madrid cercana a la Puerta de Alcalá. El magistrado jubilado, que envió a juicio a Begoña Gómez como última actuación antes de retirarse, figura ya en las bases públicas del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, donde ya estuvo dado de alta por primera vez en 1978.

El Boletín Oficial del Estado publicó la jubilación forzosa de Juan Carlos Peinado García el pasado 26 de septiembre, un día antes de cumplir los 72 años de edad que reglamentariamente implican el retiro de los magistrados en España. Diversos medios de comunicación ya anunciaron en las últimas semanas que el objetivo del exmagistrado era abrir un despacho profesional para trabajar como abogado y elDiario.es ha podido comprobar que Peinado ya figura como ejerciente en las bases de datos de ICAM y del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) con el número de colegiado que le fue asignado en los setenta.

Diversos medios como El Independiente o El País habían avanzado detalles de las intenciones de Peinado que ahora se materializan en su perfil de colegiado ejerciente del ICAM: dado de alta por primera vez en marzo de 1978 y con un despacho ubicado entre la Puerta de Alcalá y Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid. Por el momento el juez jubilado y abogado no ha anunciado oficialmente la puesta en marcha de su despacho profesional, ni su nombre ni tampoco si tendrá socios o si colaborará con otros letrados.

Peinado empezó a ejercer como magistrado en la década de los noventa en distintos juzgados de Ávila, Toledo, Albacete y la Comunidad de Madrid hasta recalar en el juzgado de instrucción número 41 de Madrid. Fue en su despacho de la Plaza de Castilla de Madrid donde asumió la denuncia presentada por Manos Limpias y abrió una causa contra Begoña Gómez que fue expandiéndose entre varapalos de la Audiencia Provincial y la incorporación de acusaciones populares de corte ultra hasta llegar a manos de un jurado popular.

A lo largo de la instrucción el exmagistrado y hoy abogado pidió sin éxito al Tribunal Supremo la imputación de Félix Bolaños, interrogó como testigo a Pedro Sánchez en la Moncloa y finalmente envió a juicio a Gómez y su asesora, Cristina Álvarez, acusada de promover su carrera profesional privada aprovechando su matrimonio con el presidente del Gobierno.

El Consejo General del Poder Judicial ha estudiado y archivado también diversas quejas contra él, algunas del propio ministro Bolaños por el trato recibido durante su declaración pero también de otros abogados del caso e incluso de sindicatos policiales. En este último caso, por especular con que los escoltas de Begoña Gómez podrían ayudar a la esposa de Sánchez en una hipotética huida.