Ángel Víctor Torres: “Quien gobierne, que no cometa el error de no seguir con la memoria democrática”
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha apelado a que el Gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre “no cometa el error de no seguir adelante con la memoria democrática”, algo que considera esencial por encima de ideologías.
Así lo ha defendido en Sevilla en una conversación con el director de elDiario.es, Ignacio Escolar, en el marco de las jornadas 1936. La guerra que todos perdimos, que tienen lugar en la Fundación Cajasol. Torres, por cierto, ha hecho mención al nombre de las propias jornadas, sobre el que ha dicho que “se pudo perder la guerra”, pero hace 50 años “se ganó la democracia”.
Para él, el futuro lo personifica en su hijo de 11 años, para el que solo desea “que viva en libertad y vote a quien quiera”. Ha rememorado una Guerra Civil en la que “hubo vencedores y vencidos, pero la muerte del dictador trajo consigo el regreso a la democracia”, para apostillar: “Siguen heridas sin cerrar, y es lo que estamos haciendo desde Memoria Democrática”.
Sin una ley específica hasta 2007
Preguntado por Ignacio Escolar por cómo se justifica que la primera Ley de Memoria en España no llegase hasta 2007, la 52/2007 (conocida popularmente como Ley de Memoria Histórica), aprobada el 26 de diciembre por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se ha referido a las memorias de Felipe González, en las que expresaba que “si diese marcha atrás en el tiempo lo haría de otra forma”. Así, ha señalado que confía que incluso un hipotético gobierno en el que estuviese Vox no paralizaría estas políticas: “Hemos podido exhumar a 10.000 personas, queda el 50%. Uno de mis recuerdos más emocionantes fue cuando hablé con un alcalde de un partido distinto al mío en Aragón, después de recuperar los restos de su abuelo”.
Con todo, “no hay que olvidar esta etapa de nuestro país para no repetirla”, y ha espetado que “se puede votar a quien le dé la gana a cada uno, lo que no podemos hacer es que ese voto sea un pensamiento único”. En este sentido, ha subrayado que “los derechos humanos dicen claramente que en un país civilizado no puede haber personas enterradas en cunetas”.
Cuelgamuros y su nuevo destino
Ángel Víctor Torres se ha referido a Cuelgamuros como un símbolo de lo que supuso la Guerra Civil, con 33.000 personas enterradas de las que 23.000 eran del bando republicano, y sin que el Gobierno actual haya podido culminar el plan para darle un nuevo uso como recinto de memoria histórica.
Con un proyecto que solo tiene aprobado el concurso de ideas, el ministro ha dicho que es importante conocer lo que pasó en ese lugar tras la guerra. “Hay miles de muertos, pero los del bando perdedor llegaban 10 o 12 en una caja con el nombre del sitio donde los mataron, mientras que los del bando vencedor venían cajas individuales con el nombre de esa persona”.
“Hubo gente que llevó flores a un cementerio durante años, y no sabía que el cuerpo de su familiar había sido robado para llevarlo al Valle de los Caídos”, y todo ello en “un mausoleo” a donde fueron llevados esos muertos “contra su voluntad”. Por eso, considera indispensable que se conozca la verdad sobre ese sitio en concreto, “como la verdad de que Guernica fue bombardeada y durante la dictadura se hizo creer que la quemaron los habitantes de la ciudad”.
Pero, en ese ámbito, entiende que es preocupante que “la franja de edad más partidaria de la dictadura son jóvenes”, de modo que les pide “que tengan toda la información, no solo la sectaria que llega por algunos medios de información”. “Que sepan que había campos de trabajo a donde mandaban a homosexuales, y les pregunten si aplaudirían las jóvenes que no pudiesen abrir una cuenta bancaria sin la firma de su marido”.
Una reflexión además mirando al mañana, para la futura composición del Congreso, y un aviso al PP: “La derecha del 76 fue capaz de contener en su interior a las voces que querían mantener el franquismo, y el PP debe analizar su historia y saber que consiguió más cosas sin abrazar postulados de reminiscencia franquista”.
De paso, ha replicado al expresidente José María Aznar, que en el mismo foro en Sevilla dejó caer que la monarquía estaba en peligro si Pedro Sánchez volviese a gobernar: “Hay afirmaciones peligrosas. Tenemos un sistema garantista, con una democracia pulcra de la que nos tenemos que sentir orgullosos, y cuestionar que un partido político va a llegar para acabar con el orden que tenemos es como decir que la ultraderecha va a acabar con la democracia e imponer la dictadura”.